jueves, 5 de marzo de 2009

Capítulo 93

El murmullo de la audiencia se elevó varios tonos después de las palabras de Diego. Castro tuvo que intervenir, golpeando con el mazo con energía
- ¡Silencio en la sala!¡ Silencio!- cuando los presentes se fueron callando poco a poco, el juez miró a Diego- ¿me está diciendo que Álvaro Aguilar es inocente y que usted está detrás de todo? ¿Se está declarando culpable de desfalco, señor de la Vega?
Los presentes contuvieron el aliento ante la pregunta del juez. Nacho apretó los puños, mirándolo con rabia, mientras, como los demás, se mantenía en silencio, esperando la respuesta de Diego. Éste no miró a nadie….sólo fijó la vista en Álvaro… un solo segundo… un solo instante en el que pareció que todo se detenía entre ellos dos
- En efecto… Álvaro Aguilar sólo fue una víctima…. todo lo ideamos Ignacio Goñi y yo. Álvaro es inocente.
Los gritos que se levantaron tras las palabras de Diego fueron devastadores. Todos los amigos de Álvaro se abrazaron entre si, mientras que Bea le cogía la mano a éste y se la apretaba con fuerza. Pero Álvaro no dijo nada… seguía mirando a su hermano
- ¡¡¡ESO ES MENTIRA!!!- rugió Nacho fuera de si- ¡¡ ESTA COMPRADO POR ESA PANDILLA DE DESALMADOS!!!! ¡¡YO NO IDEE NADA!!
- Tu lo ideaste…claro que lo ideaste..- Diego lo miró, con una calma infinita- es mas… fuiste tu quien lo organizó todo.. y no es por quitarme culpas.. pero fuiste tu quien se encargó de todo para poder inculpar a Álvaro y de paso quedarte con el dinero de Bulevar. Lo tenías todo muy bien atado… demasiado. A veces me pregunto, cuando me chantajeas para que mantenga la boca callada, si no me estarás manipulando a mi también… de la misma forma en que lo hicimos con Álvaro..
- Cállate, maldito hijo de puta…- siseó Nacho con tono de amenaza- no pienso consentir que me metas en tus venganzas…
- Ya te metiste solo, Nacho…- contestó Diego sin alterarse- y yo perdí… perdí mas que una empresa..- bajó la vista un segundo, para volverla a levantar después- y ya es hora de que todos paguemos nuestros errores… nuestras culpas…
Nacho fue a gritar otra vez, pero su abogado le puso una mano en el hombro. Nacho lo miró con rabia
- ¿No piensas defenderme, maldito inútil?- vociferó
- Acaba de caer con todo el equipo, Goñi. Entre las pruebas en su contra, la tontería que cometió hace dos días y la declaración de Diego de la Vega…. Sólo le queda rezar para que no le caigan mas de los 15 años que consiguió echarle encima a Aguilar…
- ¡¡MALDITA SEA!!!- gritó
- ¡Silencio!!- gritó Castro golpeando el mazo-¿alguien tiene algo mas que añadir?
Cris cogió a Álvaro del brazo, para que se quedara callado, por si tenía pensado saltar a defender a Diego, pero a éste sólo le bastó mirar a Bea y ver su sonrisa de felicidad, para decidir, que no quería estropear nada que le llevara hacia ella… y que creía que por fin se merecía un poco de felicidad.
- No señoría… creo que ya tenemos lo que vinimos a buscar…- dijo Zarek adelantándose
- Menos mal Vryzas… menos mal que le ha salido bien..- contestó el juez meneando la cabeza. Zarek sonrió, complacido y miró a Diana, buscando su sonrisa, pero ésta no lo miraba. Frunció el ceño, confuso
- Está bien…- empezó el juez- basándonos en las pruebas que nos han aportado las abogadas y las declaraciones acontecidas hoy en esta sala, pido que, Ignacio Goñi y Diego de la Vega queden arrestados por el presunto delito de desfalco, extorsión, falseo de datos y por parte de Goñi, la posesión de armas, secuestro e intento de homicidio. Pido prisión preventiva para ambos… a la espera de un nuevo juicio.
Los gritos de felicidad comenzaron de nuevo, mientras Nacho se derrumbaba en la silla y Diego apretaba con fuerza, los puños, intentando no derrumbarse. Sintió unas manos en su espalda y se giró, pensando que era el policia. Cuando vio los ojos claros de Marie, mirándolo con todo el amor del mundo, sintió, por vez primera que su vida si merecía la pena.
El juez pidió silencio de nuevo con el mazo
- En cuanto a Álvaro Aguilar…- los presentes volvieron a contener el aliento y Bea apretó la mano de Álvaro aún con mas fuerza, mientras él sentía un escalofrío que le bajaba por toda la espalda- visto los últimos acontecimientos, es decir, que se entregó por propia voluntad tras su fuga, que no han sido presentados cargos contra él por secuestro o similar… y que ha sido declarada su inocencia en el delito de desfalco, al que ya se le condenó, pero que el juicio fue anulado… y con la declaración de la ex secretaria, Beatriz Pérez, en el que afirma haber sido chantajeada por los propios de la Vega y Goñi para que mintiera… ordeno que sea puesto en libertad sin cargos, por falta de pruebas- golpeó la mesa fuertemente con el mazo- el careo ha terminado. Buenas tardes
Bea lanzó un grito de felicidad, y se abrazó a Álvaro, que miraba aturdido la escena. Alejandro y Gonzalo corrieron hacia él, riendo a carcajadas, y abrazándolo con fuerza, dejando a Bea en medio de aquel abrazo. Alvaro sintió palmadas en la espalda, sintió manos que le revolvían el cabello.. sintió sus propias lágrimas correr por sus mejillas, pero no pudo hacer nada para reaccionar con normalidad. Se dejó caer hacia atrás, hasta que las propias manos que lo sujetaban, le ayudaban a sentarse en uno de los bancos.
- Shhh… no le atosiguéis..parece aturdido..- dijo una voz
- Traerle algo de beber…seguro que ha sido un bajón de azúcar o algo así…- dijo otra voz que Álvaro reconoció como la de Gonzalo
- No.. es la emoción, seguro… dejarle espacio..- ¿ aquel era Alejandro? Álvaro no estaba seguro de nada. Sólo echaba de menos una voz
- ¿Bea…?- susurró
- Si..mi amor.. estoy aquí…- respondió ella con rapidez
Él la miró, perdiéndose en su mirada verde.- Bea.. estoy libre….-susurró de nuevo, como si necesitara que ella se lo corroborara
- Si mi amor… ¡ eres libre! – ella lloraba… de felicidad- ¡por fin las esperanzas dieron sus frutos mi vida! ¡Por fin podremos ser felices…!
- Encontramos las esperanzas…- susurró él comenzando a sonreir- las esperanzas perdidas….
- Si mi vida… y jamás dejaremos que se vuelvan a perder…
Alvaro soltó un sollozo de felicidad y la abrazó con fuerza, perdiéndose en ella. Segundos después se apartó de ella y abrazó a sus hermanos, a Gonzalo y a Alejandro con la misma fuerza
- Valió la pena…¿eh?- preguntó Álvaro entre lágrimas
- Por ti siempre vale la pena, hermanito..- le dijo Alejandro con una gran sonrisa.
- ¿Sabes que en el fondo no eres mi primo…?-le dijo Álvaro
- Nunca fuiste mi primo…- Alejandro le cogió la cara con las dos manos- siempre mi hermano… siempre… junto a este golfo de rizos endemoniados..
- ¡Oyeeee!- protestó Gonzalo totalmente emocionado- ¡ que me vais a hacer llorar y uno tiene una reputación que mantener!
Los tres se echaron a reir y volvieron a abrazarse. Susana se acercó a Alejandro por detrás y acariciándole la espalda, hizo que se girara un segundo hacia ella. Él la miró con adoración, mientras ella señalaba hacia un lado de la sala
- Diana…
- Te espero fuera… junto a Álvaro… ¿te ves con fuerzas de ir a celebrarlo?
Susana sonrió y afirmó con la cabeza. Alejandro le devolvió la sonrisa y le lanzó un beso al aire, que Su recogió con un movimiento de cabeza, cerrando los ojos durante un instante. Él le sonrió todavía mas ampliamente y volvió a abrazarse a sus amigos, que habían metido a Bea y a las abogadas en el círculo y todos saltaban de alegría.
Zarek acabó de despedirse del juez y se giró hacia Diana que acababa de recoger todo el papeleo de las pruebas y las clasificaba en carpetas. La policía había sacado a Diego y a Nacho de la sala y le esperaban fuera, esperando sus órdenes. Él lo sabía… y sabía que tenía que apresurarse.. pero no le gustaba la expresión de Diana.. y necesitaba saber que todo estaba bien.
Se acercó a ella en el mismo momento en el que Susana lo hacía. Zarek la miró con expresión contrita, sabiendo que ambos tenían mucho de que disculparse con ella.
- Hola Di…- la saludó Susana
Diana no le contestó. Ni siquiera se dignó a mirarla. Susana miró a Zarek todavía mas aprensiva
- Diana, cariño… ¿ocurre algo?- lo intentó el policía
Ella siguió ignorándolos
- Di… sé que quizás estás enfadada.. pero no puedes ignorarnos así… ¿Por qué no nos miras?- le preguntó Susana
Esta vez, Diana si los miró- ¿Qué…?
- ¿Por qué no nos dices nada?- preguntó Susana de nuevo, a su vez
- ¿Qué quereis que te diga? Me alegro de que estés bien, de verdad. Me había preocupado mucho tu desaparición… será que fui a verte al hospital y estabas en tal estado de shock que ni te diste cuenta de mi visita. Si hasta Alejandro te tuvo que vestir pero claro, ahora comprendo muchas cosas. Comprendo que el… policía no me lo dijera porque, total ¿cuánto llevamos juntos? ¿Tres días? Bah, ¿qué son tres días? Nada. También comprendo que no cuente que sabes que puedes confiar en tus amigos, en los que sabes que no van a contar nada ni aunque les vaya la vida en ello. Es irónico pero lo comprendo… pero ¿sabes? Sigo teniendo problemas con que mis amigos se vayan así, sin dar explicaciones. Con una llamada que… sí, me preocupó más que me calmó. Tiene que ser que tengo algún trauma de superamiga y por eso me preocupé por ti y me jode que no me dejen ayudar a las personas que quiero y hasta considero mi propia familia. Vamos ahora mismo te mandaba con la adoptada de una patada en el culo y ni me remordería la conciencia, pero bueno… estás bien y es lo que importa. Ah y el señor inspector…- miró a Zarek esta vez, casi sin coger aire para respirar, de lo furiosa y dolida que se sentía- ¿ya se han acabado los misterios? Enhorabuena. Por cierto, ¿recuerdas la frase esa de “a ti te lo voy a contar”? Que sepas que nunca me ha gustado, porque… ¿a quién mejor que contárselo que a tu pareja? Sí, la misma que estaba preocupada por la desaparición de su amiga, pero veo que tenemos formas diferentes de pensar. Yo estaba preocupada y tu… trabajando. No te molestes, como ya le he dicho a ella lo comprendo. Era tu trabajo pero ya ha acabado. Al final va a ser verdad eso de que eras buen policía… ¡sí hasta me lo he creído todo! Pero claro, ¿de qué otra forma te ibas a enterar de qué hablaban en las reuniones? ¿Te acuerdas? Me pediste que confiara en ti… ahora veo que la confianza no era mutua. De todas formas, espero no haberte dado muchos quebraderos de cabeza… y ahora, señora letrada, señor inspector…me excuso. No me encuentro muy bien, he descubierto que no me sientan nada bien las puñaladas por la espalda, así que me voy… sola. Que nadie se moleste en llamarme o ir a mi casa porque no contestaré, a lo mejor ni estoy… pero no teman, no voy a desaparecer. Les prometo que mañana estaré en mi lugar de trabajo puntualmente, tengo mucho trabajo y seguro que cuando usted se reincorpore- miró a Susana con toda la intención, sabiendo que estaba a punto de echarse a llorar- querrá tenerlo todo listo… y a usted señor inspector… encantada de haberlo conocido y sólo le pido dos favores, primero que me envíe con prontitud su expediente del caso para tenerlo a tiempo para el juez y segundo…que no lo quiero volver a ver nunca más en mi vida.
Y tras el increíble monólogo, y sabiendo que perdía la batalla contra las lágrimas, se giró de espaldas a ellos y prácticamente, tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para no echar a correr y desaparecer de allí. Susana se había quedado demasiado asombrada para reaccionar, pero Zarek lo hizo con rapidez, acuciado por el miedo
- ¡ Diana!- la llamó mientras la cogía del brazo, deteniéndola- ¿a que viene todo esto?
Ella miró el brazo que la sujetaba y luego lo miró a él
- ¿Qué parte de..” no quiero volverlo a ver nunca mas en mi vida “ no ha entendido, inspector?
- Diana… siento mucho no haberte dicho nada, pero…
Ella se soltó con rabia.- Dejeme en paz…- y se marchó, sin mirar atrás, dejándolo destrozado.
Sintió la mano de alguien en su hombro y se giró
- Está dolida… con toda la razón del mundo…- le dijo Susana- déjala unos días..se le pasará
- ¿Seguro?- Zarek la miró, triste- No quería hacerle daño.. te lo juro Su..
- Ya lo se… no te preocupes..
- Si.. si me preocupo… porque se que lo está pasando mal… y yo… ¿yo que voy a hacer sin ella hasta que decida si es mejor perdonarme o por el contrario,mandarme al diablo?
- Ella te quiere…- le tranquilizó Su
Zarek no contestó, y cogiendo aire, salió hacia la sala exterior, donde sabía que lo esperaban sus hombres, para dar las instrucciones necesarias sobre los detenidos.
Todo ocurrió demasiado deprisa. Demasiado deprisa hasta para un policia tan experimentado como él. Salió a la sala exterior, mirando de reojo a Álvaro y a sus amigos, que salían vociferando de felicidad. Vió a Bea, que tras ellos, sonreía con ternura, viendo a su amado Álvaro hacer el salvaje, totalmente lleno de alegría. En el otro lado de la sala, estaban sus hombres, con los detenidos… mirando también , y contagiándose en parte de la alegría que desprendían Álvaro y los demás. Nadie parecía pendiente de nadie… y todos parecían ser el centro de atención de una escena que parecía estar pasándose a cámara lenta. Nadie se lo esperaba… nadie.
Nadie se esperaba que Nacho, en un arranque de ira, se levantara de la silla, arrancándole el arma al policia que tenía mas cercano, de la pistolera colgada de su cinturón. Y nadie esperaba, que con esa misma rabia, saltara de esa misma silla y apuntara a Álvaro haciendo detenerse todo el despliegue de alegría
- ¡¡NO SALDRÁS LIBRE, MALDITO CABRÓN!!¡¡PORQUE DE ESTA TE MATO!!!
Zarek no pudo correr lo suficientemente rápido, ni Álvaro apartarse lo suficientemente a tiempo. Todo pareció girar, todo pareció detenerse. El policía no reaccionó y el arma se disparó justo en la trayectoria de la cabeza de Álvaro. Bea gritó, llena de terror, mientras nadie mas era capaz de mover un solo pie. Pasaron segundos… centésimas de segundos que parecieron horas…. hasta que Álvaro cayó hacia atrás y fue el grito de Marie quien rompió el tenso silencio
- ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!
Diego..había sido Diego. Diego se había interpuesto en la trayectoria de la bala y había caído al suelo rodeado de un charco de sangre. Alvaro lo vio, y al darse cuenta de lo que había pasado, lanzó un grito de socorro, mientras la policía al completo, se echaba encima de Nacho, que se reía a carcajada limpia, y lo sacaban de allí.

martes, 3 de marzo de 2009

Capítulo 92

- ¡¡¡¡Tú!!!!!- exclamó retrocediendo- ¿Pero cómo demonios…….?
Alvaro entró con lentitud en la sala, mientras miraba como Diego retrocedía, hasta chocarse con la pared. Parecía tenerle miedo.. pero Álvaro sabía que no era eso. Era su propio odio, su propia rabia que no le dejaba reaccionar. Y saboreó esos segundos de ventaja, como el mas preciado de los tesoros
- Hola Diego… veo que las cosas no te van del todo bien..- dijo con seriedad
- ¿Cómo demonios has llegado hasta aquí? ¿Has vuelto a escaparte? ¡¡¡POLICIA!!- gritó Diego mirando al espejo, sabiendo que alguien, quien fuese, los estaba mirando
- No te molestes en gritar, Diego… Vryzas sabe que estoy aquí..de hecho, fue todo idea suya.
- ¡Maldito policía corrupto! Está listo si se cree que todo se va a quedar asi.
Alvaro lo miró en silencio, viendo como la rabia daba paso a la sangre fría… y de la sangre fría a la total indiferencia. Pero era una indiferencia fingida… y ambos lo sabían. Cogió una silla y se sentó, esperando a que Diego hiciese lo mismo.
- Ahorrate las energías Diego… sabes que no podrás hacer nada… ¿Por qué no las aprovechas para decirme de una vez la verdad en mi propia cara?
- Yo no tengo nada que decirte a ti..- contestó Diego con rapidez, dándole la espalda
- ¿Ah no..? ¿ No tienes nada que decirme… como por ejemplo, que a los dieciséis años supiste que eras mi hermano?
Diego se quedó paralizado, y tras un momento de tensión, dejó caer los brazos, en un gesto de indefensión. Se giró hacia él, sintiendo que temblaba todo el cuerpo.
- No se te ocurra volver a decir eso…- siseó entre dientes
- ¿El qué? ¿Qué soy tu hermano? – Álvaro se levantó
- ¡ Cállate! ¡Tú no eres mi hermano!- le gritó con esa rabia que lo hacía temblar
- ¿Por qué no lo soy?¿Porque mi padre te crió a ti y el tuyo a mi? ¿Por qué nuestra madre fue tan rastrera que nos mintió a todos? ¿Por qué ninguno de los dos tuvo lo que deseaba en la vida?- Álvaro no pudo seguir calmado por mas tiempo
- ¿Qué no tuviste lo que deseaste? ¡ Tú me lo quitaste todo, maldito bastardo!
- ¿Qué yo te quité todo?- Álvaro comenzó a reir, sin poder evitarlo- ojalá hubieras tenido mi vida…ojalá yo no hubiera sido nunca un Aguilar…
- ¿Qué estás diciendo?- Diego le miró, con la rabia mezclada con la sorpresa. Jamás se hubiera esperado que Álvaro renegase de si mismo.
- ¡Que no es fácil crecer al lado de un hombre que se desvive por el hijo de su mejor amigo… ni mucho menos es sencillo, pasarte la vida, deseando hacer las cosas bien, hacer sentir orgulloso a tu padre, y que él siempre te vea como un inútil que jamás será como el gran y magnifico hijo de su mejor amigo! ¡ Él siempre te puso por encima de mi, siempre! ¡ Francisco Aguilar jamás creyó en mi….jamás me apoyó en nada!
Había comenzado a lagrimear, sin darse cuenta, y se limpió las lágrimas antes de que comenzaran a recorrer sus mejillas. Diego lo miró durante un segundo, con la sorpresa en sus ojos oscuros, pero luego se echó a reir
- Ay si.. pobre Alvarito Aguilar.. el niño que lo tuvo todo..y que nunca le resultó suficiente…
- ¿Y tú que sabes? ¿A que llamas tú todo, Diego?- le preguntó Álvaro en tono bajo- ¿ acaso no lo tuviste tú todo? ¿ No tuviste todos los juguetes del mundo, todo el dinero.. los mejores colegios… los mejores coches.. todo? Entonces… ¿Qué te quité Diego? ¿Qué no tuviste?
- ¡Me quitaste a mi familia!- le gritó Diego- ¡tener a mi familia! ¡ A un padre que ….!- se detuvo
- ¿Qué te quisiera?- continuó Alvaro- ¿Qué te quisiera como se supone que me quiso a mi?
- ¡ A ti te quiso!
- Si… porque pensaba que yo también era su hijo… pero sabía que tú eras su primogénito… el que había tenido que apartar de su lado… el que jamás pudo reclamar como suyo…. Y te dio mas a ti que a mi… mucho mas. Jamás entendí el porque… jamás entendí porque te prefería a ti… cuando se veía que nos odiábamos… pero así era. No le reprocho nada… no quiero saber a quien quería mas..porque eso ya me da igual. Sólo quería que se sintiera orgulloso de mi… que un día me abrazara y me dijera que había hecho las cosas bien. Y fíjate que se murió y jamás se hizo realidad mi deseo… nunca le escuché decirlo…jamás…
- Eso sería porque si eres un inútil…- dijo Diego queriendo herirlo
Las palabras de Diego lo golpearon con saña en la mitad del pecho, destrozándole el corazón
- Si.. debe ser eso… ¿verdad? Un inútil que se pasó la vida intentando que su padre se sintiera orgulloso de él, y que ni siquiera era su padre… ¿y es por esto que me has odiado tanto, Diego? ¿Qué me lo has arrebatado todo?
- Bulevar debía ser mia… yo soy el verdadero Aguilar…-dijo Diego entre dientes
- ¡ Pues quedátela! ¿Crees que yo la quería? ¿Crees que yo en realidad quería quedarme al frente de una empresa, cuando “mi” padre me había dicho miles de veces que no iba a saber dirigir? ¿ Una empresa que había comenzado a odiar mucho antes de poner el primer pie en ella? – lágrimas de rabia le vencieron, mojando su cara- ¡lo hice por él! ¡Por un un nuevo y vano intento de demostrarle que si podía sentirse orgulloso de mi! ¡Pero fracasé….! ¡De nuevo fracasé! ¡ Tu demostraste que eras mas listo que yo al meterme en todo eso del desfalco! ¡Y caí como el idiota que soy!
- Te lo tuviste merecido….
- Si… es cierto..-Álvaro se limpió las lágrimas y puso las manos sobre la mesa, inclinándose sobre ella- me lo tenía merecido… por todo lo que hice mal… por engañar a Bea, a la gente que quería… incluso a mi mismo. Debía pagar por mis errores…debía pagar por mis culpas….pero ser tu hermano, no es culpa mía Diego… no es culpa mía haber nacido… haber sido el hijo de Julio y Titina… y no es culpa mía que nadie le dijera a Francisco que yo no era su hijo… que yo no debía tener nada de él ...- le miró, mientras Diego le miraba serio, con un nudo en la garganta… sin encontrar las palabras lo suficientemente crueles como para herirle- yo no pedí nada de eso.. y tú te enteraste con 16 años… pero yo me he enterado con 30… con 30 años, con una condena de 15 sobre mi cabeza, y con la certeza de que fue mi propio hermano quien quiso que yo me pudriera en una cárcel… por el sólo hecho de haber venido al mundo en el sitio equivocado…
- Yo no soy tu hermano…- dijo Diego, en el mismo tono bajo, como una retahíla.. sin saber que mas decir
- Si.. si lo soy. Y creéme.. ya he pagado suficiente por serlo… ya he cumplido esa condena. Saber que no cometí desfalco.. que tú lo preparaste todo con Nacho… que quizás hasta el propio Francisco dejó que lo hicieras… porque tu si eras su hijo… creeme…no puedo pagar mas de lo que ya he pagado..
- ¿Y crees que para mi las cosas fueron fáciles?- le preguntó Diego- ¡Julio de la Vega no fue la mejor de las opciones para padre del año…!
- Lo se…- Álvaro lo miró, triste- te vi llorar miles de veces, escondido en el jardín de tu casa, cuando creías que nadie te veía… - sonrió, de la misma forma triste- yo siempre te admiré.. ¿sabes? Quería un hermano como tú… un hermano mayor tan perfecto… tan listo. Quería ser como tú..que todo el mundo me mirara como te miraban a ti. Y quería,por eso, ser tu amigo, mas que nada en el mundo. Pero tú jamás quisiste eso de mi.. y luego comenzó tu odio… tu rabia… tu vana venganza… ¿Qué te ha dado esa venganza, Diego? ¿Qué?
Esa pregunta se la habían hecho cientos de veces… diferentes personas. Pero por vez primera, Diego de la Vega no supo que contestar. Miró a Álvaro, que lo miraba con el alma en los ojos, de forma vulnerable, y sintió que algo se rompía en su interior. Bajó la vista y se alejó aún mas de él
- No quería ser tu amigo, porque envidiaba como te trataba Francisco… porque deseaba que mi propio padre me tratara como a ti te trataba el tuyo…- confesó casi sin proponérselo
- Pues menos mal que no fue asi…- Álvaro rió, quedamente- aunque yo te hubiera regalado mi vida…. y a mi familia….. a cambio de ser simplemente Álvaro…. el chico soñador que quería estudiar medicina… como su primo…pero que sabía que no era tan inteligente, y se conformaba con enfermero.. o asistente social… o lo que fuese para estar cerca de la gente…con tejanos rotos y camisetas- ahora si rió, con fuerza- y fíjate como acabé.. con trajes de 300 euros y al frente de una empresa que yo no quería ni deseaba….-negó con la cabeza- aunque siempre le estaré agradecida a Bulevar una cosa…
- ¿Qué cosa?
- Conocer a Bea…conocerla fue amarla…y ahora no me quedará vida suficiente para demostrarle cuanto la amo..
Diego guardó silencio. Si..él también había conocido a Marie en Bulevar…. él también se había enamorado entre aquellas paredes. Pensar en Marie hizo que su corazón se encogiera, y miró a Álvaro, que seguía con la vista perdida, viendo algo sin ver, sobre la superficie de la mesa. Necesitaba decirlo… necesitaba sacárselo de dentro
- Necesitaba un culpable de la vida que me tocó llevar… y tú eras el peón mas débil en mi juego de venganzas. Hice sufrir a Francisco… le quité todo lo que pude… pero sabía, que destruyéndote a ti, él sufriría mas.. así que me enfoqué en destrozarte la vida- hizo una pausa, al notar que Álvaro cerraba los ojos, en un gesto de dolor- Nacho me ayudó a involucrarte en el desfalco… en meterte en la cárcel… en que pagaras por tus culpas y por las de los demás. Y yo era feliz simplemente porque te había hundido….- movió la cabeza, negativamente- pero también me sentí absurdamente orgulloso el día que te escapaste de la cárcel y fuiste a Bulevar a buscar a Bea.. Te admiré Álvaro… pensé que no eras tan inútil después de todo…y me sentí orgulloso. Desterré esa idea, por supuesto… tú eras mi peor enemigo… no podía olvidarlo
Alvaro lo miró, dolido.- Yo jamás hice nada en tu contra….
- No hubieras podido hacerlo..- siguió Diego- siempre he sido mas fuerte que tu.. mas listo… y no porque lo fuera.. sino porque jamás me fie de nadie. En cambio tú, por mucho que lo intentaras, nunca fuiste capaz de hacer daño a nadie… desde niño te limitaste a hacer lo que esperaban de ti… sin protestar por ello..
- Parece que si te fijaste en mi, después de todo…eh?- le dijo Álvaro mirándolo
Diego guardó silencio, y segundos mas tarde, se sentó.- Si has venido aquí a sacarme la confesión de que fui yo quien lo preparó todo, ya la tienes…- dijo con amargura- pero jamás esperes que saque la cara por ti, que te defienda… que diga que eres algo mio. Porque no lo eres… porque no quiero saber nada de ti. Los dos hemos pagado.. tú sigue tu vida… que yo haré la mia
- Yo no quiero que me defiendas, Diego… yo sólo quería respuestas. Respuestas que Francisco no me dio… respuestas que la propia vida me negaba- suspiró y se irguió, dirigiéndose a la puerta- yo siempre quise un hermano… y pagué muy caro ese deseo. Yo ya tengo una condena… yo ya perdí, Diego…
- Quizás no lo suficiente..- contestó éste sin mirarle
- Quizás… pero la pregunta es…. ¿ estás tu dispuesto a perder todo lo que yo perdí?
Diego levantó la cabeza como un resorte y le miró
- Tú no sabes nada de mi….
Alvaro lo miró con tristeza, y golpeando la puerta, pidió salir de la habitación. Diego no hizo nada para detenerlo… o para seguir hiriéndolo, y Álvaro se marchó… en silencio. Cuando el empresario se supo solo, golpeó la mesa con todas sus fuerzas, rugiendo de dolor… por dentro y por fuera.
Zarek se acercó a Álvaro que miraba pensativo la puerta de entrada a la sala de interrogatorios
- Gracias Álvaro… imagino lo duro que ha sido esto para ti..
- ¿Hasta cuando?- Álvaro lo miró
- Pronto… muy pronto. Ya todo ha estallado Álvaro… y sólo queda poner las piezas en su lugar.
Alvaro afirmó con la cabeza.- Estaré en casa de mi primo… si me necesitas…
- Descansa…- Zarek se giró y le hizo señas a un policía que se encontraba cerca- devolverlo al calabozo- se refería a Diego- creo que éste por hoy ha tenido suficiente…
“Por hoy… y por una buena temporada. Es muy duro darse cuenta de que has sido el ser mas rastrero del planeta… sobretodo si es tu hermano al que has hundido…”- pensó Zarek mientras seguía a Álvaro hacia la salida.

domingo, 1 de marzo de 2009

Capítulo 91

Álvaro miró a Bea para darle fuerza, mientras ella apretaba mas su mano, intentando, absurdamente, que él no hiciera lo que estaba a punto de hacer. Pero ambos sabían que debía hacerlo.. que aquel, en ese momento, no era su lugar. Álvaro besó la mano de ella, mientras le acariciaba la cara, y se soltó de su mano, sintiendo frío en el alma, en cuanto lo hizo. Bea se tapó la boca con la mano, intentando esconder el sollozo que le salía del corazón. Se iba.. de nuevo se alejaba de ella.. y por muchas pruebas que hubieran, el miedo a perderlo, llenó todo lo demás.
Alvaro la miró una última vez, antes de dirigirse al banquillo de los acusados. Laura se acercó a él, con expresión neutra, aunque él adivinó que no entendía nada… y que mas tarde tendría que dar muchas respuestas. Miró a Alejandro, que ya se había incorporado, y sin dejar de abrazar a Susana, también le miraba. Álvaro le sonrió, agradeciéndole de esta manera, una vez mas, todo lo que había hecho por él. Alejandro asintió con la cabeza, sin hablar. Cris lo miró
- Después vais a tener que dar muchas explicaciones……- señaló con el dedo a su amiga, tal y como había hecho Gonzalo con Álvaro, momentos antes
Susana fue a contestar, cuando el juez pidió silencio.
- Por favor… que todo el mundo se siente… vamos a comenzar.
Todos se sentaron en los bancos del juzgado, incluída Bea y Alejandro junto a Susana. Cris se adelantó hasta colocarse al lado de Laura y Álvaro.
- Hace un tiempo- empezó Castro- se pidió por parte de las abogadas Huete y Serna, que el juicio de Álvaro Aguilar fuese anulado y se volviese a celebrar, puesto que habían sido detectadas muchas irregularidades. Esa petición fue aprobada, por el supremo, y de un tiempo a esta parte, se ha comenzado a recopilar pruebas que pueden llegar a demostrar que el acusado, Álvaro Aguilar, es en realidad, inocente de los cargos que se le imputan
- ¡Eso es mentira!- gritó Nacho fuera de si
- ¡Silencio en la sala!- Castro miró a Nacho con seriedad, y seguidamente miró a Fernández- letrado, como su cliente no guarde silencio, lo acuso de desacato.. ¿queda claro?
El abogado no dijo nada, pero apretó a Nacho en el hombro para que guardara silencio. Nacho, viéndose en tan precaria situación, prefirió hacerle caso. Por el momento
- Las pruebas han sido presentadas- siguió Castro tras esperar unos segundos para comprobar que efectivamente, Goñi guardaba silencio- y estos son los hechos…Ignacio Goñi y Diego de la Vega fueron los artífices de todo el desfalco.. contratando a un falso abogado que le dio las instrucciones necesarias a Aguilar para que hiciera exactamente lo que ellos esperaban. Una vez el acusado hizo lo que ellos quisieron, el dinero de la empresa Bulevar 21, fue a parar a una cuenta de las Islas Cayman, a nombre de Ignacio Goñi…- miró a los presentes- ¿es todo esto cierto?
- ¡Por supuesto que no es cierto!- gritó Nacho- ¡ Yo trabajaba para Bulevar y siempre supe que había algo sucio en el trabajo de Álvaro Aguilar! ¡ El propio Diego quería quitarle la empresa porque sabía que estaba robando!
- ¿Robándole a su propia empresa, Goñi? ¿No es eso un poco contradictorio?- preguntó Cris
- Por favor, señoria..- saltó Fernández- si ella entra en el careo, también lo haré yo
- Abogada..- Castro miró a Cris- límitese a observar y a no ofrecer conjeturas. Esto es un careo para los implicados
- Pues entonces, lo pregunto yo…- saltó Alejandro levantándose
- Tú aquí no pintas nada…- le dijo Nacho entre dientes
- Claro que pinto.. el patrimonio de Bulevar es tan de Álvaro como mío… Si de verdad tienes pruebas de que Álvaro robaba a la empresa.. es decir, que me robaba a mi.. y a mi hermana de paso.. ¿Por qué no contestas al hecho de que esa afirmación si es contradictoria?
- Porque él sabía que la empresa se iba a pique… y quiso guardarse el máximo dinero posible…- dijo Nacho
- Eso no es verdad…- esta vez fue Bea la que habló, acercándose al círculo de acusados- esa cuenta no fue abierta a nombre de Álvaro.. y Álvaro no vio ni un euro de ese dinero. La abrimos a nombre de una empresa, que el mismo Álvaro me dijo…. pero ahora sabemos que fuiste tu..- miró a Nacho- el único que controlaba esa cuenta… y por lo tanto, ese dinero….
- ¡Cállate, perra! ¿Tú que sabrás?
- Modere su lenguaje, Goñi..- le avisó el juez
- ¡Pues dígale que se calle!
- Ella puede hablar si tiene algo que aportar, Goñi….- le avisó el juez de nuevo
Nacho rechinó los dientes, y la miró con odio. Bea, al verlo, sonrió
- Ya no me das miedo Nacho… de verdad que no. Y menos tus miradas de odio… porque me resbalan. Fui una estúpida al creer en ti tan ciegamente… en creer que preparabas aquel juicio para ayudarme a mi, cuando lo único que hiciste fue utilizarme para hundir al que tú sabías era el hombre que yo amaba. Y lo hiciste magistralmente, lo admito… porque destrozaste la vida de Álvaro, y la mia también.. y sin tan siquiera despeinarte…. ¿Pero sabes lo que he aprendido de todo esto? Que eres un ser mezquino… pero también un cobarde…
- Bea…- susurró Álvaro a su espalda, acercándose a ella, sin que Bea siquiera se diera cuenta
- No pensabas eso cuando te tenía una pistola apuntándote en la cabeza…- le contestó Nacho con rabia
- Pensaba que como pude siquiera un día pensar que te tenía cariño… pensar que podía llegar a quererte…
- Pues menos mal que no lo hiciste… con el asco que te tengo…
- Encima eso…- siseó Alejandro
- ¿Qué?-Nacho lo miró con rabia- ¿el que se cambia con el primo, me viene a decir a mi lo que puedo hacer y lo que no? ¿O sentir?
- Tú no has hecho nada bien en tu vida, Goñi. Siempre ansioso de poder… siempre queriendo ser mas que nadie…
- Y de follarme a “tu” novia…- soltó Nacho con una sonrisa cínica
- ¡Goñi, modere sus modales!- le gritó el juez fuera de si
Susana le hizo un gesto a su tutor y se levantó, hasta ponerse al lado de Alejandro. Este le puso una mano en el hombro, gesto que ella no rechazó
- Se que eres capaz de cualquier cosa, Ignacio.. de estafar a Álvaro Aguilar, de estafar a tu propio cliente que fue Diego de la Vega… de engañar a una chica enamorada para conseguir tus propios fines… incluso de violar a una mujer… como me violaste a mi…
Nacho apretó los puños sobre los brazos de la silla y la miró.- Eres una zorra..- siseó- no protestaste cuando te hice mia…
- ¿Qué no protesté? ¡Dios, si grité, te pegué, lloré y supliqué! ¿Cómo puedes ser tan cínico?
Nacho comenzó a reir,mientras los demás se mantenían en silencio. Zarek miró al juez y seguidamente a los presentes, como pidiéndole permiso para algo. El juez pareció entenderle, y con un gesto de la mano, le dio pie.
- Nos estamos desviando del tema…- dijo el policía acercándose también al círculo- y aquí venimos por las pruebas contra estos dos hombres, que demostrarían la inocencia de Álvaro Aguilar…- miró a Susana, y a Ale, disculpándose con la mirada, pero en seguida la desvió, mirando al resto que le escuchaba- y nos tenemos que centrar en eso…- miró a Nacho, que había dejado de reir - ¿niega usted, señor Goñi, todo lo que se ha presentado en las pruebas que ha citado su señoría?
- ¡Por supuesto que lo niego! – exclamó él- yo trabajaba para Bulevar… jamás había visto antes a Diego de la Vega… jamás trabajé para él… y por supuesto, no estaba al tanto del desfalco que estaba realizando el gran director de la empresa…y si no… pregúntenle a Diego de la Vega, aquí presente.. pregúntele…- acabó Nacho con una sonrisa de suficiencia
- Pues le pregunto…- Zarek miró a Diego, que seguía en silencio, al margen de todo- señor de la Vega… ¿todo lo que dice Ignacio Goñi sobre usted y su relación con él, es cierto?
Diego tardó varios segundos en levantar la cabeza. Y al hacerlo, buscó a alguien con la mirada, sin tan siquiera saber si estaba en la sala. Pero estaba… y verla le detuvo el corazón en un gemido silencioso de dolor. Marie lo miraba desde la otra punta de la sala, con la mirada cargada de ese mismo dolor que sentía él, suplicándole en silencio, aguardando. Él la observó, bebiendo de su imagen.. de su pelo rubio, de su cara que él tanto adoraba… de la curva de su barriguita de embarazada, que mantenía a salvo al hijo de ambos.. un hijo que él ya esperaba con adoración… por el simple hecho que era de ella… y de él.
La miró sin decirle nada..pero diciéndole todo al mismo tiempo. Y ella entendió…entendió ese silencio, esa mirada sin palabras y se llevó una mano al corazón, mientras las lágrimas se deslizaban lentamente por sus mejillas. Diego recogió ese gesto y se sintió un poco mas libre, mas libre para volar… para perderse en si mismo… en su propia verdad. Nunca había tenido fuerzas para hacerlo…para caminar por si mismo.. para darse cuenta de que el mundo no estaba en su contra… si no él contra el mundo. Y para darse cuenta de que era mas productivo haber buscado el amor que el odio… porque tenia una mujer a la que amar… un niño al que adorar.. al que malcriar… y había tenido un padre que le había llorado toda la vida… toda.
Y lo que mas le llenaba el alma… lo que mas le dolía…era que tenía un hermano…. un hermano de sangre al que había querido hundir.. al que le había destrozado la vida.. el futuro y su propia vida con él. Y ahora tenía la fuerza y la libertad para decirlo… para confesárselo a si mismo…. para dejar de negárselo a todo y a todos. Porque era el momento de poner las cosas en su lugar… de decir de una vez la verdad… y de enfrentar las consecuencias..
Porque se lo debía a Marie.. y a su hijo. Y sobretodo a Álvaro… Se lo debía a su hermano
- No- dijo con voz firme- no es verdad. Ignacio Goñi ha sido mi abogado durante años, y yo mismo lo infiltré en Bulevar para llevar a cabo mis planes. Y ambos preparamos la farsa del falso abogado, el desfalco y todo lo demás, para que Álvaro saliera implicado. Por eso empezó a salir con Beatriz, y por eso, se erigió él mismo, como el abogado defensor de Álvaro, cuando lo único que hizo fue hundirlo mas. Y se quedó con todo… absolutamente todo. Yo no vi ni un céntimo de ese dinero..porque todo se lo quedó Ignacio… y no me importó. Yo sólo quería hundir a Álvaro… como en su día hundí a Francisco Aguilar… chantajeándole, sacándole todo el dinero que pude… para poder hacerle el mayor daño posible. Mi odio hacia ellos era lo que me impulsaba… por no poder ser el hijo que era.. el hermano que era… porque yo era el verdadero Aguilar y me lo habían arrebatado todo…
Nacho maldijo, fuera de si, mientras Marie soltaba un sollozo, y Álvaro sonreía.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Capítulo 90

Dos días atrás…
Zarek acabó de firmar el último documento del informe sobre la detención de Nacho, y lo miró con atención, mientras no podía dejar de pensar en todo lo que había pasado en aquella casa. Parecía que todo el mundo estaba dispuesto a salvarle el pellejo a Álvaro Aguilar.. y que a la vez, Ignacio Goñi, estaba dispuesto a todo para poder arrancárselo a tiras. No tenía ni idea del porque de aquella inquina contra el ex director de Bulevar, y aunque se moría de curiosidad, por saber que pasaba realmente allí, supo que tendría que tener paciencia, antes de poder juntar todas las piezas. Allí había algo que no encajaba.. y que fuera el único en no pasar por alto aquel detalle, también le parecía raro. Quería hablarlo con Diana, saber que pensaba ella… pero tras la conversación que había tenido con ella en su oficina, y lo acontecido hacia escasas horas atrás, no se había atrevido a decirle nada , y mucho menos a ponerla mas nerviosa . Ya habría tiempo de poder hablar del tema… aunque tenía la vaga sensación de que tiempo era precisamente lo que les faltaba.
Sonó el teléfono de la mesa dónde estaba sentado, y lo cogió sin vacilar, aún sabiendo que no era su mesa, y que probablemente no era para él. Pero era el inspector jefe de aquella comisaría, y todos estaban acostumbrados a tenerle al tanto de todo.. y eso significaba, coger cualquier teléfono de la oficina, en cualquier lugar o circunstancia
- Vryzas- contestó
- Inspector… soy Gutierrez…
- ¿Qué pasa, Gutierrez?
- Señor.. disculpe que le llame a este teléfono… pero es que no lo cogía en su oficina…
- No pasa nada… ¿me puede contar como va todo?
- Aguilar ya está de vuelta en la prisión, inspector.. e Ignacio Goñi, ya está en planta.. dicen los médicos que ha sido sólo un rasguño..
- Menuda estrella tiene éste en el culo…¿y la jueza?
- La jueza ha sido dada de alta, señor.. pero aún sigue en el hospital. Parece que sigue como en estado de shock…
- ¿Y le han dado de alta?
- No se, inspector…
- Está bien… ¿me dice que Aguilar está en prisión?
- Si inspector. Hace escasamente diez minutos…
- Está bien… voy para allá. Avise al juez Castro… seguro que me está buscando
- Si señor… de hecho, ya está por aquí. Ha preguntado por usted como cinco veces…
- Mierda..- siseó Zarek- dile que no tardo… que ya llego
- Como usted diga, inspector
Zarek cortó la comunicación y sin pensárselo demasiado, corrió hacia su propio despacho, dónde estaba Diana, esperándolo
- Cariño…- dijo abriendo la puerta y entrando- ¿cómo estás?
Ella se limitó a alzarse de hombros
- Di… amor, tengo que ir a arreglar unas cosas con referencia al tiroteo.. ¿me perdonas si te dejo media hora sola?
- Claro..-contestó ella tras una pausa- te espero aquí…
- ¿Por qué no llamas a tu cosi? Ya le han dado de alta…
Diana lo miró con los ojos muy abiertos.- Entonces… ¿está bien?
- ¿Quieres que te acerque al hospital? Está a dos calles de aquí…- se ofreció él
Ella se levantó como un resorte.- ¡Por favor…! Y luego me vuelvo a buscarte… te lo prometo…
- No te preocupes…. – se acercó a ella, y la besó con ternura en la sien- vamos cielo… yo te llevo
Diana cogió su abrigo y lo siguió fuera del despacho. Zarek la cogió de la mano, y los dos salieron al exterior, montándose en el coche, y alejándose de la comisaría.
Cuando el policía dejó a Diana en el hospital, se alejó a toda velocidad hacia la prisión de Alcalá Meco. Tenía de camino mas de media hora, pero ser policía tenía sus ventajas, así que sacó la sirena de su coche, y colocándola en el techo, la hizo sonar, mientras el velocímetro del coche subía a mas de 170 km/ hora. Cuando llegó al centro penitenciario, lo dejaron pasar casi sin pedirle la credencial… desafortunadamente, se había dejado ver mucho por allí.
Aparcó el coche, y nada mas salir de éste, vio a Fernando Castro, juez del tribunal supremo, acercarse a él. Era un hombre ya mayor, mas parecido a un abuelo adorable, que al juez mas firme que había pisado el tribunal supremo en muchos años. Pero Zarek había trabajado con él en muchos casos… y sabía que era igual de despiadado, que honesto.. y lo mas importante: se podía confiar en él.
- Señor…- le saludó Zarek cuando estuvo a su altura
- Déjate de monsergas Vryzas… ¿me puede explicar que coño ha pasado en esa casa, y porque Susana estaba allí, haciéndose la heroína?
Susana. Era cierto… Fernando Castro tenía mucho que ver con Susana. No sólo era su jefe directo, sino que había sido su mentor… su profesor… y casi un padre para ella. Para un hombre que jamás se había casado, Susana era como la hija que nunca tuvo… y la protegía de una manera casi enfermiza. Aquello le hizo sonreir para sus adentros. Definitivamente, Goñi estaba en un buen aprieto
- Ignacio Goñi sabía el paradero de Álvaro Aguilar.. asi que secuestró a su novia, Beatriz Pérez y la llevó hasta allí, a punta de pistola, para hacer salir a Aguilar de su escondite… Susana lo vio todo, y nos dio el aviso.
- ¿Qué Susana dio el aviso? ¿Qué vio salir al malnacido de Goñi con esa chica? ¿Y porque está en el hospital ahora mismo?
- Porque hubo un forcejeo… y se disparó la pistola. Por lo visto, no hay que lamentar nada, señor. Ella no está herida..
El juez suspiró y relajó los hombros, que hasta ese momento los había tenido en evidente tensión
- Llevo años queriendo empapelar a ese hijo de puta… pero su curriculum es impecable…. ni siquiera una multa de tráfico… y Su jamás quiso denunciarlo por lo que le hizo..
- Pero ahora hay muchos motivos para encacelarlo, señor… - dijo Zarek- ¿ha visto a Aguilar?
Castro asintió con la cabeza.- Si.. y he de decir que me ha impactado. Ese hombre está destrozado… completamente derrotado. La chica le ha seguido hasta aquí, y no para de llorar…
- ¿La chica? ¿Qué chica?- Zarek le miró, aturdido
- Beatriz Pérez, la novia de Goñi.. ¿no? Ha venido en taxi hasta aquí… y se ha derrumbado de dolor, al ver que nos llevábamos al preso… Yo, de verdad, que no entiendo nada…
- Creo que después de hoy, no es la novia de Goñi, señor…aunque dudo que lo fuera hace tiempo ya…
- Aquí hay algo que me huele mal… ¿esa chica no es la misma chica que acusó en el juicio a Aguilar, de extorsión y chantaje?
- Si señor…pero quiere cambiar la declaración…
- ¿Qué quiere cambiar la declaración…? Ahora si que no entiendo nada..
- Si.. por lo visto, fue chantajeada por Diego de la Vega y el propio Ignacio Goñi para que lo hiciera.
- ¿Diego de la Vega? Otro intachable… ¿crees que él tiene algo que ver en todo esto?
- Si señor..- contestó Zarek sin dudar- es más, creo que él fue quien lo inició todo… pero después se le fue de las manos…- hizo una pausa, y luego miró al juez con atención- creo señor, o mas bien es una intuición de perro viejo y policia.. de que Álvaro Aguilar es inocente…
- ¿Inocente? ¿Y cómo probamos eso, Vryzas?
- No hay nada como darle un poco de carne a un perro hambriento…- el policía sonrió- tengo una idea, señor… y le puede parecer loca.. pero también puede funcionar…Y necesito su ayuda
- ¿De que idea me estás hablando?- le preguntó el juez, mirándolo con curiosidad.
- Vayamos dentro, señor… quiero ver a Beatriz.. y si usted me lo permite, incluso al propio Aguilar…
Fernando lo siguió hasta la entrada de la prisión, mientras Zarek lo precedía y se detenía para que el juez le indicara dónde estaba Bea, y donde podían seguir hablando. Castro lo condujo hacia el despacho que Susana solía ocupar cuando iba a trabajar a la prisión. Bea, al oírles entrar, se levantó de la silla dónde estaba sentada. Sus ojos estaban aún rojos de haber llorado
- Pero.. Beatriz… ¿Qué hace aquí y porque no está en el hospital? En su estado no debe de hacer tonterías..- le dijo Zarek en cuanto entró en el despacho
Ella negó con la cabeza.- Yo no importo… por favor… ayúdele a él… ayúdele…- suplicó comenzando a llorar de nuevo
- ¿Y cómo le ayudo si está condenado a 15 años, y acaba de sumar un intento de fuga?- le preguntó Zarek
- ¡Pero esa condena fue por mis mentiras en ese juicio! ¡Y se escapó porque no es justo que él esté aquí! ¡Yo tendría que estar también en una prisión!
- Cálmese señorita..- le pidió el juez al verla tan agitada
Bea se sentó, intentando respirar. Zarek aguardó hasta que ella pareció tranquilizarse un poco, y se agachó frente a ella, haciendo que ella lo mirara de frente
- ¿ Que me diría si le dijera que creo que Diego y Nacho están detrás de todo lo que le ha pasado a Álvaro hasta ahora…? ¿Lo vería factible?
Ella lo miró, aturdida.- ¿Factible? Es posible… pero Álvaro y yo lo decidimos todo… lo calculamos todo… las pérdidas… las ganancias… todo
- ¿Y las ideas salían de usted?- preguntó Zarek
Bea se quedó un momento callada, pensando. Tras varios segundos, movió la cabeza.- En su mayoría no.. pero aporté algunas cosas…
- ¿Y quien aportaba la mayoría de las ideas? – preguntó el policía
- Alvaro…Álvaro y supongo que Gonzalo.. aunque éste último se limitaba a decir si o no a lo que se debatía. Incluso mis propuestas eran llevadas a debate… tras un día o medio día de reflexión por parte de Álvaro..
- ¿Y nada de eso le pareció extraño?- preguntó Zarek
Ella se le quedó mirando sin saber que contestarle. En aquel momento, nada le había parecido extraño.. pero tal y como se lo estaba exponiendo el inspector, la verdad es que si sonaba muy raro. Zarek, al notar su silencio, se giró hacia el juez
- Señor… ¿me permite que Álvaro Aguilar esté presente?
- ¿Y tu idea, Vryzas?- insistió Castro
- Cuando Aguilar esté presente…
El juez no preguntó nada mas, y saliendo del despacho, dio una orden a un oficial, y volvió a entrar en la pequeña oficina. Bea se había puesto nerviosa, con la sola idea de volver a ver a Álvaro.
- Entonces…- insistió Zarek- le pareció extraño..o no
- Pues… en ese momento no..- confesó ella- Álvaro era el director general…siempre había tomado decisiones…
- ¿De ese calibre?- preguntó de nuevo el policia
- Bueno.. quizá de ese calibre no…pero siempre creí que la idea de pasar el dinero de una cuenta a otra, había sido de Gonzalo… aunque en su ignorancia, no se diera cuenta de que eso es un delito…
Zarek no pudo evitar una sonrisa, al pensar en Gonzalo y su falta de involucración en cualquier cosa que fuera cercana al trabajo. Aunque en aquellos momentos estuviera sorprendiendo, mientras dirigía Bulevar 21 con puño de hierro
Mientras estaba metido en sus pensamientos, el oficial, a quien el juez le había dado la orden, volvió al despacho, con Álvaro a su lado. Bea, al verle, corrió hacia él y le abrazó con fuerza, mientras él, que no iba esposado, le devolvía el abrazo
- Dios..mi vida… ¿qué haces aquí todavía..? Tiene que verte un médico…
- Estoy bien…-le dijo ella entre sonrisas y lágrimas- de verdad…
- Ejem…- les interrumpió Zarek- Álvaro… tengo que hablar contigo…
- ¿Conmigo?- Álvaro lo miró, sin dejar de abrazar a Bea
- ¿Estás dispuesto a seguir confesando de que todas las ideas concernientes al desfalco, salían de tu cabeza?
- No se a donde quiere llegar...- empezó Alvaro
- A que hay algo que no me cuadra.... algo que no encaja... y quiero descubrirlo..
- ¿Que es lo que quiere, inspector? Yo quiero salir de aqui... lo sabe, ¿verdad?
- Si…claro que lo se... ¿hasta que punto tu primo Alejandro, estaría dispuesto a hacer algo por ti?
- ¿Alejandro? No, por favor… deje a Ale fuera de esto… él…
- Contéstame, por favor…-le interrumpió Zarek
Alvaro no contestó enseguida. Miró al inspector con miedo, mientras pensaba la respuesta
- A todo… o eso creo…
Zarek sonrió y miró al juez, que lo seguía todo con gran atención
- Esta es mi idea, señor..- le habló Zarek- quiero que confíe en mi.. y me deje sacar a Álvaro a la calle, como si fuera su primo Alejandro. Ellos son casi como dos gotas de agua… y nadie notará la diferencia si dejamos a Alejandro aquí, en lugar del preso..
- Estás mal de la cabeza, Vryzas. Si hago eso, Aguilar puede escapar delante de nuestras narices…
Zarek alzó una ceja y miró a Álvaro
- Algo me dice que hay mucho mas encerrado de lo que tú ni siquiera sabes, Álvaro…- le dijo al ex director- ¿quieres ayudarme y averiguar que está pasando en realidad? ¿O aprovecharás esto para desperdiciar la oportunidad que te doy de defenderte y huirás…?
- No quiero que involucre a Alejandro en esto.. él es intachable… no puede hacerle eso
- Él ya está involucrado.. – le recordó Zarek- y a ti no te queda mas remedio que ayudarme y confiar en mi… o quedarte en esa cárcel para los próximos… no se… 6 años. Y eso contando que resuelvan revisar tu caso, y te bajen la condena.
- Alvaro, por favor…- le pidió Bea
Él la miró, los ojos verdes de ella desprendiendo súplica
- Cariño… es mi primo.. yo no puedo hacerle eso..
- Hazlo por mi… por nuestro hijo…- suplicó de nuevo ella
- No serían muchos días…- le dijo Zarek
- ¿Pero que pretendes con esto, Zarek?- le preguntó Castro
- Quiero un careo entre Diego y Álvaro… ponerle entre la espada y la pared. Pero Diego no va a venir a la cárcel…. y quiero que Álvaro vea todo lo que descubramos en los próximos días..
En ese momento sonó su móvil y Zarek lo cogió. Era un SMS
“ Reunión urgente en Bulevar a las 21 hrs. Por favor, no falte… necesitamos su presencia. J. López”
Zarek levantó la cabeza y miró de nuevo a Álvaro.- ¿Qué me dice?
- ¿Y en que va a ayudar un careo entre yo y Diego..? Él está limpio como una patena.. siempre se ha sabido salir de todo…
- Esta noche hay una reunión urgente…. El propio nuevo dueño de Bulevar, me ha pedido que asista.. y creo que se trata de una reunión de tus héroes, Aguilar.
El móvil de Bea también sonó. Ella lo miró y se dio cuenta de que era el mismo mensaje. Miró a Álvaro
- También me lo ha enviado….
- Debe de ser importante….- razonó Zarek
Álvaro guardó silencio. Bea tiró de la manga de su chaqueta
- Alvaro…- pidió
El soltó un suspiro resignado
- Hablen con Alejandro… si él está de acuerdo…
Zarek sonrió y miró al juez, que simplemente movió la cabeza y se alzó de hombros. El policia sabia que el propio Castro estaba muy intrigado por el presentimiento de Zarek… y él esperaba no equivocarse… aunque aquellos cada vez olía peor.
Marcó el número de Alejandro, y esperó impacientemente a que lo cogiera. Al quinto tono lo cogió
- ¿Alejandro?
- Si… ¿Quién es?
- El inspector Vryzas.. ¿tiene un momento? Necesito pedirle un favor
- Pues estoy saliendo de casa de mi novia. He recibido un mensaje de que tengo que ir a una reunión…- Ale frunció el ceño- ¿Qué clase de favor?
- ¿Estaría dispuesto a cambiarse por su primo en prisión a lo sumo 2 días? Necesito que esté libre para averiguar algunas cosas
Alejandro guardó silencio durante unos instantes.- ¿Me está hablando en serio?
- Completamente…-afirmó Zarek, serio
- ¿Por casualidad está Álvaro con usted…?
- Si… está aquí, a mi lado.. ¿quiere que se lo pase?
- Por favor…
Zarek se quitó el móvil del oído y se lo tendió a Álvaro , que lo cogió con rapidez
- ¿Ale..?
- Álvaro… ¿que significa todo esto?
- Dice que tiene un plan.. no se…. tú sabes que yo no quiero involucrarte en nada…
- ¿Tu confias en él…?
- No me queda de otra… si hay una salida y es esta… la he de buscar.. por Bea.. por mi hijo… por todos los que me queréis…
Alejandro volvió a guardar silencio durante unos instantes.- No se hasta que punto tendrás libertad, Álvaro… pero sólo quiero pedirte una cosa…
- Claro.. dime
- Cuéntale a Susana toda la verdad… por favor. Y cuidala por mi.. ella no está bien.
- Te lo prometo…- contestó Álvaro
- Pásame con el inspector
Alvaro miró a Zarek y volvió a tenderle el móvil
- ¿Qué es lo que tengo que hacer?- preguntó Alejandro una vez se aseguró que Zarek volvía a escucharle
- Venga a la prisión. Aquí estará esperándole el juez Fernando Castro, que hará el cambio. Yo me voy y me llevo a Beatriz conmigo. Una vez cambiados, que Álvaro coja su coche y se vaya a la reunión. Deberán cambiarse de ropa.
- No hay problema. Voy para allá
Zarek colgó el móvil y miró a las tres personas que lo miraban
- Espero que sepas lo que haces, Vryzas- le dijo Castro- debo de estar loco por secundarte en esto…
- Estoy seguro de que saldrá bien…- miró a Álvaro y a Bea- tendrás que esperarte a que venga tu primo… y yo me he de llevar a Bea de aquí…- miró al juez- ¿en sus pertenencias, había algún móvil?
- Si.. pero se lo quitamos… obviamente…- contestó el juez
- Devuélvanselo… por si hay algún cambio…- el juez fue a protestar, pero se lo pensó mejor, y guardó silencio. Zarek miró a Álvaro- como ves, comienzo a confiar en ti.. no me falles Aguilar
- No lo haré…. mi primo se queda en mi lugar… si no lo hago por mi… puede estar seguro de que jamás le abandonaría…
El policia afirmó con la cabeza, complacido
- Me he de ir. He de volver a comisaría.. cualquier cosa, estaré localizable en mi móvil..- miró a Álvaro- nos vemos en la reunión- miró a Bea- ¿Beatriz?
Ella miró a Álvaro. Sonreía.. pero en sus ojos se leía parte del miedo que lo paralizaba a él
- Nos vemos ahora mi amor….-le susurró ella
- Te amo…
- Y yo a ti…
- Recuerda que fuera eres Alejandro..-le dijo Zarek al verlos tan acaramelados
- Lo se…- Álvaro lo miró, serio- no le voy a fallar, inspector.
Zarek movió la cabeza afirmativamente, con un solo movimiento, y después le indicó a Bea que se marcharan ya. Se había hecho muy tarde y aún tenía que pasar a buscar a Diana por comisaría. Bea le siguió, mirando a Álvaro una última vez, tras salir por la puerta del despacho.
- ¿Está seguro de que Diego caerá en la trampa, inspector?- le preguntó Bea de camino al coche
- Y si no, almenos lo habremos intentado…- respondió él
Bea no pudo estar mas de acuerdo en eso. . Le siguió hasta el coche y al montarse, sacó su móvil del bolso
- Le puedo mandar un sms… ¿verdad?
No hizo falta que le dijera a que se refería. El policía asintió con la cabeza
- Le amas mucho…- no fue una pregunta, mas bien una afirmación
- Si…mucho. Y no viviré lo suficiente para compensarle todo el mal que le he hecho…
- El tiempo lo cura todo…- dijo Zarek poniendo el coche en marcha.
Bea simplemente sonrió. Escribió el mensaje con dedos ágiles y sintió que parte de su corazón se iba con él, cuando le dio al botón de “ enviar”. Alvaro la necesitaba… lo sabía. Pero ella también le necesitaba… le necesitaba mas que el respirar.
“ No estás solo mi amor… nosotros, tu hijo y yo, estamos contigo. Y asi va a ser siempre… Mira.. mira la luz que entra por la ventana.Verás la luz de la esperanza mi amor.. esa esperanza que creímos perdida, pero que ahora nos da las ganas de vivir. Te amo. Mas que a nada en el mundo..Tu Bea”

lunes, 23 de febrero de 2009

Capítulo 89

Eran pasadas las seis de la mañana, cuando el abogado de Nacho, Fernández, cruzó la puerta de la habitación de su defendido. Éste, al verlo, resopló
- ¿Qué pasa, que aún no te has acostado?
- Pues con lo complicado que está el caso, la verdad es que no me está dejando muchas horas de sueño… pero no, no es eso. Hay novedades
- ¿Novedades? ¿Qué clase de novedades?- preguntó Nacho, incorporándose
- Está citado para un careo esta misma tarde en el juzgado
- ¿Un careo? ¿Un careo con quien?
- Pues no dispongo de esa información…-dijo el abogado con semblante serio
- ¡Pues yo no puedo ir! – exclamó Nacho señalándose a sí mismo- ¿no ves que estoy herido?
- El propio juzgado ha llamado al hospital para conocer su estado, señor Goñi. El médico ha dicho que usted puede salir durante unas horas, siempre y cuando vaya en silla de ruedas…
- ¡¡¡¡YO NO PIENSO IR EN UNA MALDITA SILLA DE RUEDAS COMO SI FUERA UN LISIADO!!!- gritó Nacho
- Pues no le queda de otra, señor…- el abogado abrió su maletín sobre una silla, y extrajo un documento, que le tendió a Nacho- es una citación judicial…y no puede faltar
- Que vaya Diego de la Vega en mi nombre..- dijo, testarudo
- Diego de la Vega también está citado, señor Goñi… y siento decirle, que le detuvieron ayer por la tarde
- ¿Qué le detuvieron?¿Y eso porque?
- Por desfalco y extorsión.
Nacho soltó un juramento y golpeó la cama con fuerza. Estaba atrapado… tendría que asistir a aquel careo… y si Diego también estaba detenido, las cosas no pintaban nada bien.
Bea abrió los ojos, y lo primero que vio, fue la luz del sol entrando por la ventana, y la cama, vacía a su lado. Emitió un suspiro dolido, preguntándose interiormente, hasta cuando tendría que esperar para disfrutar de su amor…. para tener total libertad… para tener todo lo que anhelaba. Seguía sintiéndose culpable por todo lo que había pasado Alvaro por su culpa… y que todavía estaba pasando. Esperaba poder compensárselo algún día de alguna manera.
Se sentó en la cama, y miró el reloj de la mesita de noche. Eran solo las nueve de la mañana.
Un golpe en la puerta la sobresaltó
- Adelante…- contestó
- ¡Buenos días, Beatriche!- la saludó Santi entrando con una bandeja llena de cosas para desayunar- no sabía que te apetecía, así que te he preparado un poco de todo…
Bea sonrió al ver a su amigo del alma. Tras el ginecólogo, no se había sentido con fuerzas para estar sola, y se había ido a casa de su amigo Santi, que ya se había independizado, y tenía un apartamento muy cuco en el extrarradio de Madrid. El médico le había dicho que todo estaba perfectamente, y que el niño no había sufrido daño alguno a pesar de todo lo acontecido en los últimos días. Eso la tenía feliz… aunque esa alegría estuviera empañada por no poder compartirla con la persona que mas amaba.
- ¿Qué vas a comer?- le preguntó Santi, sacándola de sus pensamientos
- No se…- Bea miró la bandeja, llena de tostadas, mantequilla, mermelada, cereales, fruta, café y leche. También había infusiones en sus bolsitas y una jarrita de agua hirviendo- has pensado en todo..- le miró con cariño- me encanta que me mimes…
- Hace mucho que no lo hacía..- le dijo su amigo acariciándole la mejilla- y la verdad es que me has tenido tan preocupado…
- Las cosas últimamente no han sido fáciles para nadie…- dijo ella de forma triste
- Pues no…- santi cogió una tostada y comenzó a ponerle mermelada
- ¿Has sabido algo de Barbara?- le preguntó Bea, de pronto
Santi dejó de comer y la miró de forma triste
- Pues está en New York.. toda extasiada con las tiendas de la quinta avenida. Me llama de vez en cuando.. y me pide que la llame… pero ¿sabes? Ahora se que no puedo aspirar a ella… que no puedo darle el tipo de vida a la que ella está acostumbrada…
- Pero eso ya lo sabías Santi. Lo sabías antes de que ella admitiera que está enamorada de ti..
- Si.. lo se. Ella se fue porque yo no le hacía caso. Supongo que siempre he tenido miedo de no estar a la altura.. de no poder darle todo lo que ella se merece…
- A lo mejor lo único que quería era que la quisieras, y la mimaras por lo que es, Santi..
Él bajó la cabeza y se levantó, dejando antes la tostada, a medio comer, de nuevo sobre la bandeja
- He estado dándole vueltas a la idea de ir a New York a buscarla…
- ¿Y por que no lo haces?- le preguntó su amiga- si no tienes dinero, yo…
- No, no es por el dinero.. – le interrumpió Santi- ya te he dicho que es por miedo…por miedo a que ella se de cuenta de lo poco que soy
- Por favor, Santi…no te denigres hasta ese punto. Eres un gran hombre, y ella lo sabe. Lucha por lo que quieres…
- Como tú..¿no?- él sonrió y se volvió a sentar en la cama- me encanta saber que voy a ser tío…¿Qué nombre le vas a poner?
Ella se tocó la barriga, feliz.- Pues no lo se… tendremos que decidirlo entre Alvaro y yo… aunque a mi me encanta Abel…. o sebastián, si es niño…
- ¿Y si es niña?
- Pues si es niña, me encantaría Ariadna… o Gabriela…- sonrió- pero ya te digo… Alvaro tiene que estar de acuerdo.. porque a lomejor viene y le quiere poner Renata… o Paquita…
Santi hizo una mueca de espanto y los dos amigos se echaron a reir
- Hombre.. que todos sabemos que Álvaro tiene mal gusto… ¿pero tanto?- dijo Santi entre risas
- Que gracioso…..- Bea le cogió de la nariz y se la pellizcó
- ¡Auyyy!- se quejó él- ¡ que me la arrancas!!
- Tienes demasiada nariz y yo poca fuerza..- se burló Bea
- Mirala ella que graciosa también..
Los dos volvieron a reir y en un impulso, Bea le abrazó
- Dios… te he echado tanto de menos…- susurró
- Y yo a ti, mi Beatriche…no sabes cuanto..
- Gracias por estar ahí…a pesar de todo..- dijo ella separándose un poco
Santi le sonrió.- ¿Quieres que te acompañe al juzgado?
- Por favor..
- Pues venga…¡levántate! Vamos a pasar de ir a trabajar y vamos a dar un gran paseo por el centro de Madrid… ¿Cuánto hace que no caminas por el centro, por el solo gusto de caminar?
- Pues mucho, la verdad
- ¡Pues vámonos! Hasta las cuatro tenemos tiempo de pasar una mañana increíble los dos juntos.. como en los viejos tiempos…
- ¿Y el desayuno?- ella miró la bandeja, ya abandonada
- Me apetecen mas unas porritas y un chocolate caliente… ¿a ti no?
La sonrisa de Bea fue radiante.- Se me hace la boca agua..
- ¡Pues date prisa!- Santi se dirigió a la puerta de la habitación y se marchó, dejando a su amiga libre para que se vistiera. Ella miró la misma puerta con ternura. Si su amigo se marchaba a New York, le iba a echar de menos… mucho de menos. Santi siempre habia sido uno de sus pilares mas importantes en su vida. Y sabía que se tambalearía si no podía contar con él en el futuro.

Gonzalo se sentó enfurruñado encima de la cama, mientras Laura se paseaba por la habitación, con solo la toalla puesta, recién duchada, buscando la ropa que se iba a poner ese día. Él estaba aún en pijama
- ¿No piensas ir hoy a trabajar?- le preguntó ella mirándole
- Cuando me digas porque no puedo ir a ver a Alvaro…
Ella soltó un suspiro exasperado.- Cariño.. ya te lo he dicho. Está citado para el careo de esta tarde… y eso significa que ha de salir de prisión. Por lo tanto, se le restringen las visitas hasta el día siguiente
- Pero necesito hablar con él… y tú sabes que en ese careo, no voy a poder ni acercarme
- ¿Tan importante es? ¿No puede esperar a mañana?
- Si, es importante… y no, no puede esperar a mañana..
- Pues lo siento mucho amor… pero “ tendrás” que esperar a mañana.
Gonzalo soltó una maldición ahogada, y levantándose de la cama, se metió en el baño, con evidente mal humor. Laura miró hacia el techo y lo siguió
- Gonzalo.. no seas niño.. sabes que no puedo hacer nada
Él la miró.- Ya lo se… sólo que me frustra tener que esperar. No se como va a salir el bendito careo…. O el maldito.. porque con la presencia de Nacho, y de Diego, me espero cualquier cosa
- No te preocupes…tienen todas las de perder. Te aseguro que Álvaro saldrá por falta de pruebas…
- ¿Y cómo estás tan segura?- Gonzalo se apoyó en el lavabo para mirarla
- Porque ya es hora de que la justicia se ponga de nuestra parte… y porque tenemos pruebas suficientes para empapelar a Nacho y a Diego por unos buenos 20 añitos…
- Eso espero…- Gonzalo la cogió y la abrazó con fuerza- es increíble todo lo que ha pasado hasta ahora… todo lo que hemos perdido y lo que hemos conseguido…
- Yo he conseguido al hombre mas especial del mundo…- dijo ella contra su boca- y con unos rizos que me vuelven loca…
Gonzalo aceptó la invitación de ella, y la besó, apretándola contra si
- ¿No querías que me fuera a trabajar..?- le dijo él, riéndose
- Mmmmm….. ¿Yo he dicho eso?- preguntó Laura metiéndole las manos por debajo de la camisa del pijama
- Pues si…pero claro… a ti sólo te espera Cris… y yo soy el director..podemos llegar media hora tarde…
- Y una hora también…
Él volvió a reir y la llevó hacia la puerta del lavabo, sin dejar de abrazarla. Ya en el dormitorio, la dejó caer sobre la cama
- ¿Pero no íbamos a trabajar?- preguntó ella entre risas
- Cállate y bésame….
Y a Laura no le quedó mas remedio que obedecer.
Cuatro de la tarde. Jota entró por la puerta del juzgado y nada mas entrar, divisó a Alejandro al otro lado de la sala, apoyado en la pared, completamente solo. Quiso ir a decirle algo, pero se detuvo, al ver que el inspector Vryzas se le acercaba y se ponía a hablar con él.
Siguió mirando por la sala, hasta localizar a Cris, que con la toga puesta, hablaba algo con Laura, que estaba sentada al lado de Gonzalo. Se acercaría mas tarde, decidió, ya que en aquel momento no quería molestarla. También vio a Marie, en un rincón, y a Diana, la ayudante del juez, justo al lado del estrado. En aquel momento, vio llegar a Beatriz y le sonrió, al ver que ella le había visto
- Hola Bea…- la saludó
- Jota…- ella le devolvió la sonrisa, mientras parecía buscar a alguien con la mirada
- Alvaro no ha llegado..- dijo Jota pensando que lo buscaba a él- de hecho, ninguno de los detenidos..
- Ya veo…- ella le miró- ¿cómo estás?
- Bien…contento de que todo se vaya a solucionar…
Bea no contestó, parecía seguir buscando a alguien con la mirada. En ese momento, Jota se dio cuenta, por la expresión de alegría de su cara, que lo había encontrado.
- ¿Me disculpas…?- le preguntó ella, sin esperar respuesta y alejándose hacia el lado opuesto de la sala. Jota se alzó de hombros, sin molestarse en contestar, y se sentó en un banco cercano, a la espera que empezara el careo
La ex secretaria se dirigió directamente hacia donde estaba Alejando, y él, al verla, se separó un poco de la pared. Ella se sentó en el banco de al lado, sin dejar de mirarle, como si con esas miradas, pudieran hablar sin palabras, sin necesidad de ellas. El se quedó de pie, mirándola con anhelo, queriendo acercarse a ella, pero Bea no parecía estar convencida. Su rostro mostraba la lucha interior, las dudas…. la duda de si seguir los convencionalismos, o seguir su propio corazón. Él dio un paso mas hacia ella, y Bea se levantó como un resorte. No podía seguir fingiendo mas…. le amaba demasiado. Adelantó unos cuantos pasos hacia él y él le cogió las manos, sonriendo feliz, mientras ella, en un impulso, se las besaba.
Se quedó a su lado, de pie, y se giró hacia los demás, que parecían no haber perdido detalle de lo que había pasado entre los dos. Zarek, aún a su lado, frunció el ceño, pero no dijo nada. Se alejó, dejándolos solos, y cruzándose con Gonzalo, que no había podido aguantar mas, y se dirigía hacia la pareja.
- Tu y yo tenemos que hablar…- le dijo golpeándolo con el dedo en el pecho- ¡me has de explicar muchas cosas…amigo!
Su amigo no dijo nada, sólo lo miró y asintió con la cabeza. Gonzalo resopló y volvió a su sitio, desde dónde lo miró un par de veces, siempre con la misma decepción en la mirada, que le había mostrado segundos antes.
En ese momento llegó el juez y todos se levantaron
- ¡ Que entren los detenidos!- pidió el juez tras inclinar la cabeza a los presentes
Los guardias abrieron las puertas y los presentes vieron entrar a Diego de la Vega, Ignacio Goñi, en silla de ruedas, y a Álvaro Aguilar, los tres esposados. Diego iba con la vista baja, sin mirar a nadie, y de esta manera, no vio a Marie, que se había levantado al verle entrar. Nacho, por el contrario, miraba a todos, como si desafiera a que alguien le dijera algo. Pero todos se mantuvieron en silencio… observando como los llevaban justo delante del juez.
Alvaro se quedó rezagado. Cris acudió a su lado, y los dos se detuvieron en mitad del pasillo, tras una señal del propio juez, que permaneciera allí. Su mirada era triste, casi derrotada. Miró a su alrededor y vio a su primo al lado de Bea, sintiendo que por fin todo estaba en su lugar, que asi es como debería haber sido siempre.
- Creo que estamos todos…- dijo el juez mirando a su alrededor- aunque Álvaro Aguilar, debería ponerse en el banquillo de los acusados..
Hubo un murmullo general en la sala, y Diego levantó la cabeza
- Pero señor..-dijo Cris- usted le ha dicho a mi defendido que se quede exactamente dónde está…
- Señorita Huete…- le dijo el juez como si hablara con una niña pequeña- estoy hablando del señor Aguilar…
- Pero…
En ese momento, hubo otro gran murmullo en la sala y todo el mundo se giró hacia la puerta. Susana, con paso lento, y sin apartar la vista del detenido, entraba por la puerta. Cris la miró, tan anonadada y tan feliz a la vez, que no consiguió articular palabra. Y estaba tan absorta, que no se dio cuenta de que su cliente, daba un paso hacia su amiga.. y que su amiga, se llevaba una mano temblorosa a los labios, intentando no llorar. Sólo vio, como vieron los demás, como Susana, ahogando un sollozo, corría hacia el preso, y lo abrazaba con todas sus fuerzas, mientras que él, caía de rodillas ante ella, arrastrándola con él, ya sin poder aguantar las lágrimas.

jueves, 19 de febrero de 2009

Capítulo 88

Cristina se detuvo cuando vio a Bea llorar y le hizo un gesto a Laura para que le diera un respiro. El juez se inclinó hacia ella en su silla, y la miró con seriedad
- Señorita… por favor.. intente continuar…- le pidió Fernando
Bea lo miró y limpiándose las lágrimas, asintió con la cabeza. Debía mantenerse fría y no perder el control… aunque le costara la vida
- No… no lo sabía- dijo tras una pausa- me enteré el día que tuve un vis a vis con Álvaro… él mismo me lo dijo
- Usted afirma que él no la secuestró cuando estuvo dos meses con Álvaro Aguilar en aquella casa.. ¿es cierto?
- Totalmente cierto… yo fui por mi propio pie…y me quedé con él porque quise. Cuando me quedé embarazada, él mismo me pidió que me fuera… y me fui, pero eso si lo hice contra mi voluntad…
- Una pregunta, señorita Pérez…- intervino el juez- mas que nada, por curiosidad…¿ de dónde sacaron el dinero para mantenerse, si el señor Aguilar tenía las cuentas congeladas?
- Hubo… hubo gente, amigos, que nos dejaron dinero- Bea miró a Laura, realmente incómoda, pero ésta la animó a seguir- en un principio, se que llegaron a conseguir unas cuentas de Diego de la Vega, a las que tenían acceso por medio de una persona, que yo desconozco… pero nunca llegaron a tocarlas….
- ¿Y estos amigos son…..?- empezó el juez
- Gonzalo de Soto y Alejandro García Aguilar…- dijo Cris mirándolo- pero están limpios, señor.
- No me quiero yo imaginar porque están limpios y no acusados de complicidad en la fuga….
Cris enrojeció y bajó la cabeza.- Señor…
- No querida… no te disculpes. Si Álvaro Aguilar resulta ser tan inocente como un bebé, no hay cargo alguno sobre ninguno de estos dos señores…
- Gracias señor…- fue Laura la que habló
- Sólo una pregunta mas…- dijo el juez
- ¿El que, señor?- preguntó Cris
- ¿Son imaginaciones mías o aquí hay mucha gente metida…?
Laura y Cris se miraron, y a continuación miraron a Bea. Ésta enrojeció y bajó la mirada.
- Señor..- empezó Laura
- No quiero saber nada mas.. por hoy- dijo Fernando levantándose- mañana, por muy irregular que parezca, quiero a todos los implicados en el juzgado a las cuatro en punto de la tarde. Y cuando digo todos, digo… todos. Incluyendo los presos.
Las dos abogadas también se habían levantado
- Pero.. no sabemos dónde está Susana.. e Ignacio Goñi está en el hospital..
- Pues que venga en silla de ruedas… ¡pero que venga!- miró a las chicas- y busquen a Susana y tráiganla… - se giró hacia la puerta- pasense en media hora por mi despacho. Les tendré las autorizaciones judiciales, para poder traer a los presos…
El juez se marchó, y Cris y Laura se miraron entre si. Sabían, sin necesidad de preguntar, que quería el juez… un careo masivo entre todos los implicados. Y no era mala idea, pero…
- Se va a liar muy gorda….- dijo Cris a modo de broma. Pero su expresión no denotaba diversión alguna.
Laura no le contestó. No hacía falta, las dos sabían que pensaban exactamente igual. Comenzó a recoger sus cosas en silencio
- Abogadas…- intervino Bea en un tono de voz tan bajo, que casi fue un susurro
- Dime Bea…- Cris la miró, con una sonrisa
- ¿Voy a tener problemas con….?- le dio miedo hacer la pregunta, y guardó silencio antes de acabarla. Pero las dos abogadas la entendieron
- No te preocupes Beatriz- le dijo Laura- fuiste coaccionada para mentir… y has demostrado que tú, de haber tenido libertad para decidir, no hubieras mentido en ese juicio. No va a haber cargos en tu contra…asi, que no te preocupes mas por eso..
- ¿Y Álvaro?
- Vamos ahora mismo al juzgado a presentar una instancia para que lo dejen en libertad por falta de pruebas- le explicó Cris- por eso tenemos que dejarte…. vamos con el tiempo justo…y además tenemos que volver a buscar las autorizaciones para mañana…
Beatriz sonrió, feliz, y no dijo nada mas, mientras las dos chicas salían del despacho a todo correr. Bea se sentó en una silla, pues le temblaban las piernas, y pensaba que no la iban a sostener. Por fin Álvaro iba a tener la libertad… y con su libertad se acabarían los remordimientos, la pena, la ansiedad por las esperanzas perdidas… Por fin empezaría su propia libertad.. su libertad para amar, para ser amada.. y poder gritarle al mundo, que se había ganado el derecho a ser feliz
Reconoció la música del móvil nada mas escucharla y abrió el bolso para buscarlo. Miró la pantalla, sintiendo que el corazón le latía a mil por hora
- Álvaro…- susurró al descolgar
- Mi amor…- respondió él
- ¿Cómo estás…?
- Echándote de menos….¿ Ya has….?
- ¿Cambiado la declaración..? Si… y no has de preocuparte por nada. Las abogadas me han dicho que mentí bajo coacción, y que eso no está penado
- Me alegra tanto saberlo, mi vida… Tú sabes que estaba asustado…
- Lo se…. pero todo va a salir bien… ya lo verás….
- ¿Cuándo te voy a ver..?-preguntó él
- Pronto…muy pronto..Creo que mañana hay un careo…
- ¿Un careo? ¿Cómo….?
- No lo se… tus abogadas ya te avisarán… no se muy bien lo que busca ese juez…
- ¿Tú también tienes que ir?
- Todos.. tenemos que estar todos- Bea suspiró- y yo no lo veo buena idea…
- Bea.. tengo tanto miedo por ti…
- ¿Sabes? Hoy tengo cita con el ginecólogo….- le cortó ella, queriendo cambiar de tema
Alvaro hizo una pausa, consciente de su cambio de tema, pero no dijo nada al respecto. Rompió la pausa, para hablar con el tono mas triste que Bea le había escuchado jamás
- Me voy a perder tantas cosas…
- No cariño.. claro que no te vas a perder nada. Te vas a perder la visita de hoy… pero estarás en las futuras…
- ¿Me lo prometes?
Las lágrimas se deslizaron por las mejillas de ella, sin que pudiera evitarlo
- Claro mi amor…te lo prometo
- Bea… te amo tanto…-él suspiró al otro lado de la línea- te he de dejar.. ya sabes… el móvil no es seguro…
- Cuídate…
Alvaro colgó, y Bea siguió llorando, mientras sus manos se tocaban el vientre donde crecía lo mas bonito que le había pasado en la vida. Y aquel niño era algo mas que le había dado Álvaro sin pedir nada a cambio…
Zarek observó a Diana, mientras ésta mordía el capuchón del bolígrafo, totalmente metida en lo que estaba leyendo en el ordenador. Parecía que trabajaba… pero el policía sabía, por la posición de los hombros, y los ojos abiertos como platos, que podía estar haciendo cualquier cosa, menos trabajar
- ¿Qué es eso tan interesante que lees, cariño?- preguntó él de golpe, sobresaltándola
Diana lo miró con enfado
- Joder, Zarek.. menudo susto me has dado. Pensaba que era el juez…
- Uy, uy… así que estás haciendo algo que no debes.. ¿eh?- él soltó una risita
- Algo que no debo, no… que no es culpa mía si estos libros son como una secta, que no te sueltan hasta que no te has dejado los ojos, el alma, y las ojeras por falta de sueño
Zarek puso cara de escandalizado.- ¿Te estás leyendo un libro, en el ordenador además, en horas de trabajo?
Ella le sacó la lengua.- ¿Quieres dejar de parecerte a un monje ursulino con pinta de jefe y darme un beso como dios manda?
El policía no se hizo de rogar y la besó, atrayéndola hacia él
- ¿Nos vamos a cenar?- le preguntó él contra su boca- tengo tanta hambre que me comería un caballo con crines y todo
- Mmmm….
- ¿Mmmmm? ¿Eso es un sí o un no?
- Es que quiero pasarme por casa de Su
- ¿Por casa de Su? ¿Para que?
- Para regarle las plantas…- dijo Diana en tono inocente
- ¿Para regarle las plantas?
- No cuela… no?
- Pues.. no
Ella resopló y se apartó de él
- ¿Para que quieres ir a casa de Susana, cielo? Ella te dijo que se había marchado..
- Si.. lo se, pero estoy muy preocupada, Zarek. Susana no se marcha así como así.. y me cuesta creer que ni siquiera me contara el verdadero motivo… o a mi, o a Cris. Y quiero saber si ha dejado algo que me ayude a saber donde está… o que me ayude a comprender porque se ha ido…
- Di… no es buena idea…- empezó él
- ¿Por qué no?
- Porque si ella se ha ido, es porque necesitaba irse. No creo que lo mejor en estos momentos, sea intentar buscarla.. o presionarla de alguna manera
- Yo no quiero presionarla… sólo quiero saber que está bien..- frunció los labios, en señal de protesta- además, mañana hay un careo en el juzgado a las cuatro de la tarde… y el juez quiere que vaya…
- Lo se… he recibido la citación hace escasamente media hora… Seguro que Susana también lo ha recibido…
- Si… pero si no está en su casa, no lo sabrá…
- Diana, no insistas… seguro que ella está bien…
- Yo no lo creo…- ella si insistió- últimamente ha pasado por muchas cosas, Zarek. Y no es tan fuerte como parece…
Él la abrazó con fuerza.- ¿Por qué no te esperas a mañana? Si le han mandado la citación y ella la recibe, no le quedará de otra que presentarse en el juzgado… Así, podrás hablar con ella..
- ¿Y si no se presenta?
- Yo mismo te ayudaré a buscarla….
- Te estás tomando muchas molestias para que no vaya a casa de Su esta noche…- dijo ella con una sonrisa divertida
- ¿Yo…?- Zarek la abrazó, aún mas fuerte- verás… es que tengo hambre.. quiero estar contigo mas que nada en este mundo.. porque en un rato tengo que volver a comisaría a preparar algunas cosas para el careo de mañana..
- ¿Mas misterios…?- ella alzó una ceja
- A ti te lo voy a contar….
- Pues hoy pagas tú la cena, señor misterios…
- ¿Pero no te tocaba a ti?- la miró él sorprendido
- ¡Serás…..! ¡Anda y vámonos pa’lante!
Zarek se echó a reir mientras Diana, riendo también , lo sacaba de la oficina tirándole de la chaqueta
El timbre sonó por tercera vez en el apartamento, pero nadie parecía tener intención de abrir. Al quinto timbrazo, ya algo impaciente, se oyeron unos pasos en el interior, que se dirigían cautelosos a la puerta. Él se mantuvo en silencio, esperando a que ella se decidiera a abrir la puerta
- ¿Quién es…?- dijo la voz femenina tras la puerta
- Abre la puerta… soy yo, Zarek
Se hizo de nuevo el silencio. El policia había dejado a Diana en casa, después de una larga cena de dos horas, y había empezado con lo que mas prisa tenía. La puerta del apartamento se abrió con lentitud, apareciendo una figura tras ella
- ¿Qué haces aquí?
- Mañana es el día… y te necesito allí…
Susana se mordió el labio inferior, y aún en silencio, abrió mas la puerta para que Zarek pudiera pasar.

lunes, 16 de febrero de 2009

Capítulo 87

Jota miró pensativo el teléfono, mientras pensaba en la última llamada de Cris. Por fin buenas noticias…. por fin Álvaro saldría de la cárcel, y toda su lucha serviría para algo. Había quedado con su abogado al día siguiente para poner cada cosa en su sitio, pero para eso, también necesitaba la presencia de una persona que hasta ese momento se había mantenido en la sombra. Sin pensarlo un segundo mas, cogió el teléfono y marcó un número
- Hola.. soy yo, Jota- dijo cuando descolgaron
- Hola… ¿cómo va todo?- contestó la voz
- Tengo malas y buenas noticias…. ¿Cuáles quieres oir primero?
- Las dos. Y te informo que no estoy de humor… asi que mas vale que las buenas, no sean buenas, sino buenísimas
- Lo son..- contestó Jota con una sonrisa- tenemos las pruebas necesarias para sacar a Álvaro de la cárcel. Su libertad es inminente
- ¡Alabado sea el tío que se supone que está en el cielo, pero es que debe de estar de vacaciones allí! ¿Y porque no me has llamado antes, hombre? Eso se merece un copazo de los que hacen historia!
- Porque no tenemos el cuerpo para celebraciones…..
- Ah.. si… la mala noticia… ¿Qué ha pasado?
- Francisco… Francisco ha muerto….
Hubo una pausa al otro lado del hilo telefónico, que se vio interrumpida por un siseo
- Joder…¿Cuándo ha sido?
- Hace dos días…de hecho, no hemos podido avisar aún a nadie, porque han ocurrido muchas cosas en medio
- ¿Cómo está Álvaro…?
- Aún no lo sabe… Lo apresaron de nuevo, y no pudimos decirle nada. Estamos esperando a que salga… a que se vea libre.
- Avísame cuando sea el funeral… - dijo la voz con tono triste
- Por eso te llamaba… He hablado con mi abogado… y está todo listo.
- Está bien. Prepáralo todo y nos vemos allí.
- Sólo.. sólo quería pedirte un favor….- pidió el ex mensajero
- ¿Un favor…?
- Si.. es sobre un pequeño paquete accionarial de Bulevar. Hablamos mejor cuando vengas…
- Vale… pues ya hablamos..- hizo una nueva pausa- cuando veas a Álvaro, nada mas verlo, dale un abrazo… aunque no sepa que va de mi parte
- Descuida.. lo haré
- Gracias Jota… por todo
- Gracias a ti. Eres una de las mejores personas que he conocido en mi vida..
- No me digas eso, que me lo creeré… Te dejo. Espero tu llamada
Jota sonrió, mientras colgaba el teléfono. A pesar de la tristeza por la muerte de Francisco, todo comenzaba a ponerse en su lugar. Todos y cada uno, tenían lo que habían sembrado…
Gonzalo dejó de mirar el ordenador en su despacho en Bulevar, y miró el móvil que había comenzado a sonar. Frunció el ceño, al ver que se trataba de un número oculto, pero lo cogió de todas maneras. Desde que había asumido la dirección general de aquella empresa, le llamaban por los mas diversos motivos… asi que no podía dejar de contestar las llamadas
Pero le extrañaba aquella llamada a su móvil privado
- ¿Si?
- ¡GONZAAAA, TIO!- era la voz del Anguila gritándole desde el otro lado de la línea
- ¡Anguila!- respondió, sorprendido- ¿Dónde estas?
- ¡ESTOY EN EL AEROPUERTO DE CACÙN!!- siguió gritando
- ¿En el aeropuerto de dónde?
- ¡¡DE CACÚN!!
- Será de Cancún…-obvió Gonzalo
- ¡DE DONDE SEA!
- ¿Se puede saber porque me gritas?
- ¡¡TIO, PORQUE ESTO TA MUUU LEJOS JOER!! ¿TU ME ESCUCHAS??
- ¿¿¿Quieres dejar de gritar que te escucho igual????- se exasperó Gonzalo, porque realmente tenía que apartarse el auricular de la oreja, si no quería quedarse sordo
- ¿Ah si…?- el Anguila bajó su tono casi al tono normal- ¿me escuchas bien? Que modernos estos aparatejos…
Gonzalo resopló sin poderlo evitar
- Anguila… ¿me puedes decir que haces en México?
- Hacer caso a Álvaro y poner tierra de por medio…¿cómo está él?
- Pues preso… cómo va a estar..- dijo Gonzalo con cara de fastidio- ¿y porque México, tio?
- Porque mi Nuri está aquí…y he venio a buscar a mi churry… pero en cuanto la encuentre me volveré para Madrid, a apoyar al marquesito…
- Álvaro prontó saldrá de la cárcel, Anguila-le informó Gonzalo- asi que espero que muevas tu precioso culo lo antes posible y te vengas para aquí.
- Jodeeeer… tio, que subidón! ¿En serio lo van a soltar?
- Claro. Es una historia muy larga… pero se han descubierto pruebas que demuestran que el desfalco fue una treta hecha para conseguir hundirlo…
- ¿Qué dices? Seguro que fue el engominao ese del Diego… ¡¡¡¡¡ si ya decía yo que tenía ganas de meterle un buen par de mamporrazos!!!!!
- ¿Cuánto tardarás en volver a España?- le preguntó Gonzalo sin hacer caso de su comentario
- Pues no lo se… unos días… ¿Qué prisa hay?
- El padre de Álvaro ha muerto, Anguila… y nos va a necesitar… a todos..
- Joeeer… está bien Gonzalito. Dame un par de días y vuelvo…
- Está bien. Avísame cuando llegues..quiero que compruebes una cosa conmigo…
- ¿Una cosa de que?
- Hay algo que no me cuadra.. algo que no me está gustando. Y tú conoces poco a Alejandro, pero quiero que me des tu opinión
- ¿El primo clon? ¿Qué pasa con él?
- Aún no lo se. Por eso te pido que me llames en cuanto aterrices…
- Okay…asi lo haré- y colgó
Gonzalo se quedó mirando el teléfono antes de colgarlo. Alvaro había pensado en todo y en todos. Conocía la existencia de un fondo de dinero, que Álvaro le había dejado al Anguila, por si las cosas salían mal. Y peor no podían haber salido… sobre todo para Álvaro. Pensar en su amigo, hizo que la duda que lo carcomía, volviera con mucha fuerza. Algo no encajaba… y no sabía el que. Iría a verlo a la cárcel al día siguiente… si es que aún estaba allí. Y suponía que su amigo le contestaría a todas sus dudas.

Bea subió salió del ascensor y miró a su alrededor algo asustada. Sabía que aquel paso no tenía marcha atrás.. y no es que se estuviera planteando huir… pero realmente la aterraba que podía pasarle después de cambiar su declaración. Había sido muy valiente delante de Álvaro, delante de Alejandro… incluso de sí misma. Pero ahora había llegado la hora de la verdad…. y ya no podían haber dudas.. ni miedos.. ni arrepentimientos. Aunque con ello condenara su libertad tan ansiada… y con ella, a la persona que mas amaba en el mundo.
Caminó con lentitud unos cuantos pasos, hasta que consiguió ver a Diana, que en su mesa, escribía algo en el ordenador, completamente distraída.
- Hola Diana..- dijo al llegar a su altura
Diana hizo un mohín de fastidio, antes de levantar la cabeza y mirarla. Al reconocerla, se levantó con una sonrisa
- ¡Bea! ¡Hola! Perdona que no te haya visto… es que estoy de trabajo hasta arriba…
La ex secretaria también sonrió.- No te preocupes… ¿Cristina y Laura están?

- Si… están en el despacho de Susana.. y te están esperando…
Diana le señaló una puerta y Bea, después de agradecérselo con una gesto de cabeza, se dirigió hacia allí. Llamó a la puerta un par de veces con los nudillos, y al escuchar el típico “ adelante” , entró en la habitación
Cris y Laura se levantaron nada mas verla. Las acompañaba un hombre mayor, de pelo ya completamente cano, que no se había movido ante la entrada de la ex secretaria
- Gracias por venir, Beatriz..- le dijo Cris- como ya sabrás, tu cambio de declaración, puede ocasionar que Álvaro esté libre en un par de días…
- Y eso es lo que espero..- dijo ella con una sonrisa tensa, sin poder apartar la mirada del hombre
- No se preocupe, querida…- habló el hombre al ver el estado de nerviosismo de Bea- llevo muchos años ejerciendo como juez… pero jamás he encarcelado a nadie por arrepentirse y dar la cara de la manera en que lo va a hacer usted..
- Discúlpanos por no presentarte…- se apresuró a decir Laura- él es su señoría, el juez Fernando Castro. Es el jefe directo de Susana… y sólo ejerce en juicios muy esporádicos. Tenemos el privilegio de que su señoría nos hace este favor…
- Va, venga…menos formalismos..- dijo Fernando moviendo las manos muy elocuentemente- la única verdad es que este caso me interesa… y mas si mi niña Su ha querido dejar su profesión de alma, precisamente por algo relacionado con todo esto…- miró a Bea directamente- usted es Beatriz Pérez Pinzón..¿verdad?- ella asintió con la cabeza, aún incapaz de pronunciar palabra- pues siéntese chiquilla.. siéntese. Que no va a crecer mas a su edad…
Bea sonrió, confusa, y miró a las abogadas, que también sonreían, mientras le indicaban que tomara asiento. Ellas lo hicieron justo frente a ella
- No va a necesitar que nos repita lo que ya sabemos..- empezó Cris- le iremos haciendo preguntas, y tendrá que ir respondiendo.. ¿de acuerdo?
- Cla..claro- titubeó Bea
- Antes de nada..- cortó el juez- ¿está aquí por decisión propia y asegura que nadie la ha coaccionado para que cambie la declaración?
- Estoy aquí por decisión propia..- contestó Bea sin vacilar
El juez asintió satisfecho, y dejó que las abogadas prosiguieran
- Sabemos que usted mintió en el juicio contra Álvaro Aguilar… y que Diego de la Vega la chantajeó para que lo hiciera… ¿ con que la chantajeó exactamente?
Bea tragó saliva antes de hablar.- Días antes del juicio, mi padre sufrió un atropello que se quedó en un susto. Diego me confesó que lo había preparado él…y que si no mentía en el juicio, la próxima vez que fuera contra mi padre, no se quedaría en un susto
- ¿Era la primera vez que la chantajeaba?- preguntó Laura
- No.. primero lo intentó contra Nacho.. pero no consiguió nada.
- ¿Usted jamás vio complicidad alguna entre Ignacio Goñi y Diego de la Vega?- esta vez fue Cris quien preguntó
- No.. jamás. De hecho, yo siempre creí que Nacho secundaba mi lucha contra Diego…- bajó la vista, apretándose las manos, nerviosa- que idiota fui…
- ¿Alguna vez Álvaro Aguilar le habló del abogado que le asesoraba?- preguntó Cris de nuevo
- Nunca…- Bea movió la cabeza negativamente- él siempre me decía que no me preocupara… que no podía pasarnos nada. Y yo siempre creí que lo suyo era pura fe. Una fe que se destruyó cuando me detuvieron.. y mas tarde cuando lo detuvieron a él…
- Álvaro Aguilar se entregó a la policía y firmó un documento a Diego de la Vega, que entregaba todo su patrimonio en Bulevar 21, a cambio de su libertad… ¿nunca supo de esto?- esta vez fue Laura
Bea comenzó a llorar sin poderlo evitar. Tanto que Álvaro había hecho por ella…. y lo único que había hecho ella era hacerle daño…. una y otra vez.
Diego golpeó la mesa con las dos manos, unidas por unas esposas, mientras miraba las cuatro paredes de la sala de interrogatorios. El espejo, grande, y aparentemente inocuo, era el vivo recordatorio de que lo estaban vigilando, observando… como si se tratara de un animal de laboratorio. Llevaba metido allí mas de media hora, y el jodido inspector griego, no había dado aún la cara. Volvió a golpear la mesa, frustrado y se levantó con furia, tirando la silla al suelo
- ¿¿ACASO NO SABEN QUIEN SOY YO???¡¡¡NO ESTOY AQUÍ PARA PERDER EL TIEMPO!!!! ¡¡¡ QUIERO LLAMAR A MI ABOGADO!!! ¡MALDITO SEAS, VRYZAS!! ¡¡TENGO DERECHO A UNA MALDITA LLAMADA!!!- le gritó al espejo
En ese momento, la puerta se abrió y Diego se giró con la misma furia hacia ella. Pero al ver quien era, se quedó petrificado
- ¡¡¡¡Tú!!!!!- exclamó retrocediendo- ¿Pero cómo demonios…….?