miércoles, 11 de marzo de 2009

Capítulo 97

Laura salió de la cama, y con ojos somnolientos, se dirigió al lavabo, buscando una ducha que la despejara. En la cocina se escuchaban ruidos, pero nos les dio importancia… porque Gonzalo siempre se levantaba antes y preparaba café. Ya era como una rutina en sus vidas, y a los dos les encantaba… como si los dos siempre hubieran querido hacer lo mismo cada mañana.
Gonzalo le salió al paso, justo en el momento en que ella entraba al baño
- ¿Un café primero…?- le preguntó con la mayor de sus sonrisas
- No.. una ducha..- contesta ella poniendo un puchero
- Te tengo una sorpresa en la cocina….- dice él ampliando la sonrisa
- ¿Una sorpresa?- dice ella abriendo mucho los ojos
- Si…¿no quieres saber de que se trata?
Ella echó a correr como una niña entusiasmada hacia la cocina. Allí no vio nada fuera de lo normal, sólo un sobre encima de la mesa
- Es ese sobre..- le dijo Gonzalo al oído por detrás- mira a ver que hay dentro..
Laura le obedeció y sacó dos billetes de avión, junto a una reserva de hotel. Los leyó, emocionada, y luego miró a Gonzalo
- ¿Praga?- preguntó ella, aún mas emocionada
- Supe que siempre habías querido ir.. y que no pudiste… Creo que nos merecemos una escapadita.. no? Tú como premio de lo bien que has defendido a mi mejor amigo..y yo.. yo porque te adoro..y quiero raptarte unos días…
- ¿Me adoras..?- preguntó ella emocionada
- Un poco, si..- dijo él con una risita, mientras la abrazaba y le besaba en el cuello
Ella se giró hacia él y le abrazó.- Yo si te adoro, Gonzalo de Soto… no sabes cuanto…
- Pues vas a tener que demostrármelo…- le dijo él contra su boca- claro que te doy de margen los próximos.. que.. ¿20 años?
- ¿20 años? ¿Eso no es mucho tiempo?
- No..- Gonzalo la miró, repentinamente serio- nunca tendré el suficiente tiempo para decirte lo mucho que te quiero…
Laura le miró, con los ojos llenos de agua.- ¿Puedes empezar ahora?- susurró
Gonzalo buscó sus labios, besándola con ternura, mordisqueando sus labios con los dientes, transmitiéndole, en un mero roce, todo o parte de lo que sentía por ella
- Te quiero…- le dijo contra la boca de ella
- Te quiero..- repitió ella
- ¿Te vienes a Praga conmigo?
- Me voy contigo al fin del mundo con mochila y descalza…
- No te iba a pedir tanto..- rió él
- Por supuesto.. con lo señorito que tú eres vas a ir descalzo… ¿ te compramos unos italianos? Unos forzieri…por ejemplo
Gonzalo se echó a reir y la abrazó.- Dios.. eres increíble…¡te quiero!
- Mmmm.. sólo van dos veces…
Él volvió a reir y la besó con fuerza, hasta que ella dejó de pedir que él hablara,olvidándose de todo.
Susana aparcó el coche y salió de él, mientras buscaba el móvil en su bolso, pues le estaba sonando. Llevaba las manos llenas de carpetas y las dejó en el asiento del conductor, mientras conseguía coger el móvil y contestaba
- ¿Diga?
- Hola peque… ¿dónde estás..?
Ella sonrió al escuchar la voz de Alejandro
- Pues… ahora mismo en compañía de un morenazo de ojos verdes.. con unas tabletitas de chocolate que está… mmmmm… para comérselo.
- Pues dile a ese musculitos sin cerebro, que me diga a que gimnasio va… mas que nada para ir a partirle unas cuantas onzitas de ese chocolate en la cabeza…
- ¿Y dejarás a tu peque sin chocolate?- ella puso morritos
- Mi amor.. si mi peque quiere chocolate, yo le compro una fábrica entera… pero los morenazos de ojos verdes, al paredón… que luego venimos los morenillos con ojos oscuros, y nos morimos de hambre…
Susana comenzó a reir.- Pero es que los morenillos de ojos oscuros, también tienen su que…
- ¿Ah si? ¿Su qué, como qué?
- Pues no se…. su que…- ella sonrió
- Ahhhhhhh…. ese que…- él también sonrió- ¿y me vas a decir dónde te ha llevado ese morenazo?- soltó, picoso
Ella ya soltó la carcajada.- Ay mi vida.. que pronto te picas
- Yo no me pico…- refunfuñó él- ¿ dónde estás?
- En la prisión. Tengo que dar salida hoy a unos cuantos presos…y firmar algunos documentos…- contestó ella aún entre sonrisas
- Bueno… pues te rapto en… exactamente…. media hora.. que es lo que tardo en llegar allí.
- Pero peque..
- Tengo una noticia que darte…. y es muy importante..
- ¿Una noticia? ¿Qué pasa?
- Te la cuento cuando te recoja
- Cariño.. he traido el coche…
- Pues lo dejas, y que Pepe te lo acerque a Madrid. No es la primera vez que lo hace…
- ¿Lo tienes todo pensado, eh?
- Todo.. voy para allá. Te quiero peque
- Y yo a ti..
Susana colgó el móvil y lo miró con una sonrisa. Cogió las carpetas y cerrando el coche, se dirigió a la entrada del edificio. Había pasado una semana ya desde el funeral de Francisco y Diego, y ella, ya mas tranquila, había decidido volver a trabajar. El juicio de Nacho se había fijado para tres meses después , y le habían retirado toda posibilidad de salida bajo fianza, así que sabía que por ese lado, podía relajarse y seguir adelante. Su relación con Alejandro iba mucho mejor de lo que jamás podía haber imaginado… y era tan feliz con él, la cuidaba tantísimo, que ella no podía mas que vivir sobre una nube. Alejandro también era feliz… su reciente descubrimiento sobre su parentesco con Álvaro, le había dado una alegría que aún, tras una semana, le desbordaba. Se pasaban el mayor tiempo del día juntos… y tanto ella como Bea, se habían acostumbrado ya, a la contínua presencia del otro gemelo.
Aquel día, tal y como le había dicho a Alejandro, tenía cosas pendientes en la prisión. La había intentado evitar durante toda la semana, desde que había vuelto a trabajar, pero sabía que su presencia allí era inevitable. Las posibilidades de ver a Nacho, era prácticamente nulas, pero aún así, le ponía los pelos de punta, saberse en el mismo edificio que él.
Abrió la puerta y saludó a Pepe, que como siempre, estaba cerca de la puerta de su despacho. Él le correspondió el saludo, con una gran sonrisa de bienvenida, y Susana, entró en su despacho, dejando las carpetas sobre la mesa. Sintió frio y se sintió sola. Cris se había cogido unos días de vacaciones y se había marchado con Jota a un país árabe, que ahora ni recordaba el nombre.. Laura se había marchado a Praga.. y Diana.. bueno, Diana estaba en Madrid… pero se había cogido el mismo número de días para escaparse con Zarek a cualquier sitio que se les ocurriera.. aunque Susana sospechaba que no habían salido del apartamento de él.
Se sentó en la mesa y sacó los documentos de las carpetas, poniéndose a trabajar.
- Señoría…- dijo Pepe entrando sin llamar. Susana le miró algo exasperada, pero se mordió la lengua para no decirle nada fuera de tono. Llevaba mas de media hora firmando y leyendo documentos, y la verdad es que le venía bien aquella distracción
- ¿Qué pasa, Pepe?
- Su novio… Alejandro. Me ha dicho que salga.. que ya ha llegado

- Dile que tardo dos minutos… que ya voy
- Muy bien señoría…- contestó Pepe y seguidamente volvió a salir del despacho, cerrando la puerta
Susana se apresuró a firmar los últimos documentos, y los archivó, cogiendo las copias y metiéndolas de nuevo en las carpetas, para que el máximo responsable de la cárcel los tramitara ese mismo día. Se levantó y se puso el abrigo, mientras de su bolso, sacaba un espejito y se arreglaba el maquillaje.
Salió del despacho casi a la carrera, con la sonrisa en los labios, deseosa de ver a Alejandro, y en su huída, no vio a Muñoz, el jefe de módulo, que caminaba directamente hacia ella, y ambos se chocaron, haciéndola trastabillar para atrás
- ¡Perdone señoría! ¿Está usted bien?- preguntó preocupado, sujetándola para que no callera
- Claro.. si, si, no se preocupe….- respondió ella
En ese momento se giró y se quedó helada
- Hola Koalita….- dijo la voz melosa de Nacho
Susana no le contestó y Muñoz los miró a ambos
- Disculpe señoría..- le dijo algo incómodo- pero llevábamos al preso a la zona de aislamiento. No hace mas que provocar problemas…
- No.. no pasa nada…- dijo ella haciendo un amago para marcharse
- ¿Ni siquiera me vas a saludar, koalita? ¿Qué pasa?¿Que aún me tienes miedo..?
La sangre se le congeló en las venas.. para luego, seguidamente, disolverse en una ira que casi la hizo explotar. Aquel hombre la había violado, intimidado hasta casi morir de miedo.. aquel hombre había intentado matar al hombre que amaba… y a su hermano también. Era un ser sin escrúpulos.. un ser que siempre se había servido de cualquier cosa para conseguir lo que quería… a costa de lo que fuese.. incluso de la vida de los demás. Y estaba harta. Harta de tener miedo.. harta de sentir escalofríos cuando escuchaba pronunciar su nombre… harta de no poder ser libre. Ella no se merecía vivir así… ni tampoco las personas que la querían y la rodeaban…No. Aquello se tenía que acabar.
Se giró hacia él y le miró fijamente.
- El miedo es como el respeto… se gana Goñi. Y tú eres un mierda, que lo único que sabe hacer es intimidar, a ver si consigue ser alguien en la vida… ¿pero sabes algo? Ya no me intimidas.. ya no me das miedo. Porque soy mejor que tú.. porque mientras que yo estoy libre, y feliz… y con un futuro increíble ante mis ojos, tú estás aquí.. en una celda de cuatro paredes, sin poder hacer lo que quieres.. sin poder disfrutar de la luz del sol nada mas que una hora al día. Estás encerrado Goñi.. encerrado como la rata que eres..y jamás podrás salir de aquí… te juro.. porque esto si te lo puedo jurar, que yo misma me encargaré de que te pudras aquí.
- Maldita zorra…- siseó él entre dientes
Ella, debido a la furia, no se amilanó. Al contrario, se acercó mas a él, hasta quedar su rostro casi pegado al de él
- Si.. soy una zorra.. pero una zorra feliz… ¿y sabes lo mas triste? Que yo tengo gente que me adora.. que me cuida, que me quiere por encima de cualquier cosa… Tú.. tú estás solo Goñi.. nadie se va a preocupar si vives o mueres… si te quedas encerrado o sales de aquí… porque nadie te quiere.. a nadie le preocupas…
Susana se separó de él, justo cuando él siseaba de furia. Sus ojos, los ojos de Nacho, estaban húmedos, de lágrimas de rabia no derramadas
- ¡YO TE QUERÍA!- le gritó- ¡ TE AMABA, MALDITA SEAS!
Ella le miró de nuevo, sin expresar sentimiento alguno
- Pues yo no. Me dabas asco..y me das asco, Nacho..- pareció pensárselo mejor y rectificó- no.. ahora me das lástima.. porque no eres nadie, Nacho.. porque has te has reducido a no ser absolutamente nadie..quisiste ser alguien a costa de los demás, pero no conseguiste nada… porque sigues siendo un don nadie.
Y se marchó. Se marchó sin esperar a que él le respondiera, aunque el dolor puro que vio en su mirada antes de girarse, le dijo que no lo haría. Por fin sabía que le había dado donde mas le dolía…por fin le había golpeado con sus propias armas. Salió por la puerta, al sol.. a la brillante luz, y la sonrisa de Alejandro, la llenó de felicidad. Por fin se sentía libre… mas libre de lo que jamás se había sentido.
Cayetana miró por los ventanales del aeropuerto que daban a la pista de despegue. Estaba seria, pero Sandra sabía que todo era pura apariencia
- Parece que tu mala suerte con respecto a los retrasos de los aviones, se me ha contagiado..- le dijo a su hermana, mientras se giraba y miraba la pantalla de salidas que anunciaba que su vuelo de vuelta a New York tendría un retraso de al menos una hora. Sandra sonrió
- Bueno hermanita.. no te quejes. Almenos no tienes a Bárbara al lado, quejándose de lo mucho que la espera puede afectar a su cutis ultra mega sensible…
Caye no pudo evitar sonreir al pensar en su amiga Bárbara
- ¿Crees que estará bien con Santi?
- Perfectamente… ese muchacho la adora.. y ella a él. Se desvivirán el uno por el otro.. aunque esto parezca raro hasta pronunciado en mi boca…
- Bárbara lo pasó muy mal cuando pensaba que Santi ya no la quería….
- ¿Ves?- replicó Sandra- entonces estará perfectamente…
- Eso espero… - Cayetana hizo una mueca triste- porque la voy a echar de menos..
Sandra hizo un gesto con las manos.- ¿Y tú que? ¿Estás segura de tu decisión con respecto a Bulevar?
Caye miró a su hermana y asintió con la cabeza.- Muy segura. Mi sitio ya no está allí.. ni siquiera está en Madrid. Me fui a New York huyendo, y encontré mi camino allí. Ahora no podría quedarme aunque quisiera. Se que la empresa está en manos de las personas que deben llevarla… y se que lo harán estupendamente. Confío en Álvaro.. y en Beatriz. Yo seré como tú… - rió- pondré mi mano cada fin de mes para cobrar…
- Que malas somos…¿verdad?- rio Sandra
- Muy malas…pero saben que si me necesitan, cogeré el primer avión- Cayetana suspiró- lo importante es que la empresa de nuestros padres siga hacia delante..
- Y hacia delante seguirá Caye.. eso ni lo dudes. Ya todo está en su lugar…
Cayetana miró a Sandra con cariño.- ¿Y tu que harás?
- Volverme a casa… - dijo con rapidez
- ¿En Madrid?
- No.. en Marsella. Adoro mi vida allí.. y aquí ya no me necesitan. Ya te pasaré las señas, por si quieres visitarme…
- Por favor… no quiero volver a perderte…- rogó Cayetana
Sandra se levantó y la abrazó.- No me vas a volver a perder… Ahora volvemos a ser una familia.. y eso no cambiará.
Cayetana sonrió y supo que su hermana le decía la verdad. Ahora, por fin, iban a ser una familia.

Susana se acercó a Ale, que la esperaba junto al coche
- ¿Y esa sonrisa?-le dijo Ale al llegar a su altura
- Estoy feliz de verte…¿no puedo?- respondió ella abrazándolo y besándolo sonoramente en la mejilla
- Claro que puedes peque..- él buscó su boca y se la besó, con ganas- yo me estaba muriendo por darte un beso como dios manda..- hizo una mueca- esta mañana te has ido demasiado deprisa…
Ella se echó a reir
- Si nos hemos ido a la vez, cariño…- lo miró con ternura- ¿Qué tal la mañana en Bulevar?
- Bastante bien. Yo no tengo mucha idea de llevar una empresa, pero Bea y Álvaro hacen un equipo increíble… ellos la sabrán sacar adelante.
- Me alegro mucho, mi amor…- le dijo abrazándolo por la cintura
- ¿Se puede saber porque estás tan contenta?- volvió a preguntar Alejandro al verla sonreir de aquella manera
- Pues….¿ Porqué iba a estar contenta?- lo abrazó mas fuerte- porque te quiero… porque estoy enamorada del hombre más maravilloso del mundo… y porque hace un día estupendo…¿ no te parece?
- Lo que me parece es que me estás ocultando algo…- le contestó él entre risas
- Que noooo- ella hizo un mohín con la cara, que le hizo reir aún más a él- ¿ Qué es esa noticia tan importante que tenías que contarme?
- Aquí no…- él buscó sus labios- ¿ Nos vamos a comer? Tengo un hambre de lobo..
Ella volvió a reir.- Aprendes rápido…¿eh?
Alejandro sonrió, pícaro.- No lo sabes tú bien…
- Pues entonces vamos..- contestó ella- a mí también me ha entrado un hambre de lobo.
Ambos se besaron, en un beso corto, pero lleno de anhelo. Susana se separó de él, para darle sus llaves del coche a Pepe, y pedirle que se lo bajara cuando terminara de trabajar, y Alejandro se montó en el suyo, esperando a que ella entrara también en el coche. Cuando lo hizo, él puso en marcha el coche y se alejaron hacia la carretera, camino de vuelta a Madrid. Pero pronto, Susana se dio cuenta de que no iban de vuelta a la ciudad.
- ¿Se puede saber dónde vamos?- le preguntó ella mirándole
- Es una sorpresa- contestó él sin desviar la vista de la carretera
- ¿Una sorpresa?- Susana sonrió- suponía que querías comer en un restaurante.. todo romántico
Alejandro sonrió, pero no contestó. Al cabo de un rato, llegaron a un campo, y él detuvo el coche.
- ¿Esto es la sorpresa?- preguntó Susana bajando del coche y mirando a su alrededor. Era un paisaje precioso… césped verde… flores amarillas, blancas y rojas.. y todo en su plenitud, a pesar de no haber dejado aún el invierno atrás
- Es la finca de un amigo de Álvaro y Gonzalo. Él está en Hong Kong por negocios… y Álvaro pensó que nos vendría bien una escapadita a tí y a mi…
- Vaya…- ella le miró, feliz- que considerado es tu hermano…¿ y dónde vamos a comer?
- Esa es la sorpresa…- Ale fue hacia la parte trasera del coche, y abriendo el maletero, sacó una cesta típica de picnic- “Voilà!” ¡Un picnic!
Susana se echó a reir.- Estás loco… ¡con el frío que hace!
- ¿Pero no decías que hacía un día estupendo?
- Y hace un día estupendo… pero también hace frío.
Alejandro se acercó a ella.- Pues vamos dentro de la casa… hay una chimenea preciosa esperándonos…
- ¿Chimenea y todo? Uao.. te lo estás currando, García…
- ¿A que si?- él se echó a reir y la empujó levemente para que empezara a andar- vamos…esto sólo acaba de empezar…
Los dos caminaron abrazados hacia la casa, que no quedaba muy lejos de dónde habían dejado el coche, aunque si oculta por una loma. Al llegar a la puerta, Alejandro sacó unas llaves y la abrió, cediéndole el paso a ella y entrando después. Susana miró la casa maravillada. Era de dos plantas, completamente revestida de madera. Constaba de salón, una cocina enorme y un baño pequeño en la planta baja. Susana, curiosa, subió al piso superior y vio que allí habían dos habitaciones y un estudio. Y cada habitación constaba de baño privado
- ¿Te gusta…?- le susurró Alejandro, acercándosele por detrás
Ella no se giró.- Es preciosa… el amigo de Álvaro tiene muy buen gusto..
- Te he mentido un poco..- le contestó él tras una pausa- no es de un amigo de Álvaro.
En esta ocasión, Susana si se giró.- ¿Ah no? ¿Entonces de quien és?
- Nuestra… tuya y mía.
Susana le miró con los ojos abiertos como platos.- ¿Qué?
- Que la he comprado… para los dos…yo…
- ¿Qué la has comprado…?- Susana miró a su alrededor una vez mas- pero..¿Qué..?
- Pedí una plaza para el hospital del norte, Su… y me la han concedido. Empiezo la semana próxima.
Ella se giró de nuevo hacia él, con los ojos húmedos, de la emoción.
- ¿Vas a trabajar aquí? ¿Por qué no me lo dijiste..?
- Porque no sabía si me darían la plaza.. y tenía miedo de ilusionarte. Sé que nunca hemos hablado de que yo trabajara en Alemania, ni que tuviera mi vida allí.. pero te quiero Su.. te quiero mas que a mi vida. Y no quiero ir a ningún lado dónde no estés tú
- Ale…- ella no podía hablar, debido a las lágrimas
- Quizás me he precipitado comprando esta casa tan lejos de la ciudad…pero si no te gusta, se puede cambiar mi amor.. e irnos dónde tú quieras. Lo importante es que estemos juntos.. juntos para siempre..
- No.. si la casa me encanta..- dijo ella
- ¿Entonces…?
- Es que no se que decir – ella le miró, sonriendo esta vez
- Di que te casarás conmigo
Susana sintió que el corazón se le paralizaba en el pecho, para después volver a latir con un gemido doloroso. No pudo pronunciar palabra
- ¿ No quieres…?- empezó él a preguntar, pero no le dio tiempo de seguir. Ella se le había echado encima
- ¡¡¡SI!!!¡¡¡¡SIII!!!!- gritó ella, abrazándolo y besándolo- ¡ Dios Ale! ¡Te quiero, te quiero, te quiero!
Él comenzó a reir, mientras correspondía a los besos
- ¡ Valeeee! ¡Pero tranquila, que me vas a matar!- dijo entre risas
Ella se apartó de inmediato.- ¡Ay! ¿Te he hecho daño?
Alejandro la atrajo hacia si, y la abrazó
- Daño me harías si te apartaras de mi, mi pequeña luz de sol… porque tú eres lo que ilumina mi vida..
- Mira que eres ñoño cuando quieres.. ¿eh? – dijo ella en broma, pero totalmente mimosa
- Y lo que te gusta…- rió él
- Pues si…¡viva la ñoñería!- ella le abrazó con fuerza y lo besó. Cuando él comenzaba a disfrutar del beso, Susana se apartó- ¿y los muebles se van a quedar así? ¿Los puedo cambiar..? Porque había pensado que…
Alejandro sonrió mientras la seguía y bebía de su imagen. Ella era un torbellino que había entrado en su calmada vida para ponerla del revés. Y adoraba ese cambio… ese tornado que le hacía ser feliz mas de lo que jamás pudo haber imaginado.

Bea se despertó en la gran cama del apartamento de Álvaro, y le buscó con la mano, encontrando, la cama a su lado, completamente vacía. Se incorporó levemente y poniéndose las gafas de encima de la mesita de noche, miró a su alrededor. Estaba ya amaneciendo, y una luz blanquecina, dejaba paso a los primeros rayos de sol. A simple vista no vio a Alvaro, pero se dio cuenta de que la puerta de la terraza estaba abierta. Así que sin pensárselo dos veces, salió de la cama, y poniéndose las zapatillas, se encaminó hacia allí. Se asomó un poco por la puerta, y lo vio sentado en el suelo, mirando hacia el cielo, en silencio, mientras sus dedos, acariciaban la ecografía de su bebé, que se había hecho ella aquella misma tarde. Sonrió, enternecida.
- Álvaro…- le llamó, en un susurro
Él la miró sobresaltado al principio, pero luego, al verla, se relajó y le ofreció una de sus increíbles sonrisas. Le tendió la mano libre, que ella tomó
- Mi amor…¿qué haces levantada? Hace frío…
- Me he despertado y no te he visto… ¿estás bien?- preguntó ella a su vez, mientras se sentaba a su lado, en el suelo
- Si… me ha despertado una llamada al móvil, y ya no he podido coinciliar el sueño…- dijo él atrayéndola hacia si para protegerla del frío.
- ¿Quién te ha llamado?
- El Anguila… es un desastre con eso de la diferencia horaria… y como sigue en México con la novia…
- ¿En México?- Bea le miró sorprendida- pero si Gonzalo me dijo que iba a volver…
- Si… pero como yo ya salí libre y sin cargos, y él dedujo que no le necesitábamos… se ha quedado allí de vacaciones un tiempo…
- Y bien que hace…- sonrió ella
Álvaro la miró, adorándola, y buscó sus labios, besándolos con ternura
- ¿No quieres volver a la cama?- le preguntó ella, mientras apoyaba la cabeza en el hombro de él
- No… quiero ver el amanecer- contestó él volviendo a mirar el cielo- en la cárcel no podía verlo, y pensé que jamás podría volver a disfrutar de él. Nunca me había fijado en lo bonito que es, y en lo mucho que me gusta, hasta que vi la posibilidad de jamás volverlo a ver… y ¿sabes? A partir de ahora, pienso ver todos los amaneceres de los que sea capaz, siempre.
- Y yo contigo… aunque eso signifique levantarme cada día a las cinco de la mañana- rió Bea
- ¿ Harías eso por mí?- preguntó él
- Yo haría cualquier cosa por ti, mi amor.
Alvaro la miró con una sonrisa. Y seguidamente desvió la vista hacia la ecografía
- ¿Me puedes explicar qué haces con la ecografía en la mano?- preguntó ella
- Mirar a nuestro bebé…- contestó él con ternura- y…- se detuvo un instante, mientras observaba la ecografía- y dándole las gracias al cielo, por darme la oportunidad de poder verlo crecer…
Bea le besó en la mejilla, enternecida, y él se giró de tal manera, que quedó sentado frente a ella, con sus piernas rodeando la cintura femenina. Movió a Bea, para que ella quedara exactamente sentada como él estaba… con sus propias piernas alrededor de la cintura de él
- Tendremos que buscar a alguien que lleve las riendas de Bulevar, ¿no?
Ella le miró, extrañada
- ¿Y eso porque?
- Porque tú cogerás la baja maternal… y yo la baja paternal.
Bea comenzó a reir.- Pero tonto, si la baja paternal sólo es de 13 días..
- ¿13 días?- él la miró, espantado- ¿y que hago yo con sólo 13 días?
- Pues no se…- dijo ella ya sin poder parar de reir
- No.. no. Yo quiero mi baja paternal de un año.. o dos, o los que hagan falta hasta que mi niña me diga papá.
- Mira que eres tonto…- ella le pasó los brazos alrededor del cuello, acariciándole la nuca con los dedos- por cierto… ¿qué es eso de “mi niña”? Va a ser niño- dijo ella con una mueca
- Nada de eso… va a ser una niña. Una niña con tus ojos, con tu boquita, con tu naricilla…
- ¿ Mi naricilla? ¡Pero si tengo una nariz que se me ve a tres kilómetros!
- Tienes una nariz preciosa…- le dijo él besándosela- igual que tus labios- se los besó- tus mejillas- se las besó, una a una- tu cuello..- y procedió a besárselo, mientras ella cerraba los ojos y se dejaba hacer. A los pocos segundos, ambos se estaban abrazando mas fuerte y buscando sus bocas mutuamente
- ¿Qué decías de volver a la cama…?- le preguntó ella contra la boca de él
Alvaro rió.- Si.. creo que la una cama iría perfecta para este momento…- y levantándose, con ella en vilo, la llevó en brazos hasta la cama, mientras volvía a besarla con ganas, devorándole la boca, como si no tuviera bastante de ella. La dejó caer sobre la cama, con mucha delicadeza, y se dejó caer a su lado, sin dejar de besarla.
- ¿El médico te ha dicho que podemos….?- le preguntó él, deteniéndose, súbitamente preocupado
Bea se echó a reir.- No seas tonto y bésame.
- Pero Bea…- ella le interrumpió, apoderándose de la boca masculina, y haciendo que él soltara un gemido de indefensión. Ella dejó de besarle, y le miró con una sonrisa
- Si quieres nos quedamos a tres velas hasta que nazca el nene, pero…
- La nena..- le interrumpió él esta vez
- ¿Y si yo quiero que sea un nene? – dijo ella apoyando los codos en la cama
- Pero es que va a ser una nena…porque sólo le hace caso a su papá.
- ¡Ah claro! Porque ella misma decidirá si quiere ser niño o niña ¿no?- dedujo Bea entre risas
- ¡Pues claro! ¿Qué te creías? Mi niña va a ser la niña mas guapa del mundo y también la mas lista.
- Pues entonces seguro que sale a mi.. porque tú te habrás llevado la guapura de los dos… pero tu neurona rebota todo el día contra la pared de tu cráneo, de lo sola que se siente…
- ¡Oyeeeeee! ¿¿¿Qué es esto de meterse conmigo???- ella le sacó la lengua de forma burlona, y él puso cara de enfadado- ¡ahora te vas a enterar, señorita inteligente!!- y empezó a hacerle cosquillas.
- ¡No, no, Álvaro, paraaa! ¡Noooooo!- dijo ella entre carcajadas
- ¿Ahora quien es el que no tiene mas de una neurona?
- ¡Nooooo! ¡Tienes mas, tienes mas!- exclamó ella rindiéndose
Alvaro se detuvo, sin poder evitar reir con ella. Se inclinó sobre Bea, dejando los brazos a los lados de la cabeza de ella
- ¿Te rindes?- preguntó mirándola con ternura
- Pues… si. Vamos a decir que tienes mas de una neurona….- hizo como que pensaba y luego lo miró, entre risas- ¿neurona y media?
- ¡¡Pero bueno!!!- empezó a hacerle de nuevo cosquillas, y ella a retorcerse entre carcajadas, mientras palmeaba las manos de él para que cesara la tortura a la que la estaba sometiendo. Alvaro se echó a reir también, al ver la cara de Bea sonrojada por el esfuerzo, y sus ojos brillando de felicidad. Su corazón saltó gozoso en el pecho, haciéndole sentirse de verdad vivo en muchos meses. Ante ese sentimiento, se quedó quieto y serio, mirándola con adoración. Ella se incorporó un tanto
- ¿Qué ocurre, mi vida?
Él suspiró, mientras se sentaba sobre sus talones y la miraba desde arriba
- Que no me puedo creer que estoy aquí… contigo.. haciéndote reir… y sintiéndome mas feliz de lo que he sido en toda mi vida. Es como si no me lo mereciera…
Bea se movió e incorporándose del todo, se quedó sentada frente a él, de la misma manera
- Tú te mereces todo mi amor… todo. Todo lo bueno del mundo- le dijo, cogiéndole la cara con las manos
- ¿Estás segura de eso?
- Si… claro que si- le miró durante unos segundos, como si ella tampoco se creyera que él estaba allí.
- ¿Qué te pasa? No quería ponerte triste…- le dijo él al ver la expresión de Bea
Pero ella le besó, sin contestarle, le besó dándole su aliento, su respiración, su vida. Buscó su lengua, profundizando en el beso, y dejó que Álvaro la estrechara contra si. Él la besó con pasión, mordiendo, besando, lamiendo, dándole, recibiendo, exigiendo. Parecía que el alma se podía dislumbrar en casa siseo.. en cada gemido que ambos dejaban salir. Las manos de Álvaro cobraron vida sobre el cuerpo de Bea, mientras su lengua se introducía mas en la boca de ella, saboreando todas las texturas y entregándose con absoluto abandono. Ella lo era todo para él… era su vida entera
La tumbó sobre la cama, con todo el cuidado del mundo, sin dejar de besarla. Las manos masculinas buscaban, acariciaban, dejaban regueros de fuego en la piel de Bea. Ella se arqueó, buscando mas contacto, mas de aquella placentera tortura.
- Shhhh… mi amor.. estoy aquí…- le susurró él al oído, mientras sus dientes le mordisqueban el lóbulo
Bea se apartó un tanto de él e hizo que la mirara. Lo que Álvaro vio en las profundidades de aquellos ojos verdes, lo dejó sin aliento
- Te he echado tanto de menos…- le dijo ella tras una pausa, mientras se mordía los labios, para evitar perder el control sobre sus emociones- casi había perdido la esperanza de que volvieras a quererme.. que volvieras a enamorarte de mi.
Alvaro sonrió con ternura, mientras dibujaba el contorno de los labios de Bea con un dedo
- ¿Acaso crees que alguna vez dejé de estar enamorado de ti?¿Qué alguna vez dejé de quererte?
Ella se alzó de hombros sobre la cama. La angustia del dolor de los recuerdos, había sustituido la alegría anterior
- Sé que llegaste a odiarme…tanto como me llegué a odiar a mí misma. Y no te culpo, de verdad que no.
Alvaro le pidió que no siguiera hablando, con el dedo que antes le acariciaba los labios
- Jamás dejé de quererte. Por mucho que lo intenté, por mucho que luché contra ello, tú siempre estuviste en mi alma y en mi corazón, manteniéndome con vida, manteniéndome cuerdo en aquella celda. Te odiaba por no poder tenerte, por no poder besarte, ni abrazarte, ni perderme en tus maravillosos ojos. No podía respirar sin ti…y sigo padeciendo de la misma agonía. Me ahogo si no estás cerca….
Bea le miró, con lágrimas en los ojos.- ¿ Intentaste olvidarme?
- Con todas mis fuerzas…pero no pude. Tú eres mi vida Bea, toda mi vida. Sólo contigo hay esperanzas…sólo contigo hay luz en la oscuridad. Me da igual el mundo entero, si tú estás a mi lado…
- ¿Y cuánto tiempo voy a estar a tu lado?- preguntó ella, llorando ya
- Para siempre…- dijo él contra su boca- porque necesito un “para siempre” para demostrarte lo mucho que te amo.
Bea le abrazó.- Tú no sabes cuanto amor he estado, toda mi vida, guardando para ti…
Alvaro soltó un gemido y buscó su boca de nuevo, mientras las lágrimas de ambos, se entremezclaban. Eran lágrimas de felicidad, lágrimas de emoción. Ambos lo sabían.. y los dos se encargarían de recordárselo el uno al otro por el resto de sus vidas. Pero cuando las manos de Álvaro descendieron por el cuerpo de ella, comenzando a derribar las barreras de ropa y a inflamar su piel, Bea se olvidó de todo… excepto de que por fin tenían un horizonte lleno de luz y esperanzas delante de sus ojos… un horizonte dónde podrían reir, soñar… y amarse el uno al otro, incluso mas allá del último aliento de vida. Porque, la vida ,estaban seguros de ello, les recompensaba con la eternidad. Y esa hermosa eternidad, empezaba justo en aquel momento
.

lunes, 9 de marzo de 2009

Capítulo 96

- ¿¿¿Qué???- esta vez fue el grito de Alejandro el que rompió el silencio impuesto tras las palabras de Sandra.
- Dios…- susurró Susana
- Por favor… explícate- pidió Álvaro con un nudo en la garganta
- Veréis… por lo visto- empezó Sandra- como ya os he dicho, Alejandro nació enfermo, y los médicos dijeron que no duraría demasiado tiempo.. asi que Titina, que lo vio como una contrariedad, eso de tener gemelos, prohibió que alguno de los médicos informase de la existencia de los dos pequeños, y pagó para que se deshicieran del bebé…. como si nunca hubiera existido.
- Dios…- susurró Bea- ¿y los médicos accedieron?
- Por lo visto la cifra fue la suficiente como para callar algunas bocas…- dijo Sandra asintiendo- pero lo que Titina no previó es que la hermana de Francisco, tu tía Rosa- miró a Álvaro- osea, tu madre- miró a Alejandro- se enteró de todo por casualidad… y habló con el médico para quedarse con el niño. Se lo contó a su marido, y ambos viajaron a Alemania… durante un tiempo..mas que nada para curar al bebé… hasta que pudieron volver diciendo que ella se había quedado embarazada y que el niño era suyo..
Alejandro se había echado hacia atrás en el sofá y se retorcía las manos, en un intento vano de asimilar todo lo que le estaban contando. Una vida entera se estaba desmoronando delante de sus ojos, y no podía ni siquiera reaccionar. Sintió las manos de Susana aferrando las suyas, pero ni siquiera tuvo fuerzas para mirarla.
- ¿Y tú como sabes todo eso?-preguntó Álvaro, bastante mas calmado
- Cuando Francisco murió, Rosa me llamó. Me extrañó que me localizara, cuando no le había dado mi teléfono a casi nadie.. pero me dijo que mi abogado le había dado mis señas. Quería quedar conmigo… porque era importante. Creía que había llegado el momento de darle a Alejandro el lugar que se merece dentro de esta familia…Asi que cuando llegué a España, me reuní con ella y con mi abogado… y esto es lo que me contó.
- ¿Y….Y porque no me lo contó a mi..?- preguntó Alejandro al borde del llanto
- Supongo que por miedo…- le contestó Sandra. Titina siempre supo la verdad ante vuestro enorme parecido.. pero Rosa siempre la esquivó diciendo que ella jamás diría nada… y menos a Francisco.
- ¿Y porque a ti..?- esta vez fue Álvaro quien preguntó
Sandra se alzó de hombros.- Siempre nos hemos llevado bien… y supo, de alguna manera, que yo estaba detrás de la compra de Bulevar… asi que me llamó y probó. No pude ocultarle la verdad.
- ¿Por qué?- Alejandro se levantó- ¿Por qué ahora? Dios… ya no se ni quien soy…
- Siempre has considerado a Álvaro tu hermano… - le susurró Susana acercándose a él- y ahora sabes que si lo es, peque… es tu hermano de verdad… Deberías estar feliz… muy feliz..
Alejandro la miró, perdiéndose en sus ojos oscuros. Ella le sonrió, mientras le acariciaba la cara con la yema de los dedos.
- Bulevar es de los dos ahora…- dijo Sandra mirándolos a ambos- y todo el patrimonio de los Aguilar.
- No somos Aguilar…- dijo Álvaro
- ¿Y crees que a mi eso me importa?- Sandra le miró- ¿ o a mi hermana? Esto es vuestro por derecho propio. Lo que hicieran nuestros padres no es culpa de nadie… y menos vuestra..- se levantó- he de irme, chicos…Aprended a vivir con esta verdad… que en el fondo es hermosa..- sonrió- la vida os acaba de quitar un hermano.. pero os da otro. Eso es hermoso. Y permitirme, que en todo este lío familiar, también me quede con algo vuestro…. como si yo también fuera vuestra hermana... o algo asi…- hizo un mohín con la cara, que hizo sonreir a Álvaro. Éste se acercó para abrazarla y ella se dejó abrazar
- Gracias Sandra… por todo…
- Gracias a ti por no rendirte..- le dijo ella separándose un tanto y mirándolo- tu padre siempre creyó en ti, Álvaro… siempre. Y estaba muy orgulloso..- Álvaro sintió que se le humedecían los ojos al escucharla- aunque no te lo dijera. El siempre dijo que tú habías heredado su parte buena…lo mejor que él podía dar de si mismo.. y que eras muy grande Álvaro… increíblemente grande…
Él la besó en la mejilla sin poder contenerse y ella, con una sonrisa, le secó una lágrima solitaria que le rodaba ya por la mejilla. Se separó de él y miró a Alejandro
- Cuidaos… ¿vale?
Él no le contestó, pero asintió con la cabeza, mientras Sandra besaba a Bea y se despedía de Susana, a la que había conocido en el coche, de camino a casa de Álvaro. Pronto se quedaron los cuatro solos
- ¿Por qué no vamos a tomar un café…?- le propuso Bea a Susana- de repente me ha entrado un antojo de capuccino que no me aguanto… y Álvaro no tiene una cafetera decente…
- Claro… vamos.. – accedió Su- a mi también me irá bien un café
Bea se giró hacia Álvaro y vio que éste le sonreía, agradecido. Tenía que hablar muchas cosas con Alejandro.. su hermano.. y era mejor que lo hicieran a solas
- Estaremos en la cafetería de abajo..- dijo Susana mirando aprensivamente a Alejandro. Pero al ver su expresión relajada, casi feliz, se tranquilizó- en un rato subimos…
- Hasta ahora…- susurró Ale
Las dos chicas salieron por la puerta y los dos hermanos se miraron. Estaban serios… muy serios. Como si el ambiente se pudiera cortar con unas tijeras… pero no de tensión.. sino de emoción contenida. Estuvieron así durante unos minutos… unos minutos que para los dos fue como si fueran horas.. hasta que Álvaro sonrió..y de esa sonrisa derivó a que los dos estallaran en carcajadas y se abrazaran con fuerza.
- No me lo puedo creer..- dijo Alejandro entre lágrimas de risa
- Yo tampoco… - Álvaro se apartó de él para mirarlo y sonrió, feliz- toda la vida considerándote mi hermano y resulta… ¡que lo eres! Jamás pensé que podría recibir un regalo semejante de parte de la vida…
- Y mira que hicimos cábalas de porque nos parecíamos tanto..-rió Alejandro- y jamás pensamos en la posibilidad de ser hermanos… ¡y gemelos!
- Somos unos cafres…- dijo Álvaro entre risas- y ¿sabes lo que te digo? Que soy muy feliz de que seas mi hermano… porque te quiero… te quiero mucho Ale… y me da igual si tenemos que hablar con Rosa.. o buscar respuestas…lo que sea..pero pienso disfrutar de mi hermano gemelo todo lo que no me dejó la vida y mas.. asi que vete olvidando de volverte a Alemania o a donde quieras que estuvieras…
Alejandro se echó a reir.- He pedido plaza como médico en el hospital del norte de Madrid… aún no me han contestado.. pero…
- ¿Lo estás diciendo en serio?
- Si…- Alejandro meneó la cabeza- Susana aún no lo sabe..quería darle una sorpresa.. decirle que me quiero quedar con ella aquí… para toda la vida…- sonrió- pero ahora.. con lo que he sabido.. tengo mas motivos para quedarme en España…
- Me alegro… mucho, Ale… aunque suene egoísta…
- No me iría de aquí por nada del mundo..- Alejandro le abrazó con fuerza- yo también te quiero, Álvaro… te quiero mucho.
- ¡Dios! La vida no para de darnos sorpresas… - Álvaro se quedó serio, de repente- Diego… Diego también era nuestro hermano…
- Un hermano que dio la vida por ti, Álvaro… y por eso debes vivir.. vivir feliz.. sin nubes, sin llantos.. sólo rodeado de felicidad. Porque Diego se merece que su sacrificio valga la pena…
- Lo se…- Álvaro volvió a sonreir, aunque de forma triste- tenemos una vida por delante… tengo una vida por delante al lado de Bea.. de mi hijo.. y no pienso desaprovecharla…
- ¿Eso significa que voy a tener un sobrino?
- O una sobrina… -le miró Álvaro- mejor una niña no? con los ojos de Bea, con la boquita de Bea, el pelo de Bea, la naricilla de Bea…
- ¡Anda pesado, cállate ya! – Alejandro se echó a reir y le empujó hacia la puerta- y vamos a buscar a nuestras niñas… que seguro que se mueren por saber…
Álvaro también rió y los dos salieron del apartamento entre bromas
Sandra llegó a la casa que tenía en Madrid y en cuanto entró por la puerta, se sacó los zapatos y les dio un par de patadas, que los lanzaron lejos de ella. Soltó un suspiro de alivio y se masajeó uno de ellos, el que mas le dolía, intentando calmar el dolor. En ese momento, su hermana Cayetana salió del salón
- Llegaste…- le dijo a modo de saludo
- Si hermanita…- Sandra bajó el pie y se cogió el otro, dándole el mismo trato que al anterior- siento mucho haberte dejado sola… tenía que hablar con Álvaro..
- Lo se…. ¿todo bien?
- Perfecto…- puso ambos pies sobre el suelo y soltó un gemido ahogado- dios… esos zapatos me han destrozado…
- ¿Por qué no te das un baño?- le propuso Cayetana- luego podríamos salir a comer… no se.. hacer algo de hermanas…
- Claro…- Sandra sonrió- y mientras me baño..- rebuscó en su bolso y sacó un sobre- ¿Por qué no te lees esta carta de Jota?
Cayetana perdió el color.- ¿De.. de Jota?
- Si… creo que deberías leerla...y ahora si no te importa… voy a darme ese baño…
Sandra se fue y Cayetana se quedó sola. Las manos le temblaban convulsivamente y se tuvo que sentar en una silla cercana, porque las piernas iban por el mismo camino que las manos. Abrió el sobre con lentitud. Un sobre grande… alargado.. con unos documentos dentro. Miró esos documentos y no entendió nada de nada, debido a los nervios, así que los dejó a un lado, y abrió la carta, dónde reconoció, con el corazón encogido, la caligrafía de Jota
“ Hola Caye,
Seguro que te sorprende esta carta, pero creo que es necesaria. No tendré el valor de decirte esto en la cara… ni de dártela yo en mano.. porque no quiero hacerte sufrir mas.. así que posiblemente la hayas recibido por otra persona.
Como habrás visto ya, en los documentos que te adjunto, te devuelvo tus acciones de Bulevar..Son tuyas, Cayetana.. y has de tenerlas tu. Quizá pedir perdón a estas alturas, no sirva de mucho… y sobre todo porque aún me duelen muchas de las heridas…pero ahora soy feliz.. y necesito empezar de cero.
Siento mucho lo que pasó.. lo que no vivimos.. y como terminamos. Te amé mucho Caye… mucho.. y no quiero ensuciar algo tan bonito de mi vida. Así que a pesar de las venganzas, de los odios.. y de todo lo que ha pasado, no quiero que ni tu vida, ni la mía, se manche de sentimientos que no sean bonitos y hermosos.
Cuídate mucho Caye, siempre.
Jota”
Cayetana volvió a coger los documentos y los miró sin podérselo creer. Volvió a releer la carta, mientras una sonrisa de felicidad se dibujaba en su cara.

domingo, 8 de marzo de 2009

Capítulo 95

La mañana era gris y fría, como si con ese clima, quisiera acompañar el ánimo de las personas que se encontraban en el cementerio en aquel momento. Ya habían pasado tres días desde la muerte de Diego, y las cosas, poco a poco, parecían volver a su lugar… como cuando al mar le baja la marea y las olas se van retirando, dejando a la tierra respirar. También habían llegado los restos mortales de Francisco y Álvaro había decidido darles sepultura a los dos a la vez. No quería pasar dos veces por lo mismo, había dicho… y todos le habían dado la razón.
Sandra hizo una mueca de dolor, cuando los tacones de sus zapatos se clavaron de nuevo en la tierra húmeda, pero continuó caminando, sin hacer caso de la certeza de que tendría que tirar aquellos zapatos en cuanto llegara a casa. Había llegado tarde…una vez mas, por culpa del retraso del avión, como si pareciera que siempre estuviera ahí ese retraso para complicarle un poco mas la vida. Aunque no le importaba demasiado en esta ocasión. Ir al funeral de su hermano, y del mejor amigo de su padre, no era para ella el mejor de los entretenimientos.
Agarró con fuerza el maletín que llevaba en la mano, mientras se detenía. Cayetana, su hermana pequeña, se dirigía hacia ella
- ¡Sandra!- exclamó al llegar a su altura y abrazarla- ¡ que alegría tenerte aquí! ¡Pensaba que no ibas a venir!
- El avión.. se retrasó… una vez mas- Sandra esbozó una sonrisa triste mientras la miraba- iba a venir al funeral de Francisco… cuando me llamaron para comunicarme lo de Diego…¿y tú como estás?
- Asimilándolo.. todo.. – Caye desvió la vista- no me puedo creer que Diego ya no esté.. no fue el mejor hermano del mundo.. pero…- se detuvo
- Si.. era muy especial..pero era nuestro hermano…
Cayetana se mordió el labio y miró a Sandra.- ¿Tú sabías que éramos adoptadas?
- ¿Quién te lo ha dicho..?- Sandra la miró, ladeando la cabeza
- Alvaro… resulta que él y Diego eran hermanos.. y pensaba que nosotras también…
- No..- Sandra la interrumpió- nosotras no somos sus hermanas… pero ¿ sabes? Eso no importa…tú siempre serás mi hermana pequeña…
- Si… lo se.. es verdad que ya no importa…-Caye sonrió
Sandra miró mas allá del hombro de su hermana.- ¿Has venido sola?
- No… con Barbara. Richard y Daniel estaban muy ocupados… y se disculparon con Álvaro por no venir. Bárbara quiso acompañarme… pero ahora ya se el porqué…- sonrió
- ¿Porqué…? ¿Quiere algún bolso Tous de última colección que no venden en la quinta avenida?
- No… lo que no hay es un Santiago que la mime y la adore… - sonrió- tan sencillo como eso…
- Ay el amor…- Sandra también sonrió- ¿y tú como estás de tu…. bueno, de tu ruptura…?
- Mejor…- Caye se miró las uñas, algo incómoda- he conocido a alguien en New York.. alguien que me hace reir….
- Me alegro…eso me lo tienes que contar con pelos y señales…- hizo una pausa- ¿Jota no ha venido?
- Si… está allí… con su novia- señaló hacia el grueso del grupo, que aún permanecía en el cementerio- no nos hemos hablado…y creo que tampoco tenemos mucho que decirnos…
- Lo siento mucho, cariño…pero todo pasa… poco a poco…- Cayetana sonrió de nuevo, pero no contestó. Sandra le acarició una mejilla con ternura- ¿Por qué no me esperas en el coche…? Yo si tengo que hablar con él…
- ¿De que..?- su hermana la miró, asombrada
- Luego te lo cuento…. ¿me esperas y nos vamos juntas..?
- Claro.. si Barbara me va a abandonar.. como si lo viera…
Las dos hermanas se echaron a reir y Sandra le apretó el brazo, antes de seguir caminando hacia el grupo que permanecía de pie al lado de la tumba. Al llegar a su altura, se detuvo
- Buenos días…- dijo mirándolos a todos
Las reacciones fueron muy diversas. Algunos le sonrieron, pero se mantuvieron a una distancia prudencial, puesto que Sandra llevaba tanto tiempo fuera de sus vidas, que ya no había la confianza de antaño. Pero otros, como Jota y Álvaro se acercaron a ella
- Sandra… por fin- le dijo Jota abrazándola
- Pensábamos que ya no vendrías…- siguió Álvaro
Sandra hizo una mueca.- El avión… como siempre. Voy a tener que plantearme seriamente en comprarme un jet privado
- Cuando se deshaga J&S International, tendrás el dinero suficiente para comprártelo…- le dijo Jota
Alvaro le miró sorprendido, pero Sandra también
- ¿Y quien te ha dicho a ti que quiero disolver esa empresa, chiquillo? Esa empresa está muy bien como está.
- Pero…- empezó Jota
- Ni peros ni nada… - le acotó ella- en medio año me ha hecho ganar mas dinero del que me dio Bulevar en dos.. asi que quiero que sigas al frente… y que lo sigas haciendo tan bien…a no ser..- le miró con una ceja alzada- que tengas alguna otra cosa pensada…
- No.. claro que no, pero…
- ¿Me podéis explicar de que va esto…?- interrumpió Álvaro
En ese momento, se acercó Bea, que abrazó a Álvaro porla cintura. Este, en un movimiento reflejo, la atrajo hacia si
- Hola Sandra…- la saludó
- ¡Bea!- la aludida le cogió de la mano libre, que no abrazaba a Álvaro - ¿estás bien?
- Si…- Bea sonrió- me alegra verte…
- Y yo a ti…mucho….- Sandra le devolvió la sonrisa
- Sandra…- les interrumpió Álvaro, algo impaciente- ¿me puedes explicar que…?
- Yo soy la socia capitalista de Jota… la que le dio el dinero para que montara J&S International…
- ¿Tú?- Álvaro y Bea la miraron, atónitos
- Si.. yo. Jota quería vengarse de mi hermanito… y yo… bueno, yo quería darle una lección también. Bulevar es la empresa de nuestras familias.. y no estaba dispuesta a que Diego la utilizara como polvorín y luego la vendiera al mejor postor.. o lo que fuese que quería hacer. Así que me puse en contacto con Jota y le ofrecí el dinero, a cambio de que intentara apoderarse de Bulevar… y se la devolviera a los Aguilar en el momento apropiado. En todo ello incluía proteger a Francisco, y sacarte a ti de la cárcel, demostrando que tu juicio fue un auténtico circo… pero para ello necesitábamos poder… tener un lugar privilegiado en el mercado de labores. Asi que creamos la empresa J&S… y empezamos a actuar. Yo, desde la sombra… ni siquiera Francisco supo que era yo la que les ayudaba. Nadie de los que os ayudaron..ni tan siquiera Saymi… o Gonzalo…nadie- miró a Álvaro y le tendió el maletín
- ¿Qué es esto?-preguntó él
- Las escrituras de Bulevar… con todo al día. Ya no hay deudas.. ni embargos… ni nada de nada. Toda la empresa está saneada..sólo necesita que vuelvas a dirigirla…- miró a Bea- junto a ella
- Pero yo…- empezó Álvaro- yo no puedo aceptarlo… es tu dinero..
- Mantengo mis acciones Alvarito… - dijo Sandra- mis acciones y un paquete pequeño accionarial que me ha pedido Jota… por lo demás, está todo a tu nombre… a tu nombre y al de Alejandro…
- ¿Al de Alejandro…?- Álvaro no entendía nada
- Si.. se que él es médico…y que no querrá trabajar en la empresa… pero es su derecho de nacimiento… y no se lo puedo negar.
- ¿Su derecho de nacimiento?- preguntó Bea- ¿Qué…?
- Ya me imaginaba que no lo sabías…- Sandra miró a Jota y después miró a la pareja, que esperaba, visiblemente confundida- Alejandro es tu hermano gemelo Álvaro… Titina os separó al nacer.
- ¿¿Qué…?- Álvaro la miró, con los ojos desmesuradamente abiertos
Sandra suspiró.- ¿Por qué no nos vamos a un sitio mas… oportuno? Allí os puedo contar todo…
- Si… Sandra tiene razón- apuntó Jota- deberíais ir a otro lado..
Álvaro soltó el aire que tenía retenido y girándose, miró a Alejandro como si lo viera por primera vez. Toda su vida le habían dicho que era su primo… y a pesar del parecido, ninguno de los dos, había puesto en duda esa realidad. Alejandro, al sentirse observado, le miró
- ¿Ocurre algo..?- preguntó
- Vamos a mi casa…- le contestó Álvaro- creo que hay cosas que necesitamos saber…
Alejandro no contestó. Cogió a Susana de la mano, que hablaba con Laura y Gonzalo, y le dijo algo al oído. Ella le miró y asintió con la cabeza. Y los dos siguieron a Sandra, Bea y a Álvaro hacia los coches.
Jota se quedó mirándolos, mientras Cris se acercaba a él
- ¿Todo bien..?-le preguntó ella
Él la miró.- Si… perfectamente- sonrió
- Me he fijado que no has hablado con Cayetana...- siguió la abogada- pensé que…
- No cariño… no tenemos nada de que hablar… Todo quedará en su sitio…pero yo no he de hablar con ella.
- ¿Estás bien, por eso?- volvió a preguntar ella
- Si… deja de preocuparte..- Jota sonrió ampliamente y le dio un beso muy sonoro en el cabello- me encanta tu parte celosa, cielo.. pero de verdad, que no tienes porque…
Cris le dio un codazo en las costillas.- A este paso, esta noche duermes en el sofá….
- ¿Ah si….?-Jota rio mientras la abrazaba y comenzaba a caminar con ella hacia el coche- pues alomejor es el mejor momento para retomar mi idilio con el DVD… tú no sabes lo abandonado que lo tengo..
Ella volvió a golpearle en las costillas, mientras se dejaba llevar
- Pero mira que eres tonto…
Pero no pudo evitar reir… mientras sentía que era la mujer mas feliz de la tierra en aquellos momentos.
Diana salió por la puerta del juzgado donde tenía su oficina y se subió el cuello del abrigo antes de comenzar a andar. Hacia un viento infernal, y sentía frío… pero no se sentía con ánimos de quedarse mas tiempo encerrada entre aquellas cuatro paredes. Aunque sólo fuese para ir a almorzar, saldría…y asi cogería fuerzas para encerrarse de nuevo después. No había ido al doble funeral… mas que nada porque sentía que ella no pintaba nada allí.. y porque, debía confesárselo a si misma, no quería encontrarse con Zarek. Con Susana había hablado el mismo día del careo.. horas mas tarde, cuando le llamó para contarle lo que había pasado con Diego. Hablaron un rato, en el que Su le pidió perdón por no contarle nada… y Diana la había escuchado al final. No era culpa de su amiga… sino de él. Y eso era lo que mas le dolía…porque él le dolía en el alma entera.
Caminó con rapidez hacia la cafetería donde iba siempre, cuando un coche se le acercó. Iba despacio, casi a su paso.. y Diana no necesitó mirar para saber quien era.
- ¿Te llevo a algún sitio?- le preguntó Zarek
- No
- ¿Puedo invitarte a desayunar?
- No
- Diana…¿puedes esperar un momento?- preguntó él ya impaciente
- No
Zarek detuvo el coche, dejándolo en doble fila, y salió de él a la carrera. Varios coches pitaron, por lo mal que había dejado el coche, pero Zarek los ignoró. Diana lo miró con una sonrisa burlona
- No hay nada como ser policía… ¿verdad inspector?
- ¿Por qué no hablas conmigo?- preguntó él deteniéndola, sin hacer caso de su sarcasmo
- Porque mi momento “ vamos a escuchar lo que tú tengas que decirme” se caducó en el momento en el que no me contaste que mi mejor amiga estaba a salvo…
- Diana… ¡ sabes que no podía contártelo! ¡ Era un caso policial!- exclamó él desesperado
- Claro… trabajo. Ya me quedó claro que estaba trabajando, inspector… como siempre… asi que si me permite, no le interrumpo mas y le dejo que siga trabajando…- fue a marcharse, pero Zarek la retuvo mas fuertemente por el brazo
- Diana, por favor.. escúchame…- pidió él- entiendo que estés enfadada… pero sabes que no ha sido fácil para mi ocultarte las cosas… yo…
- ¡Me pediste que confiara en ti contándote todo lo que yo sabía y lo hice!- le gritó ella- ¿Asi me devuelves la confianza? ¡Creí que yo significaba algo para ti!
- ¿Y crees que no? ¡Te amo, maldita sea! ¿Es que no te lo he demostrado lo suficiente?
Ella se quedó parada, mirándolo. Sus ojos se humedecieron
- Jamás me lo habías dicho…- susurró
Zarek se apresuró a acercarse a ella y la cogió por los brazos.- ¿De verdad necesitabas que te lo dijera, cariño? Dios… si me muero por ti.. estos tres días han sido un completo infierno… Te dejé espacio porque Susana…
- Susana es tonta…- replicó ella interrumpiéndole
Él sonrió.- Lo siento, amor… lo siento en el alma. Sabes que confío en ti… pero no podía… de verdad que no podía decirte nada. A veces tengo que priorizar mi trabajo…pero te juro, te juro Diana, que tú eres lo mas importante para mi…Te amo.. te amo mas que a nada en el mundo.. y si necesitas que te lo diga, te lo diré hasta que me mandes callar … te lo prometo.
Ella también había sonreído, sin poderlo evitar.- Vas a tener que compensarme muy mucho, señor inspector…
Zarek la abrazó y buscó sus labios, con anhelo.- Yo te compenso lo que tu quieras, mi amor… dios..- dijo contra su boca- como te he echado de menos…
- Y yo a ti..- le contestó Diana, agarrándole de las solapas de la chaqueta, y besándolo con pasión, mientras lo atraía hacia si con fuerza- y yo a ti…
Álvaro abrió la puerta de su apartamento y dejó entrar a los que lo acompañaban. Hacía pocos días que había puesto en orden su casa, y aparecía impoluta a la vista de los demás. Por no contar, que la mano de Bea se notaba por cada rincón de la casa. Sandra, que había mandado a su hermana a casa, tomó asiento sin que la invitaran, en uno de los sillones, mientras Bea y Susana también se sentaban, esta última junto a Alejandro. Alvaro permaneció de pie
- ¿Me vais a contar ahora que está pasando?- preguntó Alejandro mirando alternativamente a Álvaro y a Sandra. A esta la conocía desde que era pequeño.. pero hacía demasiado que no sabía de ella… y no sabía como tomarse su presencia allí.
- Por favor, Sandra… explícate- pidió Álvaro
- Pues… es muy fácil.. aunque la historia sea larga… - les miró a los dos- vosotros sois hermanos gemelos… sólo que nadie lo supo. Alejandro nació enfermo… y Titina lo despreció.. asi que pagó una bonita suma para que lo hicieran desaparecer…sólo que las cosas no salieron como ella esperaba…
- ¿¿¿Qué???- esta vez fue el grito de Alejandro el que rompió el silencio impuesto tras las palabras de Sandra.

viernes, 6 de marzo de 2009

Capítulo 94

Alvaro se levantó con rapidez del suelo y corrió hacia Diego que estaba tendido a escasos metros. Se dejó caer a su lado, con el rostro desencajado por la pena y la sorpresa y le cogió una mano, que Diego apretó. Marie estaba a su lado, balanceándose, rota por el llanto, sin poder pronunciar palabra.
- Diego…- susurró Álvaro asustado
Diego lo miró. Tenía los ojos inyectados en sangre y la piel lucía pálida, casi mortecina. Temblaba convulsivamente
- Alvaro… no….- empezó
- No hables… tienes que guardar fuerzas….no hables…- se giró hacia el resto de personas que los rodeaban- ¡ que alguien llame a una ambulancia!! ¡¡Por favor!!!
- Está de camino…- le dijo Zarek desde atrás
Alvaro volvió a mirar a su hermano, que no apartaba la mirada de él
- La ambulancia viene de camino…- le dijo apretándole la mano que tenía cogida- aguanta Diego… vas a salir de esta…
Diego había comenzado a llorar.- No me dejes solo Álvaro.. no me dejes…
- Estoy aquí…. no me iré… estoy aquí…

Alvaro levantó la cabeza cuando un vaso de café humeante fue puesto delante de su cara. Miró a la persona que se lo brindaba y se levantó con rapidez
- Mi amor… ¿Por qué has venido…? Has de descansar…ya es mas de media noche
- Estoy bien, Álvaro..- le dijo Bea besándolo en la mejilla- no podía dejarte solo en esto..¿se sabe algo?
Alvaro retuvo el vaso en sus manos, cogiéndolo por el borde para no quemarse. No contestó enseguida
- No.. nada..- dijo tras varios segundos- los médicos siguen con él. La bala le ha atravesado parte de un pulmón y le ha tocado la parte baja del corazón…. Dicen que no saben si saldrá de esta..
- Saldrá mi vida… ya lo verás…- le dijo Bea con el corazón encogido, al ver la pena que lo consumía- ¿Y Marie? ¿Dónde está?
- Sentada en la puerta del quirófano.. ha sido imposible sacarla de allí…- miró a Bea, con un dolor infinito en la mirada oscura- está destrozada Bea… ni siquiera he sabido que decirle..- desvió la vista- ni siquiera se que decirme a mi mismo…
- Alvaro… no es culpa tuya…-le susurró Bea adivinando que estaba pensando
El la cogió de las manos, tras dejar el vaso en el suelo y se las besó
- ¿ Sabes? Si llegan a decirme, que me iba a pasar el día de mi liberación, y la noche, en un hospital, velando a Diego, no me lo hubiera creído….Como cambian las cosas… ¿verdad?
- Alvaro… esto te honra ¿sabes? – Bea le acarició el rostro
- Esa bala iba para mí, Bea… iba a matarme… y él se puso en medio…
Los ojos se le llenaron de lágrimas, y bajó la mirada, para que Bea no le viera, para no hacerla sufrir con su dolor. Tenerla a su lado, era un consuelo que agradecía… pero que no aliviaba el dolor de la culpabilidad que lo estaba carcomiendo por dentro. Pero ella le conocía demasiado
- No es culpa tuya…- le repitió- él quiso salvarte… devolverte en parte todo lo que te quitó… y eso también le honra, Álvaro… eso le absuelve de todos los errores que cometió en el pasado…
Alvaro la miró, esta vez sin preocuparse de que ella viera sus lágrimas
- Ella está embarazada Bea… como tú…- Bea no necesitó preguntar para saber que se refería a Marie-van a tener un hijo… un niño…como el nuestro… ¿y si no sobrevive..? ¿Y si…?
- No pienses en eso, mi amor…- le interrumpió ella- no te martirices de ese modo..
En ese momento vieron acercarse al médico, que se quitaba los guantes de quirófano e iba seguido por Marie, que se aferraba a si misma, asustada. Alvaro se levantó de la silla, sin soltar las manos de Bea
- ¿Familiares de Diego de la Vega?- preguntó el médico
Alvaro miró a Bea y seguidamente al médico de nuevo
- Yo soy su hermano- contestó con voz débil
El médico lo miró con expresión grave.- Hemos hecho lo que hemos podido por su hermano- empezó- pero la cosa no pinta bien. Como ya le han informado antes, la bala ha atravesado el pulmón izquierdo y parte del corazón, rompiéndole varias arterias. Eso le ha provocado un hemoneumotorax, que no hemos podido parar. Hemos tenido que cerrar y parar la operación porque el corazón casi no bombea de la cantidad de sangre que está perdiendo e invadiendo su organismo. Le hemos extraído la bala y recompuesto los tejidos rotos. Tambien le hemos puesto oxigeno artificial para ayudar al pulmón que le queda…el sano, me refiero. Sólo nos queda esperar a ver como evoluciona…
Alvaro lo miraba como el que mira algo que no ha visto en su vida. No había entendido la mayor parte de la explicación del médico, pero algo le decía que las cosas iban peor de lo que pensaba. Los sollozos de Marie, tras ellos, lo sacaron del trance
- ¿Pero… tiene ninguna posibilidad, doctor…?- fue Bea la que preguntó
El médico suspiró con lentitud
- Hay que esperar….las próximas 24 horas son decisivas. Yo tengo esperanzas de que salga… pero les repito que hay que esperar. Su estado es grave… pero de momento reservado… mantengan la fe…. Y esperemos que todo salga bien….- Álvaro se dejó caer hacia atrás y Bea le ayudó a sentarse en la misma silla donde había estado sentado antes de llegar el médico. Marie se había llevado un puño a la boca para no soltar un sollozo
- Doctor..- siguió Bea- ¿podríamos verlo..?
- Está consciente…- dijo el médico tras una pausa- pero también está muy débil. No debería ser molestado… que esté tranquilo también puede ayudar mucho..
- Por favor…- pidió Bea
- Pero de uno en uno, por favor… y sean breves. No puedo prohibirles que entren… se que deben estar deseando verlo…pero en silencio, por favor… almenos, debe estar tranquilo…- repitió
- Gracias doctor- le agradeció Bea
- Está en la UCI. Habitación 202
- Gracias de nuevo…- Bea agradeció de nuevo, y miró a Álvaro, que la miraba con una sonrisa de esperanza
El médico asintió con la cabeza y se alejó. Bea se agachó frente a Álvaro
- Mi amor…¿quieres verle…?
Él negó con la cabeza.- No… llevala a ella… yo puedo esperar… esperaré a que salga ella….- miró a Marie
- ¿Estás seguro…?
Alvaro le cogió las manos y se las volvió a besar. Bea sonrió con tristeza, e incorporándose, miró a Marie, dirigiéndose hacia ella
- Marie…vamos a verle… ¿quieres que te acompañe..?
Marie la miró. En su mirada clara, llena de lágrimas, se podía leer la derrota, la desesperación, y un dolor tan infinito que hizo que la fortaleza de Bea se tambaleara. La cogió de las manos e hizo que se incorporara
- No quiero perderle Bea…. dios… no puedo… no puedo vivir sin él…
- No te preocupes Marie… ya has escuchado al médico.. seguro que todo va a salir bien….
- ¿Y si no sale bien…? Dios Bea… tengo tanto miedo…
Bea le pasó un brazo por los hombros, mientras la hacía caminar hacia la UCI
- Tranquila… has de ser fuerte Marie…. Por él… por vuestro niño…
- No puedo…- repitió ella entre lágrimas- no puedo …
Bea la apretó mas fuerte los hombros, y las dos llegaron a la habitación indicada por el médico. Marie se detuvo en la puerta, asustada, sabiendo que tras ella, estaba lo único que la hacía mantenerse con vida…lo único que la hacía levantarse cada mañana. Bea la miró
- ¿Quieres que entre contigo..?
Marie afirmó con la cabeza, incapaz de hablar. Bea le soltó los hombros, pero se mantuvo a su espalda, dándole las fuerzas que necesitaba. Marie se quedó un momento quieta, pero después cogió aire, se secó las lágrimas, y entró en la habitación.
Diego estaba tumbado en una cama estrecha, mientras un par de máquinas, que emitían pitidos casi inaudibles, estaban conectadas en su nariz y en sus brazos. Marie se llevó una mano a la boca, conteniendo un sollozo, y se acercó con lentitud, intentando, con todas sus fuerzas, no correr hacia aquella cama y derrumbarse llorando.
Diego movió la cabeza y la vio justo cuando estaba a dos pasos de la cama. Su palidez era tan extrema que a ella le dolió mirarlo. Y su sonrisa, forzada en el rostro de él, le acabó de romper la poca coraza que le quedaba, obligando a sus lágrimas, que volvieran a recorrer sus mejillas
- Mi amor..- susurró Diego- has venido…
Él le había ofrecido una mano y ella corrió a cogérsela. Bea sonrió, triste, y en silencio, empezó a retirarse de la habitación
- ¿Beatriz…?- era la voz de Diego y ella se detuvo, girándose de nuevo hacia la cama- tu…. – Diego se había quedado asombrado al verla allí
- Estamos todos preocupados por ti, Diego..- le dijo ella con la misma sonrisa triste
- ¿Todos…?- Diego entendió- Ah… Álvaro está fuera…¿verdad?- Bea asintió con la cabeza e hizo un nuevo movimiento para marcharse- Bea…
Bea se volvió a detener, cuando Diego la llamó de nuevo
- Dime, Diego…
- ¿Me…. Me perdonas…?
Ella contuvo el aliento y lo miró, sorprendida por un instante. En ese momento, su corazón latió de forma dolorosa
- No tengo nada que perdonarte, Diego…
- Me porté fatal contigo… yo…
- Salvaste a Álvaro hace unas horas, Diego..- le interrumpió Beatriz- para mí es el mejor regalo, lo mas bonito que podían hacerme… yo no tengo nada que perdonarte…sólo espero que te recuperes.. de verdad.
Diego desvió la vista durante un segundo, que Bea aprovechó para marcharse. Marie se acercó a la cama, asustada, mientras él volvía la mirada hacia ella e intentaba brindarle una sonrisa
- Hola mi amor… estás aquí…- susurró él
Ella también intentó sonreir, pero las lágrimas no le dejaban. Acabó de acercarse a la cama y cogió una de las manos de él que tenía sobre la sábana
- ¿Dónde voy a estar si no? Siempre tengo que ir arreglando tus desbarajustes…
- Ha sido una tontería lo que he hecho.. ¿verdad?- preguntó él con una mueca de dolor
- Has salvado a tu hermano….- susurró ella- eso es lo mas bonito que he visto en mi vida…. y por fin dejaste salir al Diego del que me enamoré…
- Un poco tarde… ¿no?- preguntó él, triste
- No digas eso… por favor..- ella ya no podía controlar las lágrimas
- Tienes que prometerme algo..- le dijo él apretándole la mano que ella le había cogido
- No, Diego… no… no vas a marcharte…. Yo te necesito… ¿entiendes?- le dijo ella entre lágrimas
- Escúchame…- insistió él- escúchame, por favor..
- Diego…no…por favor…
- Prométeme que vas a salir adelante.. por favor….- él había comenzado a llorar- prométeme que nuestro hijo será el niño mas feliz del mundo….que lo adorarás, que lo tendrá todo…
- ¡Cállate! ¡No puedes pedirme eso! ¡Te quiero conmigo! ¡El quiere a su padre!- gritó ella ya llorando con desesperación
- Yo no te merezco Marie… te mereces a alguien que pueda hacerte sonreir.. a alguien que te ame sin resquicios, sin pasados… sin miedo a que ese amor le pueda hacer daño… y se que lo vas a encontrar..
- ¡No Diego! Yo te quiero a ti…sólo a ti…por favor… por favor..
- Sólo te pido que le hables a nuestro hijo de mi… cuando sea mayor quizás… pero no le digas lo monstruo que fui… sólo dile que le quise mas que a nada en el mundo aún sin ver su carita…
Ella había caído de rodillas, al lado de la cama, y él le apretó la mano con mas fuerza
- Vete Marie…
Marie levantó la cabeza como un resorte
- No… ¡NO! ¡Diego, vas a recuperarte! El médico ha dicho que tiene muchas esperanzas!
- Márchate… recuérdame en mis días felices, contigo…. No quiero que me veas asi..
- ¡Me da igual! ¡Te vas a recuperar! ¿Me oyes?
- Por favor….-él también lloraba- no quiero despedirme de ti… no puedo…
- ¡ No lo hagas, tienes que vivir!
Él la miró, con las lágrimas surcándole las mejillas.- Se acabó mi tiempo… mi momento Marie… sólo puedo arrepentirme de no haber sabido amarte mejor…Ahora… por favor.. hazlo por mi… vete… vete… por favor….
Ella lloraba completamente destrozada y al retroceder, sobre sus rodillas, cayó al suelo, hacia atrás. Diego apartó la vista, apretando los puños sobre las sábanas con las pocas fuerzas que le quedaban. Ella le llamó, una vez mas, y al no recibir respuesta, se levantó, como pudo y se dirigió a la puerta. Allí se giró, una vez mas
- Te querré toda mi vida, Diego de la Vega…. toda mi vida…Asi que cuando salgas de este hospital, búscame.. porque te estaré esperando…
Diego no se giró. Sentía que el cuerpo le ardía de fiebre y de dolor, y todo su organismo pugnaba por explotar en mil pedazos en cualquier momento. Pero todo el dolor físico no era nada comparado con lo que sentía en su alma… con las heridas del corazón. Quería gritarle que no se marchara, que se quedara a su lado… pero le quedaba poco.. lo sentía, lo palpaba… y no podía aferrarla a él… no mas. No podía seguir siendo un egoísta. Cerró los ojos durante un instante, mientras ráfagas de un dolor agónico lo traspasaban. Suponía que los calmantes ya no le hacían efecto… y una gélida brisa se instaló en su alma
- ¿Diego…?
Aquella voz la hubiera reconocido entre un millón…por que la había odiado.. aborrecido hasta la obsesión… y ahora sólo hacía que sus heridas sangraran con mas fuerza. Giró la cabeza y se encontró con la mirada preocupada de Álvaro
- Alvaro…- susurró él con la voz rota
- ¿Cómo estás…? El médico nos ha dicho que hay esperanzas de que todo salga bien…- Álvaro sonreía
- ¿Tú crees…?
- Claro… mala hierba nunca muere….
Diego se echó a reir, pero le dolió e hizo una mueca
- Siempre tan chistoso…- rezongó
Alvaro volvió a sonreir y se sentó en una silla cercana, a su lado
- Quería darte las gracias… yo..- dijo tras una pausa
Su hermano lo miró.- No Álvaro… no me des las gracias… yo…- bajó la vista durante un instante- quería pedirte perdón…
- No Diego… por favor…-empezó Álvaro
- No…escúchame…- le interrumpió Diego- no se que ha dicho el médico.. pero yo no se si voy a salir de esta…y tampoco me lo merezco…- Álvaro fue a hablar, pero él no le dejó- necesito que me escuches, Álvaro… por favor…- Álvaro asintió con la cabeza y le miró, en silencio- tú eres mi hermano… mi hermano pequeño.. lo único que he tenido en la vida… e intenté destruirte… como todo lo que tenido… como todo lo que se me ha acercado. Nunca supe quererte… valorarte… darme cuenta de lo grande que eres.. porque me bastaba con el odio.. me bastaba con pensar que yo era mejor que tu. Pero no es así… nunca ha sido así. Tú te llevaste el corazón.. el alma limpia, las ganas de ser mejor persona.. y nada te frenó… nada. Yo, en cambio, me convertí en una sombra…en una sombra que se destruyó a si mismo, en el camino hacia mi inútil vendetta personal… Y ahora lo sé, Álvaro. Ahora se que te odiaba por quererte… por querer ser como tú… igual que Nacho..pero nuestras motivaciones eran diferentes…
- ¿Por qué… porque me odia tanto Nacho?- preguntó Álvaro con un nudo en la garganta
- Porque tu representas todo lo que él quiere ser y jamás conseguirá ser… porque te tiene envidia.. rabia y envidia. Y porque odia perder… y menos ante una persona tan inocente como tú
- Yo no soy tan inocente…
- Si.. si lo eres. Engañarte fue lo mas fácil del mundo… con Bea, con el desfalco.. con todo. Y en el fondo me daba tanta rabia… ver que caías… que te dejabas vencer… sin casi darte cuenta
Su voz se había ido tornando mas débil y mas débil conforme su monólogo iba atravesando los minutos del tiempo. Alvaro se dio cuenta, y se inclinó hacia su hermano, visiblemente preocupado
- Diego… descansa… ya hablaremos.. ¿estás bien?
- Me duele….- susurró éste llevándose una mano al pecho- siento que me arde…
- Es normal… la bala perforó un pulmón….¿quieres que llame a la enfermera?
- No…- le miró, de nuevo- ¿la cuidarás…?
- ¿Qué…?- Álvaro le miró sin comprender
- A Marie… si me pasa algo..¿la cuidarás?
- Diego.. deja de decir tonterías… no te va a pasar nada
- Respóndeme…¿la cuidarás…? Ella está embarazada…
- Lo se… pero la vas a cuidar tú… y ahora deja de hablar y descansa un poco…
- Habla con mi abogado… él sabe que tiene que darle todo lo que dejo a Marie…
- Diego… - Álvaro le miró, entre asustado y enfadado- descansa, por favor…
- ¿Es que no ves…..?- se detuvo y se llevó de nuevo una mano al pecho. Alvaro le miró asustado
- ¿Diego…?
- Alvaro… - susurró éste con un hilo de voz- mi hermano… siempre… siempre estuve orgulloso de ti…
- Dios… Diego…- Álvaro había comenzado a llorar al escucharle
- Y papá también…- siguió Diego- te adoraba hermanito… no sabes como te adoraba…
- Diego… deja de hablar.. por favor…- Álvaro le cogió una mano, desesperado, y Diego le miró, mientras se aferraba a ella- tienes que descansar…
- Si… voy a descansar… - Diego sonrió, mientras las lágrimas también corrían por sus mejillas- y tú vas a vivir hermanito.. a vivir la vida que te quité… que trunqué…
- La viviremos juntos… como una familia…- le aseguró Álvaro
- Te quiero hermano… siempre… de una forma u otra… siempre fuiste parte de mi… no me olvides… por favor… no me olvides..
- ¿Cómo te voy a olvidar, cabezota? ¿Por qué no…..?- Álvaro se detuvo, mientras sus ojos miraban sin mirar… y su corazón se detenía, gritando, agónico. La máquina soltó un pitido que se le metió en el alma.. un pitido que lo dejaba solo… desprotegido… aterrorizado. Miró la mano de Diego que se había quedado inerte entre las suyas y un grito de dolor pugnó por salir de su garganta. Negó con la cabeza, una y otra vez, mientras por la puerta de la habitación empezaban a llegar médicos y enfermeras a la carrera. Alguien lo apartó, empujándolo hacia la puerta, y Álvaro cayó contra la pared, sin fuerzas, sintiéndose morir por dentro. Quiso gritar, quiso llorar desesperado, pero no podía.. se sentía totalmente paralizado..como si la misma muerte se lo estuviera llevando a él también.
Escuchó los gritos de Marie como si estuvieran muy lejos de él, y las voces de los médicos que gritaban dando órdenes que se seguían a rajatabla. El terror hizo que resbalara por la pared, hasta quedar sentado en el suelo, sin poder hacer nada… sin poder reaccionar. La voz del médico que decía que lo dejaran, se le clavó en el alma… rompiéndosela en fragmentos diminutos que lo hicieron gritar en silencio. Se mordió los nudillos, incapaz de aguantar el dolor… y sólo cuando sintió las manos de Bea rodeándole y las lágrimas de ella, mezclándose con las suyas propias, pudo dejar salir el dolor, en un llanto incontenible que los destrozó.

jueves, 5 de marzo de 2009

Capítulo 93

El murmullo de la audiencia se elevó varios tonos después de las palabras de Diego. Castro tuvo que intervenir, golpeando con el mazo con energía
- ¡Silencio en la sala!¡ Silencio!- cuando los presentes se fueron callando poco a poco, el juez miró a Diego- ¿me está diciendo que Álvaro Aguilar es inocente y que usted está detrás de todo? ¿Se está declarando culpable de desfalco, señor de la Vega?
Los presentes contuvieron el aliento ante la pregunta del juez. Nacho apretó los puños, mirándolo con rabia, mientras, como los demás, se mantenía en silencio, esperando la respuesta de Diego. Éste no miró a nadie….sólo fijó la vista en Álvaro… un solo segundo… un solo instante en el que pareció que todo se detenía entre ellos dos
- En efecto… Álvaro Aguilar sólo fue una víctima…. todo lo ideamos Ignacio Goñi y yo. Álvaro es inocente.
Los gritos que se levantaron tras las palabras de Diego fueron devastadores. Todos los amigos de Álvaro se abrazaron entre si, mientras que Bea le cogía la mano a éste y se la apretaba con fuerza. Pero Álvaro no dijo nada… seguía mirando a su hermano
- ¡¡¡ESO ES MENTIRA!!!- rugió Nacho fuera de si- ¡¡ ESTA COMPRADO POR ESA PANDILLA DE DESALMADOS!!!! ¡¡YO NO IDEE NADA!!
- Tu lo ideaste…claro que lo ideaste..- Diego lo miró, con una calma infinita- es mas… fuiste tu quien lo organizó todo.. y no es por quitarme culpas.. pero fuiste tu quien se encargó de todo para poder inculpar a Álvaro y de paso quedarte con el dinero de Bulevar. Lo tenías todo muy bien atado… demasiado. A veces me pregunto, cuando me chantajeas para que mantenga la boca callada, si no me estarás manipulando a mi también… de la misma forma en que lo hicimos con Álvaro..
- Cállate, maldito hijo de puta…- siseó Nacho con tono de amenaza- no pienso consentir que me metas en tus venganzas…
- Ya te metiste solo, Nacho…- contestó Diego sin alterarse- y yo perdí… perdí mas que una empresa..- bajó la vista un segundo, para volverla a levantar después- y ya es hora de que todos paguemos nuestros errores… nuestras culpas…
Nacho fue a gritar otra vez, pero su abogado le puso una mano en el hombro. Nacho lo miró con rabia
- ¿No piensas defenderme, maldito inútil?- vociferó
- Acaba de caer con todo el equipo, Goñi. Entre las pruebas en su contra, la tontería que cometió hace dos días y la declaración de Diego de la Vega…. Sólo le queda rezar para que no le caigan mas de los 15 años que consiguió echarle encima a Aguilar…
- ¡¡MALDITA SEA!!!- gritó
- ¡Silencio!!- gritó Castro golpeando el mazo-¿alguien tiene algo mas que añadir?
Cris cogió a Álvaro del brazo, para que se quedara callado, por si tenía pensado saltar a defender a Diego, pero a éste sólo le bastó mirar a Bea y ver su sonrisa de felicidad, para decidir, que no quería estropear nada que le llevara hacia ella… y que creía que por fin se merecía un poco de felicidad.
- No señoría… creo que ya tenemos lo que vinimos a buscar…- dijo Zarek adelantándose
- Menos mal Vryzas… menos mal que le ha salido bien..- contestó el juez meneando la cabeza. Zarek sonrió, complacido y miró a Diana, buscando su sonrisa, pero ésta no lo miraba. Frunció el ceño, confuso
- Está bien…- empezó el juez- basándonos en las pruebas que nos han aportado las abogadas y las declaraciones acontecidas hoy en esta sala, pido que, Ignacio Goñi y Diego de la Vega queden arrestados por el presunto delito de desfalco, extorsión, falseo de datos y por parte de Goñi, la posesión de armas, secuestro e intento de homicidio. Pido prisión preventiva para ambos… a la espera de un nuevo juicio.
Los gritos de felicidad comenzaron de nuevo, mientras Nacho se derrumbaba en la silla y Diego apretaba con fuerza, los puños, intentando no derrumbarse. Sintió unas manos en su espalda y se giró, pensando que era el policia. Cuando vio los ojos claros de Marie, mirándolo con todo el amor del mundo, sintió, por vez primera que su vida si merecía la pena.
El juez pidió silencio de nuevo con el mazo
- En cuanto a Álvaro Aguilar…- los presentes volvieron a contener el aliento y Bea apretó la mano de Álvaro aún con mas fuerza, mientras él sentía un escalofrío que le bajaba por toda la espalda- visto los últimos acontecimientos, es decir, que se entregó por propia voluntad tras su fuga, que no han sido presentados cargos contra él por secuestro o similar… y que ha sido declarada su inocencia en el delito de desfalco, al que ya se le condenó, pero que el juicio fue anulado… y con la declaración de la ex secretaria, Beatriz Pérez, en el que afirma haber sido chantajeada por los propios de la Vega y Goñi para que mintiera… ordeno que sea puesto en libertad sin cargos, por falta de pruebas- golpeó la mesa fuertemente con el mazo- el careo ha terminado. Buenas tardes
Bea lanzó un grito de felicidad, y se abrazó a Álvaro, que miraba aturdido la escena. Alejandro y Gonzalo corrieron hacia él, riendo a carcajadas, y abrazándolo con fuerza, dejando a Bea en medio de aquel abrazo. Alvaro sintió palmadas en la espalda, sintió manos que le revolvían el cabello.. sintió sus propias lágrimas correr por sus mejillas, pero no pudo hacer nada para reaccionar con normalidad. Se dejó caer hacia atrás, hasta que las propias manos que lo sujetaban, le ayudaban a sentarse en uno de los bancos.
- Shhh… no le atosiguéis..parece aturdido..- dijo una voz
- Traerle algo de beber…seguro que ha sido un bajón de azúcar o algo así…- dijo otra voz que Álvaro reconoció como la de Gonzalo
- No.. es la emoción, seguro… dejarle espacio..- ¿ aquel era Alejandro? Álvaro no estaba seguro de nada. Sólo echaba de menos una voz
- ¿Bea…?- susurró
- Si..mi amor.. estoy aquí…- respondió ella con rapidez
Él la miró, perdiéndose en su mirada verde.- Bea.. estoy libre….-susurró de nuevo, como si necesitara que ella se lo corroborara
- Si mi amor… ¡ eres libre! – ella lloraba… de felicidad- ¡por fin las esperanzas dieron sus frutos mi vida! ¡Por fin podremos ser felices…!
- Encontramos las esperanzas…- susurró él comenzando a sonreir- las esperanzas perdidas….
- Si mi vida… y jamás dejaremos que se vuelvan a perder…
Alvaro soltó un sollozo de felicidad y la abrazó con fuerza, perdiéndose en ella. Segundos después se apartó de ella y abrazó a sus hermanos, a Gonzalo y a Alejandro con la misma fuerza
- Valió la pena…¿eh?- preguntó Álvaro entre lágrimas
- Por ti siempre vale la pena, hermanito..- le dijo Alejandro con una gran sonrisa.
- ¿Sabes que en el fondo no eres mi primo…?-le dijo Álvaro
- Nunca fuiste mi primo…- Alejandro le cogió la cara con las dos manos- siempre mi hermano… siempre… junto a este golfo de rizos endemoniados..
- ¡Oyeeee!- protestó Gonzalo totalmente emocionado- ¡ que me vais a hacer llorar y uno tiene una reputación que mantener!
Los tres se echaron a reir y volvieron a abrazarse. Susana se acercó a Alejandro por detrás y acariciándole la espalda, hizo que se girara un segundo hacia ella. Él la miró con adoración, mientras ella señalaba hacia un lado de la sala
- Diana…
- Te espero fuera… junto a Álvaro… ¿te ves con fuerzas de ir a celebrarlo?
Susana sonrió y afirmó con la cabeza. Alejandro le devolvió la sonrisa y le lanzó un beso al aire, que Su recogió con un movimiento de cabeza, cerrando los ojos durante un instante. Él le sonrió todavía mas ampliamente y volvió a abrazarse a sus amigos, que habían metido a Bea y a las abogadas en el círculo y todos saltaban de alegría.
Zarek acabó de despedirse del juez y se giró hacia Diana que acababa de recoger todo el papeleo de las pruebas y las clasificaba en carpetas. La policía había sacado a Diego y a Nacho de la sala y le esperaban fuera, esperando sus órdenes. Él lo sabía… y sabía que tenía que apresurarse.. pero no le gustaba la expresión de Diana.. y necesitaba saber que todo estaba bien.
Se acercó a ella en el mismo momento en el que Susana lo hacía. Zarek la miró con expresión contrita, sabiendo que ambos tenían mucho de que disculparse con ella.
- Hola Di…- la saludó Susana
Diana no le contestó. Ni siquiera se dignó a mirarla. Susana miró a Zarek todavía mas aprensiva
- Diana, cariño… ¿ocurre algo?- lo intentó el policía
Ella siguió ignorándolos
- Di… sé que quizás estás enfadada.. pero no puedes ignorarnos así… ¿Por qué no nos miras?- le preguntó Susana
Esta vez, Diana si los miró- ¿Qué…?
- ¿Por qué no nos dices nada?- preguntó Susana de nuevo, a su vez
- ¿Qué quereis que te diga? Me alegro de que estés bien, de verdad. Me había preocupado mucho tu desaparición… será que fui a verte al hospital y estabas en tal estado de shock que ni te diste cuenta de mi visita. Si hasta Alejandro te tuvo que vestir pero claro, ahora comprendo muchas cosas. Comprendo que el… policía no me lo dijera porque, total ¿cuánto llevamos juntos? ¿Tres días? Bah, ¿qué son tres días? Nada. También comprendo que no cuente que sabes que puedes confiar en tus amigos, en los que sabes que no van a contar nada ni aunque les vaya la vida en ello. Es irónico pero lo comprendo… pero ¿sabes? Sigo teniendo problemas con que mis amigos se vayan así, sin dar explicaciones. Con una llamada que… sí, me preocupó más que me calmó. Tiene que ser que tengo algún trauma de superamiga y por eso me preocupé por ti y me jode que no me dejen ayudar a las personas que quiero y hasta considero mi propia familia. Vamos ahora mismo te mandaba con la adoptada de una patada en el culo y ni me remordería la conciencia, pero bueno… estás bien y es lo que importa. Ah y el señor inspector…- miró a Zarek esta vez, casi sin coger aire para respirar, de lo furiosa y dolida que se sentía- ¿ya se han acabado los misterios? Enhorabuena. Por cierto, ¿recuerdas la frase esa de “a ti te lo voy a contar”? Que sepas que nunca me ha gustado, porque… ¿a quién mejor que contárselo que a tu pareja? Sí, la misma que estaba preocupada por la desaparición de su amiga, pero veo que tenemos formas diferentes de pensar. Yo estaba preocupada y tu… trabajando. No te molestes, como ya le he dicho a ella lo comprendo. Era tu trabajo pero ya ha acabado. Al final va a ser verdad eso de que eras buen policía… ¡sí hasta me lo he creído todo! Pero claro, ¿de qué otra forma te ibas a enterar de qué hablaban en las reuniones? ¿Te acuerdas? Me pediste que confiara en ti… ahora veo que la confianza no era mutua. De todas formas, espero no haberte dado muchos quebraderos de cabeza… y ahora, señora letrada, señor inspector…me excuso. No me encuentro muy bien, he descubierto que no me sientan nada bien las puñaladas por la espalda, así que me voy… sola. Que nadie se moleste en llamarme o ir a mi casa porque no contestaré, a lo mejor ni estoy… pero no teman, no voy a desaparecer. Les prometo que mañana estaré en mi lugar de trabajo puntualmente, tengo mucho trabajo y seguro que cuando usted se reincorpore- miró a Susana con toda la intención, sabiendo que estaba a punto de echarse a llorar- querrá tenerlo todo listo… y a usted señor inspector… encantada de haberlo conocido y sólo le pido dos favores, primero que me envíe con prontitud su expediente del caso para tenerlo a tiempo para el juez y segundo…que no lo quiero volver a ver nunca más en mi vida.
Y tras el increíble monólogo, y sabiendo que perdía la batalla contra las lágrimas, se giró de espaldas a ellos y prácticamente, tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para no echar a correr y desaparecer de allí. Susana se había quedado demasiado asombrada para reaccionar, pero Zarek lo hizo con rapidez, acuciado por el miedo
- ¡ Diana!- la llamó mientras la cogía del brazo, deteniéndola- ¿a que viene todo esto?
Ella miró el brazo que la sujetaba y luego lo miró a él
- ¿Qué parte de..” no quiero volverlo a ver nunca mas en mi vida “ no ha entendido, inspector?
- Diana… siento mucho no haberte dicho nada, pero…
Ella se soltó con rabia.- Dejeme en paz…- y se marchó, sin mirar atrás, dejándolo destrozado.
Sintió la mano de alguien en su hombro y se giró
- Está dolida… con toda la razón del mundo…- le dijo Susana- déjala unos días..se le pasará
- ¿Seguro?- Zarek la miró, triste- No quería hacerle daño.. te lo juro Su..
- Ya lo se… no te preocupes..
- Si.. si me preocupo… porque se que lo está pasando mal… y yo… ¿yo que voy a hacer sin ella hasta que decida si es mejor perdonarme o por el contrario,mandarme al diablo?
- Ella te quiere…- le tranquilizó Su
Zarek no contestó, y cogiendo aire, salió hacia la sala exterior, donde sabía que lo esperaban sus hombres, para dar las instrucciones necesarias sobre los detenidos.
Todo ocurrió demasiado deprisa. Demasiado deprisa hasta para un policia tan experimentado como él. Salió a la sala exterior, mirando de reojo a Álvaro y a sus amigos, que salían vociferando de felicidad. Vió a Bea, que tras ellos, sonreía con ternura, viendo a su amado Álvaro hacer el salvaje, totalmente lleno de alegría. En el otro lado de la sala, estaban sus hombres, con los detenidos… mirando también , y contagiándose en parte de la alegría que desprendían Álvaro y los demás. Nadie parecía pendiente de nadie… y todos parecían ser el centro de atención de una escena que parecía estar pasándose a cámara lenta. Nadie se lo esperaba… nadie.
Nadie se esperaba que Nacho, en un arranque de ira, se levantara de la silla, arrancándole el arma al policia que tenía mas cercano, de la pistolera colgada de su cinturón. Y nadie esperaba, que con esa misma rabia, saltara de esa misma silla y apuntara a Álvaro haciendo detenerse todo el despliegue de alegría
- ¡¡NO SALDRÁS LIBRE, MALDITO CABRÓN!!¡¡PORQUE DE ESTA TE MATO!!!
Zarek no pudo correr lo suficientemente rápido, ni Álvaro apartarse lo suficientemente a tiempo. Todo pareció girar, todo pareció detenerse. El policía no reaccionó y el arma se disparó justo en la trayectoria de la cabeza de Álvaro. Bea gritó, llena de terror, mientras nadie mas era capaz de mover un solo pie. Pasaron segundos… centésimas de segundos que parecieron horas…. hasta que Álvaro cayó hacia atrás y fue el grito de Marie quien rompió el tenso silencio
- ¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!
Diego..había sido Diego. Diego se había interpuesto en la trayectoria de la bala y había caído al suelo rodeado de un charco de sangre. Alvaro lo vio, y al darse cuenta de lo que había pasado, lanzó un grito de socorro, mientras la policía al completo, se echaba encima de Nacho, que se reía a carcajada limpia, y lo sacaban de allí.

martes, 3 de marzo de 2009

Capítulo 92

- ¡¡¡¡Tú!!!!!- exclamó retrocediendo- ¿Pero cómo demonios…….?
Alvaro entró con lentitud en la sala, mientras miraba como Diego retrocedía, hasta chocarse con la pared. Parecía tenerle miedo.. pero Álvaro sabía que no era eso. Era su propio odio, su propia rabia que no le dejaba reaccionar. Y saboreó esos segundos de ventaja, como el mas preciado de los tesoros
- Hola Diego… veo que las cosas no te van del todo bien..- dijo con seriedad
- ¿Cómo demonios has llegado hasta aquí? ¿Has vuelto a escaparte? ¡¡¡POLICIA!!- gritó Diego mirando al espejo, sabiendo que alguien, quien fuese, los estaba mirando
- No te molestes en gritar, Diego… Vryzas sabe que estoy aquí..de hecho, fue todo idea suya.
- ¡Maldito policía corrupto! Está listo si se cree que todo se va a quedar asi.
Alvaro lo miró en silencio, viendo como la rabia daba paso a la sangre fría… y de la sangre fría a la total indiferencia. Pero era una indiferencia fingida… y ambos lo sabían. Cogió una silla y se sentó, esperando a que Diego hiciese lo mismo.
- Ahorrate las energías Diego… sabes que no podrás hacer nada… ¿Por qué no las aprovechas para decirme de una vez la verdad en mi propia cara?
- Yo no tengo nada que decirte a ti..- contestó Diego con rapidez, dándole la espalda
- ¿Ah no..? ¿ No tienes nada que decirme… como por ejemplo, que a los dieciséis años supiste que eras mi hermano?
Diego se quedó paralizado, y tras un momento de tensión, dejó caer los brazos, en un gesto de indefensión. Se giró hacia él, sintiendo que temblaba todo el cuerpo.
- No se te ocurra volver a decir eso…- siseó entre dientes
- ¿El qué? ¿Qué soy tu hermano? – Álvaro se levantó
- ¡ Cállate! ¡Tú no eres mi hermano!- le gritó con esa rabia que lo hacía temblar
- ¿Por qué no lo soy?¿Porque mi padre te crió a ti y el tuyo a mi? ¿Por qué nuestra madre fue tan rastrera que nos mintió a todos? ¿Por qué ninguno de los dos tuvo lo que deseaba en la vida?- Álvaro no pudo seguir calmado por mas tiempo
- ¿Qué no tuviste lo que deseaste? ¡ Tú me lo quitaste todo, maldito bastardo!
- ¿Qué yo te quité todo?- Álvaro comenzó a reir, sin poder evitarlo- ojalá hubieras tenido mi vida…ojalá yo no hubiera sido nunca un Aguilar…
- ¿Qué estás diciendo?- Diego le miró, con la rabia mezclada con la sorpresa. Jamás se hubiera esperado que Álvaro renegase de si mismo.
- ¡Que no es fácil crecer al lado de un hombre que se desvive por el hijo de su mejor amigo… ni mucho menos es sencillo, pasarte la vida, deseando hacer las cosas bien, hacer sentir orgulloso a tu padre, y que él siempre te vea como un inútil que jamás será como el gran y magnifico hijo de su mejor amigo! ¡ Él siempre te puso por encima de mi, siempre! ¡ Francisco Aguilar jamás creyó en mi….jamás me apoyó en nada!
Había comenzado a lagrimear, sin darse cuenta, y se limpió las lágrimas antes de que comenzaran a recorrer sus mejillas. Diego lo miró durante un segundo, con la sorpresa en sus ojos oscuros, pero luego se echó a reir
- Ay si.. pobre Alvarito Aguilar.. el niño que lo tuvo todo..y que nunca le resultó suficiente…
- ¿Y tú que sabes? ¿A que llamas tú todo, Diego?- le preguntó Álvaro en tono bajo- ¿ acaso no lo tuviste tú todo? ¿ No tuviste todos los juguetes del mundo, todo el dinero.. los mejores colegios… los mejores coches.. todo? Entonces… ¿Qué te quité Diego? ¿Qué no tuviste?
- ¡Me quitaste a mi familia!- le gritó Diego- ¡tener a mi familia! ¡ A un padre que ….!- se detuvo
- ¿Qué te quisiera?- continuó Alvaro- ¿Qué te quisiera como se supone que me quiso a mi?
- ¡ A ti te quiso!
- Si… porque pensaba que yo también era su hijo… pero sabía que tú eras su primogénito… el que había tenido que apartar de su lado… el que jamás pudo reclamar como suyo…. Y te dio mas a ti que a mi… mucho mas. Jamás entendí el porque… jamás entendí porque te prefería a ti… cuando se veía que nos odiábamos… pero así era. No le reprocho nada… no quiero saber a quien quería mas..porque eso ya me da igual. Sólo quería que se sintiera orgulloso de mi… que un día me abrazara y me dijera que había hecho las cosas bien. Y fíjate que se murió y jamás se hizo realidad mi deseo… nunca le escuché decirlo…jamás…
- Eso sería porque si eres un inútil…- dijo Diego queriendo herirlo
Las palabras de Diego lo golpearon con saña en la mitad del pecho, destrozándole el corazón
- Si.. debe ser eso… ¿verdad? Un inútil que se pasó la vida intentando que su padre se sintiera orgulloso de él, y que ni siquiera era su padre… ¿y es por esto que me has odiado tanto, Diego? ¿Qué me lo has arrebatado todo?
- Bulevar debía ser mia… yo soy el verdadero Aguilar…-dijo Diego entre dientes
- ¡ Pues quedátela! ¿Crees que yo la quería? ¿Crees que yo en realidad quería quedarme al frente de una empresa, cuando “mi” padre me había dicho miles de veces que no iba a saber dirigir? ¿ Una empresa que había comenzado a odiar mucho antes de poner el primer pie en ella? – lágrimas de rabia le vencieron, mojando su cara- ¡lo hice por él! ¡Por un un nuevo y vano intento de demostrarle que si podía sentirse orgulloso de mi! ¡Pero fracasé….! ¡De nuevo fracasé! ¡ Tu demostraste que eras mas listo que yo al meterme en todo eso del desfalco! ¡Y caí como el idiota que soy!
- Te lo tuviste merecido….
- Si… es cierto..-Álvaro se limpió las lágrimas y puso las manos sobre la mesa, inclinándose sobre ella- me lo tenía merecido… por todo lo que hice mal… por engañar a Bea, a la gente que quería… incluso a mi mismo. Debía pagar por mis errores…debía pagar por mis culpas….pero ser tu hermano, no es culpa mía Diego… no es culpa mía haber nacido… haber sido el hijo de Julio y Titina… y no es culpa mía que nadie le dijera a Francisco que yo no era su hijo… que yo no debía tener nada de él ...- le miró, mientras Diego le miraba serio, con un nudo en la garganta… sin encontrar las palabras lo suficientemente crueles como para herirle- yo no pedí nada de eso.. y tú te enteraste con 16 años… pero yo me he enterado con 30… con 30 años, con una condena de 15 sobre mi cabeza, y con la certeza de que fue mi propio hermano quien quiso que yo me pudriera en una cárcel… por el sólo hecho de haber venido al mundo en el sitio equivocado…
- Yo no soy tu hermano…- dijo Diego, en el mismo tono bajo, como una retahíla.. sin saber que mas decir
- Si.. si lo soy. Y creéme.. ya he pagado suficiente por serlo… ya he cumplido esa condena. Saber que no cometí desfalco.. que tú lo preparaste todo con Nacho… que quizás hasta el propio Francisco dejó que lo hicieras… porque tu si eras su hijo… creeme…no puedo pagar mas de lo que ya he pagado..
- ¿Y crees que para mi las cosas fueron fáciles?- le preguntó Diego- ¡Julio de la Vega no fue la mejor de las opciones para padre del año…!
- Lo se…- Álvaro lo miró, triste- te vi llorar miles de veces, escondido en el jardín de tu casa, cuando creías que nadie te veía… - sonrió, de la misma forma triste- yo siempre te admiré.. ¿sabes? Quería un hermano como tú… un hermano mayor tan perfecto… tan listo. Quería ser como tú..que todo el mundo me mirara como te miraban a ti. Y quería,por eso, ser tu amigo, mas que nada en el mundo. Pero tú jamás quisiste eso de mi.. y luego comenzó tu odio… tu rabia… tu vana venganza… ¿Qué te ha dado esa venganza, Diego? ¿Qué?
Esa pregunta se la habían hecho cientos de veces… diferentes personas. Pero por vez primera, Diego de la Vega no supo que contestar. Miró a Álvaro, que lo miraba con el alma en los ojos, de forma vulnerable, y sintió que algo se rompía en su interior. Bajó la vista y se alejó aún mas de él
- No quería ser tu amigo, porque envidiaba como te trataba Francisco… porque deseaba que mi propio padre me tratara como a ti te trataba el tuyo…- confesó casi sin proponérselo
- Pues menos mal que no fue asi…- Álvaro rió, quedamente- aunque yo te hubiera regalado mi vida…. y a mi familia….. a cambio de ser simplemente Álvaro…. el chico soñador que quería estudiar medicina… como su primo…pero que sabía que no era tan inteligente, y se conformaba con enfermero.. o asistente social… o lo que fuese para estar cerca de la gente…con tejanos rotos y camisetas- ahora si rió, con fuerza- y fíjate como acabé.. con trajes de 300 euros y al frente de una empresa que yo no quería ni deseaba….-negó con la cabeza- aunque siempre le estaré agradecida a Bulevar una cosa…
- ¿Qué cosa?
- Conocer a Bea…conocerla fue amarla…y ahora no me quedará vida suficiente para demostrarle cuanto la amo..
Diego guardó silencio. Si..él también había conocido a Marie en Bulevar…. él también se había enamorado entre aquellas paredes. Pensar en Marie hizo que su corazón se encogiera, y miró a Álvaro, que seguía con la vista perdida, viendo algo sin ver, sobre la superficie de la mesa. Necesitaba decirlo… necesitaba sacárselo de dentro
- Necesitaba un culpable de la vida que me tocó llevar… y tú eras el peón mas débil en mi juego de venganzas. Hice sufrir a Francisco… le quité todo lo que pude… pero sabía, que destruyéndote a ti, él sufriría mas.. así que me enfoqué en destrozarte la vida- hizo una pausa, al notar que Álvaro cerraba los ojos, en un gesto de dolor- Nacho me ayudó a involucrarte en el desfalco… en meterte en la cárcel… en que pagaras por tus culpas y por las de los demás. Y yo era feliz simplemente porque te había hundido….- movió la cabeza, negativamente- pero también me sentí absurdamente orgulloso el día que te escapaste de la cárcel y fuiste a Bulevar a buscar a Bea.. Te admiré Álvaro… pensé que no eras tan inútil después de todo…y me sentí orgulloso. Desterré esa idea, por supuesto… tú eras mi peor enemigo… no podía olvidarlo
Alvaro lo miró, dolido.- Yo jamás hice nada en tu contra….
- No hubieras podido hacerlo..- siguió Diego- siempre he sido mas fuerte que tu.. mas listo… y no porque lo fuera.. sino porque jamás me fie de nadie. En cambio tú, por mucho que lo intentaras, nunca fuiste capaz de hacer daño a nadie… desde niño te limitaste a hacer lo que esperaban de ti… sin protestar por ello..
- Parece que si te fijaste en mi, después de todo…eh?- le dijo Álvaro mirándolo
Diego guardó silencio, y segundos mas tarde, se sentó.- Si has venido aquí a sacarme la confesión de que fui yo quien lo preparó todo, ya la tienes…- dijo con amargura- pero jamás esperes que saque la cara por ti, que te defienda… que diga que eres algo mio. Porque no lo eres… porque no quiero saber nada de ti. Los dos hemos pagado.. tú sigue tu vida… que yo haré la mia
- Yo no quiero que me defiendas, Diego… yo sólo quería respuestas. Respuestas que Francisco no me dio… respuestas que la propia vida me negaba- suspiró y se irguió, dirigiéndose a la puerta- yo siempre quise un hermano… y pagué muy caro ese deseo. Yo ya tengo una condena… yo ya perdí, Diego…
- Quizás no lo suficiente..- contestó éste sin mirarle
- Quizás… pero la pregunta es…. ¿ estás tu dispuesto a perder todo lo que yo perdí?
Diego levantó la cabeza como un resorte y le miró
- Tú no sabes nada de mi….
Alvaro lo miró con tristeza, y golpeando la puerta, pidió salir de la habitación. Diego no hizo nada para detenerlo… o para seguir hiriéndolo, y Álvaro se marchó… en silencio. Cuando el empresario se supo solo, golpeó la mesa con todas sus fuerzas, rugiendo de dolor… por dentro y por fuera.
Zarek se acercó a Álvaro que miraba pensativo la puerta de entrada a la sala de interrogatorios
- Gracias Álvaro… imagino lo duro que ha sido esto para ti..
- ¿Hasta cuando?- Álvaro lo miró
- Pronto… muy pronto. Ya todo ha estallado Álvaro… y sólo queda poner las piezas en su lugar.
Alvaro afirmó con la cabeza.- Estaré en casa de mi primo… si me necesitas…
- Descansa…- Zarek se giró y le hizo señas a un policía que se encontraba cerca- devolverlo al calabozo- se refería a Diego- creo que éste por hoy ha tenido suficiente…
“Por hoy… y por una buena temporada. Es muy duro darse cuenta de que has sido el ser mas rastrero del planeta… sobretodo si es tu hermano al que has hundido…”- pensó Zarek mientras seguía a Álvaro hacia la salida.

domingo, 1 de marzo de 2009

Capítulo 91

Álvaro miró a Bea para darle fuerza, mientras ella apretaba mas su mano, intentando, absurdamente, que él no hiciera lo que estaba a punto de hacer. Pero ambos sabían que debía hacerlo.. que aquel, en ese momento, no era su lugar. Álvaro besó la mano de ella, mientras le acariciaba la cara, y se soltó de su mano, sintiendo frío en el alma, en cuanto lo hizo. Bea se tapó la boca con la mano, intentando esconder el sollozo que le salía del corazón. Se iba.. de nuevo se alejaba de ella.. y por muchas pruebas que hubieran, el miedo a perderlo, llenó todo lo demás.
Alvaro la miró una última vez, antes de dirigirse al banquillo de los acusados. Laura se acercó a él, con expresión neutra, aunque él adivinó que no entendía nada… y que mas tarde tendría que dar muchas respuestas. Miró a Alejandro, que ya se había incorporado, y sin dejar de abrazar a Susana, también le miraba. Álvaro le sonrió, agradeciéndole de esta manera, una vez mas, todo lo que había hecho por él. Alejandro asintió con la cabeza, sin hablar. Cris lo miró
- Después vais a tener que dar muchas explicaciones……- señaló con el dedo a su amiga, tal y como había hecho Gonzalo con Álvaro, momentos antes
Susana fue a contestar, cuando el juez pidió silencio.
- Por favor… que todo el mundo se siente… vamos a comenzar.
Todos se sentaron en los bancos del juzgado, incluída Bea y Alejandro junto a Susana. Cris se adelantó hasta colocarse al lado de Laura y Álvaro.
- Hace un tiempo- empezó Castro- se pidió por parte de las abogadas Huete y Serna, que el juicio de Álvaro Aguilar fuese anulado y se volviese a celebrar, puesto que habían sido detectadas muchas irregularidades. Esa petición fue aprobada, por el supremo, y de un tiempo a esta parte, se ha comenzado a recopilar pruebas que pueden llegar a demostrar que el acusado, Álvaro Aguilar, es en realidad, inocente de los cargos que se le imputan
- ¡Eso es mentira!- gritó Nacho fuera de si
- ¡Silencio en la sala!- Castro miró a Nacho con seriedad, y seguidamente miró a Fernández- letrado, como su cliente no guarde silencio, lo acuso de desacato.. ¿queda claro?
El abogado no dijo nada, pero apretó a Nacho en el hombro para que guardara silencio. Nacho, viéndose en tan precaria situación, prefirió hacerle caso. Por el momento
- Las pruebas han sido presentadas- siguió Castro tras esperar unos segundos para comprobar que efectivamente, Goñi guardaba silencio- y estos son los hechos…Ignacio Goñi y Diego de la Vega fueron los artífices de todo el desfalco.. contratando a un falso abogado que le dio las instrucciones necesarias a Aguilar para que hiciera exactamente lo que ellos esperaban. Una vez el acusado hizo lo que ellos quisieron, el dinero de la empresa Bulevar 21, fue a parar a una cuenta de las Islas Cayman, a nombre de Ignacio Goñi…- miró a los presentes- ¿es todo esto cierto?
- ¡Por supuesto que no es cierto!- gritó Nacho- ¡ Yo trabajaba para Bulevar y siempre supe que había algo sucio en el trabajo de Álvaro Aguilar! ¡ El propio Diego quería quitarle la empresa porque sabía que estaba robando!
- ¿Robándole a su propia empresa, Goñi? ¿No es eso un poco contradictorio?- preguntó Cris
- Por favor, señoria..- saltó Fernández- si ella entra en el careo, también lo haré yo
- Abogada..- Castro miró a Cris- límitese a observar y a no ofrecer conjeturas. Esto es un careo para los implicados
- Pues entonces, lo pregunto yo…- saltó Alejandro levantándose
- Tú aquí no pintas nada…- le dijo Nacho entre dientes
- Claro que pinto.. el patrimonio de Bulevar es tan de Álvaro como mío… Si de verdad tienes pruebas de que Álvaro robaba a la empresa.. es decir, que me robaba a mi.. y a mi hermana de paso.. ¿Por qué no contestas al hecho de que esa afirmación si es contradictoria?
- Porque él sabía que la empresa se iba a pique… y quiso guardarse el máximo dinero posible…- dijo Nacho
- Eso no es verdad…- esta vez fue Bea la que habló, acercándose al círculo de acusados- esa cuenta no fue abierta a nombre de Álvaro.. y Álvaro no vio ni un euro de ese dinero. La abrimos a nombre de una empresa, que el mismo Álvaro me dijo…. pero ahora sabemos que fuiste tu..- miró a Nacho- el único que controlaba esa cuenta… y por lo tanto, ese dinero….
- ¡Cállate, perra! ¿Tú que sabrás?
- Modere su lenguaje, Goñi..- le avisó el juez
- ¡Pues dígale que se calle!
- Ella puede hablar si tiene algo que aportar, Goñi….- le avisó el juez de nuevo
Nacho rechinó los dientes, y la miró con odio. Bea, al verlo, sonrió
- Ya no me das miedo Nacho… de verdad que no. Y menos tus miradas de odio… porque me resbalan. Fui una estúpida al creer en ti tan ciegamente… en creer que preparabas aquel juicio para ayudarme a mi, cuando lo único que hiciste fue utilizarme para hundir al que tú sabías era el hombre que yo amaba. Y lo hiciste magistralmente, lo admito… porque destrozaste la vida de Álvaro, y la mia también.. y sin tan siquiera despeinarte…. ¿Pero sabes lo que he aprendido de todo esto? Que eres un ser mezquino… pero también un cobarde…
- Bea…- susurró Álvaro a su espalda, acercándose a ella, sin que Bea siquiera se diera cuenta
- No pensabas eso cuando te tenía una pistola apuntándote en la cabeza…- le contestó Nacho con rabia
- Pensaba que como pude siquiera un día pensar que te tenía cariño… pensar que podía llegar a quererte…
- Pues menos mal que no lo hiciste… con el asco que te tengo…
- Encima eso…- siseó Alejandro
- ¿Qué?-Nacho lo miró con rabia- ¿el que se cambia con el primo, me viene a decir a mi lo que puedo hacer y lo que no? ¿O sentir?
- Tú no has hecho nada bien en tu vida, Goñi. Siempre ansioso de poder… siempre queriendo ser mas que nadie…
- Y de follarme a “tu” novia…- soltó Nacho con una sonrisa cínica
- ¡Goñi, modere sus modales!- le gritó el juez fuera de si
Susana le hizo un gesto a su tutor y se levantó, hasta ponerse al lado de Alejandro. Este le puso una mano en el hombro, gesto que ella no rechazó
- Se que eres capaz de cualquier cosa, Ignacio.. de estafar a Álvaro Aguilar, de estafar a tu propio cliente que fue Diego de la Vega… de engañar a una chica enamorada para conseguir tus propios fines… incluso de violar a una mujer… como me violaste a mi…
Nacho apretó los puños sobre los brazos de la silla y la miró.- Eres una zorra..- siseó- no protestaste cuando te hice mia…
- ¿Qué no protesté? ¡Dios, si grité, te pegué, lloré y supliqué! ¿Cómo puedes ser tan cínico?
Nacho comenzó a reir,mientras los demás se mantenían en silencio. Zarek miró al juez y seguidamente a los presentes, como pidiéndole permiso para algo. El juez pareció entenderle, y con un gesto de la mano, le dio pie.
- Nos estamos desviando del tema…- dijo el policía acercándose también al círculo- y aquí venimos por las pruebas contra estos dos hombres, que demostrarían la inocencia de Álvaro Aguilar…- miró a Susana, y a Ale, disculpándose con la mirada, pero en seguida la desvió, mirando al resto que le escuchaba- y nos tenemos que centrar en eso…- miró a Nacho, que había dejado de reir - ¿niega usted, señor Goñi, todo lo que se ha presentado en las pruebas que ha citado su señoría?
- ¡Por supuesto que lo niego! – exclamó él- yo trabajaba para Bulevar… jamás había visto antes a Diego de la Vega… jamás trabajé para él… y por supuesto, no estaba al tanto del desfalco que estaba realizando el gran director de la empresa…y si no… pregúntenle a Diego de la Vega, aquí presente.. pregúntele…- acabó Nacho con una sonrisa de suficiencia
- Pues le pregunto…- Zarek miró a Diego, que seguía en silencio, al margen de todo- señor de la Vega… ¿todo lo que dice Ignacio Goñi sobre usted y su relación con él, es cierto?
Diego tardó varios segundos en levantar la cabeza. Y al hacerlo, buscó a alguien con la mirada, sin tan siquiera saber si estaba en la sala. Pero estaba… y verla le detuvo el corazón en un gemido silencioso de dolor. Marie lo miraba desde la otra punta de la sala, con la mirada cargada de ese mismo dolor que sentía él, suplicándole en silencio, aguardando. Él la observó, bebiendo de su imagen.. de su pelo rubio, de su cara que él tanto adoraba… de la curva de su barriguita de embarazada, que mantenía a salvo al hijo de ambos.. un hijo que él ya esperaba con adoración… por el simple hecho que era de ella… y de él.
La miró sin decirle nada..pero diciéndole todo al mismo tiempo. Y ella entendió…entendió ese silencio, esa mirada sin palabras y se llevó una mano al corazón, mientras las lágrimas se deslizaban lentamente por sus mejillas. Diego recogió ese gesto y se sintió un poco mas libre, mas libre para volar… para perderse en si mismo… en su propia verdad. Nunca había tenido fuerzas para hacerlo…para caminar por si mismo.. para darse cuenta de que el mundo no estaba en su contra… si no él contra el mundo. Y para darse cuenta de que era mas productivo haber buscado el amor que el odio… porque tenia una mujer a la que amar… un niño al que adorar.. al que malcriar… y había tenido un padre que le había llorado toda la vida… toda.
Y lo que mas le llenaba el alma… lo que mas le dolía…era que tenía un hermano…. un hermano de sangre al que había querido hundir.. al que le había destrozado la vida.. el futuro y su propia vida con él. Y ahora tenía la fuerza y la libertad para decirlo… para confesárselo a si mismo…. para dejar de negárselo a todo y a todos. Porque era el momento de poner las cosas en su lugar… de decir de una vez la verdad… y de enfrentar las consecuencias..
Porque se lo debía a Marie.. y a su hijo. Y sobretodo a Álvaro… Se lo debía a su hermano
- No- dijo con voz firme- no es verdad. Ignacio Goñi ha sido mi abogado durante años, y yo mismo lo infiltré en Bulevar para llevar a cabo mis planes. Y ambos preparamos la farsa del falso abogado, el desfalco y todo lo demás, para que Álvaro saliera implicado. Por eso empezó a salir con Beatriz, y por eso, se erigió él mismo, como el abogado defensor de Álvaro, cuando lo único que hizo fue hundirlo mas. Y se quedó con todo… absolutamente todo. Yo no vi ni un céntimo de ese dinero..porque todo se lo quedó Ignacio… y no me importó. Yo sólo quería hundir a Álvaro… como en su día hundí a Francisco Aguilar… chantajeándole, sacándole todo el dinero que pude… para poder hacerle el mayor daño posible. Mi odio hacia ellos era lo que me impulsaba… por no poder ser el hijo que era.. el hermano que era… porque yo era el verdadero Aguilar y me lo habían arrebatado todo…
Nacho maldijo, fuera de si, mientras Marie soltaba un sollozo, y Álvaro sonreía.